Por qué su sueño es retribuir

La abogada de Filadelfia Wanda Richards ha hecho del voluntariado una prioridad como forma de retribuir o de proveer asesoría como la que ella ha recibido de los demás durante su carrera. 

FILADELFIA – A principios de 1994, la graduada de la escuela de leyes de la Universidad de Buffalo Wanda Richards asistió con emoción a su primer evento del colegio de abogados local. Sentada en su mesa, descubrió que era la única abogada afroamericana presente. Esto no la molestó hasta que le dio los buenos días a los demás en su mesa y nadie le respondió.

“Estaba sentada en ese evento y veía a las personas que eran mis colegas interactuar con todos menos conmigo”, dijo Richards. “Yo esperaba que habrían muchas personas que no se mostrarían amistosas, pero experimentar el silencio absoluto fue muy diferente y revelador para mí”.

La nativa de Brooklyn, NY, descubrió entonces que existían dos abogados afroamericanos con práctica en el área local. Ella tuvo el placer de conocerles y la estimularon a que hablara con el Juez Horace Davenport, el primer juez afroamericano electo en la corte del Condado de Montgomery en 1975.

Un ligero empujón para llegar al siguiente nivel

Inspirada por el Juez Davenport y otros, la pasión de Richards para ayudar a los demás floreció cuando en el 1994 se mudó a los suburbios de Filadelfia. Ella integró las juntas de organizaciones sin fines de lucro locales, incluida una que prestaba asistencia a los desamparados y otra que proporcionaba ayuda con habilidades de la vida a personas con problemas de salud mental. Además ella sirvió como guía de niños a través de la asociación del colegio de abogados local en asociación con Big Brothers & Big Sisters.

Un ejemplo del compromiso permanente de Richards es la tutoría de dos años que desarrolló al asistir a un evento de abogados en el 2013. Richards conoció a una alumna de primer año de leyes, y se enfrascaron en una sencilla conversación acerca de la escuela de leyes y la práctica legal. En la actualidad, Richards chatea regularmente con la hoy alumna de tercer año de leyes, para conocer acerca de la escuela y la vida y aconsejarla sobre los nuevos pasos en su carrera, profesional y personalmente.

“Mi meta es guiar a cualquiera que desee ayuda. En mi familia no hubo abogados para darme consejo profesional, pero he tenido la bendición de que otras personas que hayan empleado parte de su tiempo para conversar conmigo y me hayan dado ese ligero empujón para llegar al siguiente nivel”, dijo Richards. “Estoy comprometida a retribuir esa ayuda”.


Después de su graduación en Buffalo (izquierda), Richards comenzó su carrera en Filadelfia 

Inspiración en el discurso “Yo tengo un sueño”

Richards no siguió una trayectoria de carrera tradicional de las mujeres de color. Se graduó de la escuela secundaria a los 16 y comenzó en la universidad para convertirse en doctor en medicina, inspirada en los médicos afroamericanos que atendieron a su familia. Cuando el trabajo de laboratorio le hizo darse cuenta que practicar la medicina no era lo suyo, se decidió por la contabilidad. Su amor por los negocios la condujo finalmente a la ley corporativo.

Durante la carrera de Richards en la región del atlántico medio, también trabajó en un rol de cumplimiento para diversas instituciones financieras. Esta pericia adquirida le permitió, como miembro de la junta de directores, desempeñar un papel activo en mejorar el programa de cumplimiento de una banca de propiedad afroamericana. Ella se unió a PNC en el 2010 y ha desempeñado papeles de liderazgo en el Grupo de recursos empresariales para empleados afroamericanos de PNC y el departamento legal del Consejo de diversidad e inclusión.

En el Día de Martin Luther King Jr del 2016, Richards participó en el Proyecto Pro Bono legal organizado por el departamento legal de PNC. Los abogados de la compañía asesoran legalmente de forma voluntaria a los residentes del área que no pueden pagar por los servicios legales. Richards trabajó de voluntaria para asistir a los ciudadanos mayores de edad con los documentos de planificación anticipada, incluyendo testamentos y testamentos de voluntad anticipada.

Aunque apoya el proyecto durante todo el año, participar en el Día de Martin Luther King fue algo especial para ella. Antes de que el grupo de abogados de PNC y otras firmas se reuniera con sus “clientes” asignados, cada voluntario leyó una línea del famoso discurso del Dr. King: “Yo tengo un sueño”.

Obviamente las personas lo habían leído antes, pero que todos lo leyeran en alta voz hacía que las palabras fueran más poderosas. Fue un hermoso tributo y una forma original de honrar al Dr. King.

Además de la actividad voluntaria, asistió a un almuerzo de celebración de MLK en honor del juez Davenport, que la había inspirado cuando era una joven abogada. Ella sintió que su carrera concluía un giro completo cuando lo vio aceptar el premio humanitario del Juez Garret Page. El Juez Page fue uno de los dos abogados afroamericanos que ella conoció años atrás.

“Aunque veo el progreso para las personas de color en la abogacía, todavía queda mucho trabajo por hacer. Programas como el consejo de diversidad de PNC y otros tipos de iniciativas encabezadas por grupos legales, tales como el Consejo de liderazgo para la diversidad legal, solo pueden ayudar a que todos avancemos”.


Wanda Richards se decidió por contabilidad
y después por el derecho corporativo.

Richards con su padre, Joseph Richards Sr.,
en la graduación de la escuela de leyes

Los números no son promisorios y otras mujeres afroamericanas como yo en la profesión legal tendrán que enfrentarse a las mismas luchas que yo. ¿Serán ellas, como yo, las únicas sentadas en un salón en algún lugar? Sí, pero allí están. Todo el mundo: hombre, mujer, negro, blanco, puede ser un mentor. El solo decir “hola” es el comienzo para tener un gran impacto: así sucedió conmigo.


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