El misterio del dinero descubierto: Muéstreme dónde está la gran cantidad de dinero

En una época, el dinero en efectivo se imprimió en denominaciones de hasta $100,000. Entérate de la razón por la que los retiraron de la circulación y qué sucede si te encuentras un billete de $10,000 en una caja de zapatos.

Conseguir grandes cantidades de dinero es difícil, especialmente si tu deseas un billete de $500 o de $5,000. ¿O qué tal un billete de $100,000?

Los billetes de grandes denominaciones formaron parte de la circulación monetaria diaria en los EE. UU., durante más de 100 años. Entre 1862 y 1945, el U.S Bureau of Engraving and Printing produjo billetes de $500, $1,000, $5,000 y $10,000, o como ellos le llamaban: “pagarés”. Los pagarés eran utilizados principalmente para grandes transacciones entre la banca y las empresas. Las personas promedio puede que los hayan usado para grandes compras, en dependencia de su lugar de residencia y de si los comerciantes se sentían cómodos aceptando esa gran cantidad de dinero.

Aunque muchos de nosotros han visto y utilizado el billete de $100, adornado con el rostro de Benjamin Franklin, fue el rostro del Presidente Woodrow Wilson durante la época de la I Guerra Mundial cuyo rostro estaba en la moneda estadounidense de mayor valor: el Certificado de Oro de los EE. UU. de $100,000. Sin embargo, el mismo se imprimió durante poco tiempo y solo para transacciones internas entre las bancas de la Reserva Federal.

El certificado de oro de Wilson es una de las cinco denominaciones actualmente obsoletas, mayores que el billete de $100. La producción se detuvo durante la II Guerra Mundial y la Junta de la Reserva Federal dejó de distribuirlos oficialmente en 1969.

La desaparición de los billetes grandes puede atribuirse a la tecnología. “En una época de transferencia electrónica de fondos, esos billetes son obviamente no necesarios”, dijo Mary Beth Corrigan, representante del Proyecto Legacy de PNC. Su papel incluye la asesoría en los artefactos bancarios cuya fecha se remonta a los años 1700, incluidos los cheques escritos por los presidentes de los EE. UU.

Vea cómo se revela la historia del billete de $100,000.

Entra fácil y fácil se va

Aunque el certificado de oro de $100,000 nunca vio la circulación pública, existen raras ocasiones en las que otros billetes grandes encontraron la forma de llegar a las manos de las personas.

Hacer algunos años un joven llegó a una sucursal de la Banca PNC y quiso depositar 10 billetes de $1,000. “Los billetes habían pertenecido al abuelo del hombre”, dijo Karen Morgan, de operaciones bancarias de PNC. “Se los habían entregado como regalo de graduación de la universidad y en esa época tenían un valor mayor que su valor nominal de $1,000”.

“Pero el joven estaba más interesado en el dinero en efectivo inmediato, de manera que los $10,000 se depositaron en su cuenta bancaria”.

Como los billetes ya no estaban en circulación, había que entregarlos a la Banca de la Reserva Federal, donde fueron destruidos, añadió.

Morgan contó otra historia que involucraba a un billete de $10,000 muy raro. “Poco tiempo después del fallecimiento de un anciano, miembros de su familia fueron a su casa a revisar sus posesiones”, dijo. “En el sótano encontraron una caja de zapatos y en su interior había un billete viejo de $10,000”.

Al no estar seguros de qué hacer con un billete que hacía tanto tiempo que estaba fuera de circulación, un miembro de la familia pidió ayuda a la sucursal de la banca de PNC. Como era un billete raro, PNC se puso en contacto con la Reserva Federal para determinar la autenticidad del billete. La Reserva Federal revisó el número de serie del billete y confirmó que era real. La familia canjeó el billete por dinero en efectivo y la banca lo envió para ser destruido, dijo Morgan.


Los dólares raros terminan aquí

Los coleccionistas privados son ahora los propietarios principales de esos billetes grandes que todavía existen. Aunque su valor nominal permanece para el gobierno de los EE. UU., estos billetes son frecuentemente por sus propietarios por valores más altos debido a que son una rareza. Una selección de unos pocos billetes impresos de altas denominaciones permanecen también en los museos.

Numismáticos, coleccionistas de monedas y papel moneda, calculan que un billete de $10,000, por ejemplo, puede proporcionarle a su propietario entre $65,000 y $100,000 en el mercado de coleccionistas. Por esta razón existe muy poco incentivo para que los propietarios lo depositen en el banco por su valor nominal.

Si eres lo suficientemente afortunado como para obtener uno de estos billetes, ten en cuenta que depositar un billete de gran denominación en la banca representa el final de la circulación de esa reliquia. Debido a que continúan siendo moneda de curso legal pero fuera de circulación, la Reserva Federal reconcilia el billete y, a través de un proceso automatizado, los destruye.

Visita Proyecto Legacy de PNC para obtener información acerca de la historia de PNC y sus bancas predecesoras que se remonta a cientos de años.


Mary Beth Corrigan, historiadora


El misterio del dinero: Face Facts (Datos curiosos sobre los rostros en los “pagarés”)

Los “pagarés” de alta denominación presentan los rostros de varios presidentes de los EE. UU. y de un presidente de la corte suprema. A la fecha de impresión final, los billetes presentaban a:

  • $500 – William McKinley
  • $1,000 – Grover Cleveland
  • $5,000 – James Madison
  • $10,000 – Salmon P. Chase (Presidente del Tribunal Supremo de los EE. UU.)


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