La crisis financiera de 2008 provocó que muchas organizaciones de atención médica trasladaran activos operativos a corto plazo de los títulos de renta fija de menor duración a fondos o depósitos de money market, relativamente más seguros pero con un rendimiento mucho menor. Cuando la Reserva Federal tomó medidas para aumentar las tasas de interés del 2015 al 2019, muchas instituciones de atención médica empezaron a explorar instrumentos de mayor rendimiento con un riesgo relativamente más elevado.

Dado que los eventos ocurridos en 2020 provocaron que los rendimientos de la renta fija nacional cayeran a mínimos históricos, la cuestión de la estrategia de liquidez es una vez más una prioridad para los líderes financieros de las organizaciones de atención médica. En este documento, exploramos los beneficios de optimizar tu estrategia de liquidez operacional en un complejo entorno de tasas.

Panorama actual

Antes de discutir la estrategia de liquidez operacional, es importante comprender el panorama actual. Hay dos conjuntos de información clave: en primer lugar, la posición que la industria de atención médica ocupa hoy en día en relación con los parámetros financieros clave y, en segundo lugar, la curva de rendimiento.

En relación con los parámetros financieros clave, el dinero en efectivo e inversiones promedio sin restricciones (Gráfico 1) y el promedio de días de dinero en efectivo disponible (Gráfico 2) de las compañías de atención médica incluidas en el universo de cobertura de compañías de atención médica sin fines de lucro de Moody’s han aumentado continuamente desde 2015. Aunque, en base a los datos, las instituciones con las calificaciones más altas han experimentado el mayor grado de crecimiento de dinero en efectivo e inversiones, los datos sugerirían que la mayoría de las instituciones han mejorado continuamente sus balances generales durante los últimos cinco años. Al pasar a los días de dinero en efectivo disponible, el promedio mejoró en todas las calificaciones de crédito, en particular durante los años fiscales 2019 y 2020.

Gráfico 1. Dinero en efectivo e inversiones promedio sin restricciones (al 12/31/20)

Fuente: MFRA de Moody’s. Para fines ilustrativos únicamente. Los datos que se muestran son representativos del universo de cobertura de compañías de atención médica sin fines de lucro de Moody’s, agrupadas por la calificación de los bonos determinada por Moody’s. Este universo incluye 363 organizaciones de atención médica al 03/31/21.

Ver la versión accesible de este gráfico.

Gráfico 2. Promedio de días de dinero en efectivo disponible (al 12/31/20)

Fuente: MFRA de Moody’s. Para fines ilustrativos únicamente. Los datos que se muestran son representativos del universo de cobertura de compañías de atención médica sin fines de lucro de Moody’s, agrupadas por la calificación de los bonos determinada por Moody’s. Este universo incluye 363 organizaciones de atención médica al 03/31/21.

Ver la versión accesible de este gráfico.

Sobre la base de estos dos parámetros en conjunto, parece que las instituciones de atención médica fueron capaces de mantener o disminuir los niveles de gastos y mantener o aumentar los niveles de dinero en efectivo e inversión sin restricciones durante los cinco años anteriores. Dicho esto, es importante mencionar que 2020 fue un año complicado que presentó niveles más altos de gastos, así como incertidumbre en cuanto a los ingresos. El estímulo del gobierno ayudó a compensar algunos de estos desafíos; no obstante, en general, esperamos que los datos futuros muestren importantes desafíos financieros en 2020 y 2021.

Pasando al tema de la curva de rendimiento, no se puede negar que la pandemia y las políticas de flexibilización monetaria resultantes emitidas por los bancos centrales, incluida la Reserva Federal, han ejercido una importante presión a la baja sobre los rendimientos. Desde hace dos años, las tasas han caído más de dos puntos porcentuales en el extremo corto de la curva (Gráfico 3). En el extremo más largo de la curva, marzo de 2021 mostró una mejoría con respecto a los mínimos observados en marzo de 2020 (línea naranja en el Gráfico 3), aunque gran parte de la curva permaneció aproximadamente 100 puntos básicos (bps) o más por debajo de los niveles previos a la pandemia.

Gráfico 3. Curva de rendimiento de los bonos del Tesoro — EE. UU. (al 03/31/21)

Fuente: FactSet® Research Systems Inc. Para fines ilustrativos únicamente. El rendimiento pasado no es una garantía para los resultados futuros.

Ver la versión accesible de este gráfico.

Teniendo en cuenta el panorama actual, ¿tu organización piensa sobre su dinero en efectivo de forma estratégica y utiliza cada dólar de la manera más eficaz posible? ¿Tienes demasiados activos de bajo riesgo a más corto plazo, y existe la posibilidad de modificar el espectro de duración o el espectro de riesgo? Por el contrario, ¿asumes demasiado riesgo o una duración prolongada y necesitas ubicar de nuevo un mayor número de activos en reservas a más corto plazo?

Creemos que estos tipos de preguntas resultan imprescindibles para crear una estrategia de liquidez operacional eficaz. En la siguiente sección, abordamos cuatro consideraciones clave para las organizaciones de atención médica que se enfrentan a estas preguntas.

Consulta con tu asesor profesional de inversiones, legal, y/o de impuestos para recibir orientación adicional.

Cuatro consideraciones principales

Utilizaremos la analogía de pozas de agua ubicadas una tras otra para proporcionar una visualización simple de nuestras cuatro consideraciones clave (Figura 1). Aunque el ejemplo quizás no sea válido para todas las organizaciones como solución universal, creemos que ilustra cómo pensar sobre la liquidez en términos de “reservas” separadas conforme a su propósito, riesgo, duración esperada, necesidades de liquidez y otras consideraciones.

Gráfico 1. Ilustración de cascada

 

Fuente: PNC. Para fines ilustrativos únicamente

Ver la versión accesible de este gráfico.

En esta analogía, el flujo de caja sin restricción es como el agua y fluye de izquierda a derecha en la ilustración, llenando una serie de pozas. A medida que el dinero en efectivo sin restricción “fluye” del estado de resultados al balance general, llena cada una de las pozas hasta que se llena, punto en el cual comienza a fluir hacia la poza siguiente. De esta manera, el orden de las pozas (desde la poza de efectivo operativo a la poza de grupos operativos a largo plazo) refleja la prioridad operacional estratégica de cada poza: el dinero en efectivo operativo es más esencial para las operaciones que el dinero en efectivo de reserva, el cual a su vez tiene más prioridad que las reservas estratégicas, y así sucesivamente a través de las pozas.

Cabe mencionar que el uso de nomenclaturas que se ha empleado aquí no tiene importancia, ya que cada organización es diferente en cuanto al número y complejidad de grupos de activos que posee. De forma conceptual, las estamos utilizando como representación de los diferentes lugares del espectro del plazo temporal, rendimiento potencial, tolerancia al riesgo y otras consideraciones clave que son relevantes para la toma de decisiones en relación con la liquidez operacional. Teniendo esto en mente, nos enfocamos en cuatro consideraciones clave para evaluar la eficiencia y la eficacia de una estrategia de liquidez operacional.

Determinar y documentar las características y el propósito

La disciplina y las habilidades organizacionales se aceptan de forma universal como ingredientes comunes para el éxito, ya sea personal o desde una perspectiva empresarial. No se necesita mucha imaginación para ver cómo podrían beneficiar la administración de la liquidez organizacional y la estrategia de inversión de activos sin restricción. Teniendo esto presente, ¿cuán claramente has definido y documentado el propósito del dinero en efectivo y de las inversiones sin restricción en tu balance general? Los ejemplos de las diferencias clave para separar las “reservas por propósito” podrían incluir:

  1. Propósito de distribución: por ejemplo, ¿la reserva se utilizará para liquidar pasivos a corto plazo (p. ej. cuentas por pagar o nómina), financiar futuros proyectos de capital (p. ej. un garaje de estacionamiento) o se mantendrá como reserva para oportunidades estratégicas (p. ej. una adquisición)?
  2. Liquidez: ¿con qué rapidez necesitas acceder al dinero en efectivo? De inmediato, con algún aviso previo o en alguna fecha futura para la cual faltan años?
  3. Plazo temporal y tasa de renovación: ¿cada dólar se gastará (y se repondrá) en un plazo de 30 a 60 días? ¿En un plazo de 12 a 18 meses? ¿En un plazo de 30 años? ¿Nunca?
  4. Tolerancia al riesgo: ¿qué grado de pérdida de capital a corto plazo generada por la volatilidad del mercado es aceptable? 

Es importante mencionar que estos son tan solo algunos ejemplos. Cuanto más específico puedas ser con respecto a la forma que defines tus grupos de activos, mayor grado de disciplina podrás integrar en tu proceso de gobierno. Retomando la analogía, este paso tiene que ver con identificar los diferentes grupos de activos, sus características clave y dónde encajan en el esquema de liquidez de tu organización. 

Determinar cuánto destinar a cada reserva

Mientras que el paso anterior tenía que ver con la designación del grupo (o "poza"), este paso tiene que ver con determinar la “profundidad” del grupo. El método correcto dependerá del tipo de grupo, sus intenciones de distribución, el plazo temporal y otros factores relevantes que son importantes para el propósito de la reserva. Como resultado, no habrá un enfoque único para todos, aunque hay algunos métodos comunes que podrían ayudar:

  1. Usar una media móvil de varios periodos: si sabes cuáles son tus desembolsos de dinero en efectivo, deberías ser capaz de calcular el nivel apropiado de activos de cada reserva.
  2. Usar un rendimiento esperado contra un valor futuro: si sabes cuál es tu valor futuro, puedes usar el cálculo de un rendimiento esperado (p. ej. de una simulación de Monte Carlo) para determinar la cantidad de dinero en efectivo que se debe reservar hoy. Esta técnica se utiliza normalmente para los grupos de activos de plazo intermedio y largo plazo que se utilizan para financiar gastos (grandes) de capital futuros.
  3. Análisis de pares o de la industria: dado que hay bastantes datos públicos disponibles, es posible comparar con pares comparables o con la industria en su totalidad.

Cada uno de estos métodos, así como los muchos otros que existen, pueden abarcar desde el más simple al más complejo. Recomendamos el uso del método o métodos adecuados para cada uno de tus grupos de activos. Algunos métodos podrían tener sentido para los grupos a corto plazo, mientras que otros podrían tener más sentido para los grupos a largo plazo. De esta manera, emplear un enfoque basado en la lógica para determinar qué método funciona mejor para un grupo dado puede ayudar a tu organización a determinar la “profundidad” correcta.

Tabla 1. Ilustración básica de las diferencias de rendimiento[1]

Ejemplo de inversión Estimación de rendimiento Rendimiento en dólares de una cartera de $100 millones Diferencial entre el rendimiento de la cartera en dólares
Emisiones del Tesoro a menos de 1 año Aprox. 0.10 % (o menos) $100,000  
      $1,500,000
Pagarés del Tesoro a 10 años Aprox. 1.6 % $1,600,000  

 

¿Qué tipos de inversiones pertenecen a cada una de las reservas?

En esencia, invertir activos líquidos implica un equilibrio entre la mitigación de las dos consideraciones clave:

  • Cash drag (costos por capital no invertido): es, en otras palabras, que el dinero en efectivo no invertido tiene un bajo potencial de rendimiento y normalmente pierde su poder de compra con el paso del tiempo
  • Inquietudes de liquidez: es, en otras palabras, que el dinero en efectivo estará disponible cuando se necesite sin incurrir en el riesgo excesivo de deterioro debido a los retrocesos del mercado a corto plazo

En la sección denominada Panorama actual, presentamos la diferencia de rendimiento para vencimientos diferentes sobre la base de la curva de rendimiento para títulos expedidos por el gobierno. En el caso de los títulos con un vencimiento menor a un año, los rendimientos actualmente son inferiores a 10 bps. En el caso de los títulos con un vencimiento a 10 años, los rendimientos son de aproximadamente 160 bps. Al usar estos estimados para determinar una diferencia de 150 bps, un cálculo simple revela que la diferencia entre un rendimiento anual de 1 año (en términos de dólares) en una cartera de $100 millones cuya inversión se ha realizado en títulos con una duración menor a 1 año en comparación con títulos cuya duración es de 10 años, es de aproximadamente $1.5 millones (Tabla 1).

El ejemplo anterior contiene muchas suposiciones y los cálculos son sumamente simples a propósito, por lo que no se deben tomar como referencia para la toma de decisiones de inversión. En lugar de ello, el ejemplo tiene la finalidad de ilustrar la contrapartida entre títulos de inversión con duraciones y niveles de riesgo diferentes. Retomando nuestra analogía, tener una cartera de bajo riesgo y baja duración es como llenar la poza con agua caliente: el potencial de rendimiento es bajo, lo que es similar al agua que se evapora[2]. Por el contrario, una cartera con un riesgo más alto y una mayor duración es como llenar la poza de agua con hielo: el agua permanecerá en la poza, pero el hielo no siempre sale de la poza fácilmente (p. ej., cuando necesitas hacer una distribución). La Figura 2 muestra un ejemplo de cómo se podrían equilibrar las necesidades de rendimiento con las necesidades de liquidez y la tolerancia al riesgo para un conjunto de grupos de activos.

Figura 2. Composición de la cartera determinada por las metas y la tolerancia al riesgo

Fuente: PNC. Para fines ilustrativos únicamente

Ver la versión accesible de este gráfico.

En resumen, no existe un enfoque único para todos que se ajustaría a las necesidades únicas de una organización de atención médica específica. Recomendamos que colabores con un asesor de inversiones para comprender el propósito y las características de cada una de tus “reservas” de grupos de activos para crear soluciones de cartera adecuadas.

Mide tus necesidades y reajústalas de nuevo periódicamente

Resulta un tanto irónico que una de las principales constantes de la vida y de la atención médica es el cambio. Los objetivos, la estrategia, las circunstancias y demás factores empresariales clave de tu organización inevitablemente cambiarán con el tiempo. Tu estrategia de liquidez operacional debe evolucionar conforme cambian dichos factores. Recomendamos documentar un cronograma establecido para revisión periódica, ya sea de forma trimestral, semestral o anual, y comprometerse con el mismo. Además, recomendaríamos revisiones ad hoc, como en el caso de un movimiento importante del mercado, una adquisición u otro cambio importante en el entorno.

Retomando nuestra analogía por última vez, dicha evaluación periódica es similar a medir y reajustar la profundidad de las pozas para asegurar que estas sigan siendo apropiadas. En relación, en cierto modo, con la consideración anterior referente a los tipos de inversiones de cada grupo, esta evaluación periódica es importante debido a dos riesgos clave:

  • el riesgo de volatilidad derivado de tener demasiados activos en los grupos a más largo plazo en comparación con los activos que necesitas tener en los grupos a más corto plazo, y
  • el riesgo de inflación derivado de tener demasiados activos en los grupos a más corto plazo en comparación con los activos que necesitas tener en los grupos a más corto plazo.

Como regla general, cuanto más pueda invertir tu organización en los grupos a más largo plazo, mayor será el rendimiento potencial; sin embargo, los grupos a más largo plazo pueden presentar volatilidad y riesgos de liquidez. Conocer el equilibrio adecuado entre los dos y conocer cómo este evoluciona con el paso del tiempo en tu organización puede ayudar a tu organización a tener éxito en sus objetivos financieros.

Conclusión

Creemos que optimizar la estrategia de liquidez operacional es cada vez más necesario para las organizaciones de atención médica. En nuestra opinión, se trata de una manera de asegurar que un fiduciario no “desaproveche” el dinero en efectivo y los activos de inversión de su organización.

Consideramos que el país, la economía y los sistemas de atención médica se encuentran en el camino de la recuperación. Con el reajuste para la nueva normalidad, una estrategia de liquidez operacional optimizada puede ayudar a las organizaciones de atención médica a prepararse de forma proactiva para regresar a la normalidad.


Versión accesible de los cuadros

Gráfico 1. Dinero en efectivo e inversiones promedio sin restricciones

  A Aa B Ba Baa
2015 $772,724.66 $2,722,086.48 $78,450.00 $149,108.28 $483,742.03
2016 $818,756.49 $2,992,850.38 $66,132.00 $154,554.72 $476,370.08
2017 $923,740.98 $3,423,428.00 $59,191.00 $163,789.22 $507,619.18
2018 $972,741.77 $3,664,949.68 $57,307.00 $165,095.56 $525,695.27
2019 $1,106,031.52 $4,167,916.57 $63,614.50 $174,637.72 $558,515.05
2020 $1,234,118.01 $4,417,410.74 $118,861.00 $337,769.00 $396,197.30

Gráfico 2. Promedio de días de dinero en efectivo disponible

  A Aa B Ba Baa
2015 237.2225166 316.4149254 181.9 118.7 185.2106061
2016 234.4228188 314.9287879 138.0333333 116.1722222 177.1060606
2017 241.7567568 331.9169231 132.1666667 118.0888889 183.7892308
2018 238.5493243 327.815873 123.8 110.7611111 176.2287879
2019 241.8413043 336.6901639 142.5 114.2277778 176.9
2020 270.1779412 346.8259259 211.4 159.7111111 213.135

Gráfico 3. Curva de rendimiento de los bonos del Tesoro - EE. UU.

Contrato Vencimiento Rendimiento hace dos años Rendimiento hace un año Rendimiento hace un mes Rendimiento hace una semana Rendimiento actual
US01MY-TU1 1 millón 2.43 0.03 0.04 0.01 0.01
US03MY-TU1 3m 2.39 0.06 0.04 0.01 0.03
US06MY-TU1 6m 2.43 0.08 0.05 0.04 0.04
US01YY-TU1 1 año 2.4 0.14 0.08 0.06 0.06
US02YY-TU1 2 años 2.27 0.23 0.14 0.15 0.16
US03YY-TU1 3 años 2.22 0.28 0.31 0.31 0.34
US05YY-TU1 5 años 2.24 0.38 0.78 0.83 0.93
US07YY-TU1 7 años 2.32 0.54 1.18 1.29 1.4
US10YY-TU1 10 años 2.42 0.66 1.46 1.64 1.73
US30YY-TU1 30 años 2.82 1.29 2.19 2.35 2.41

Gráfico 1. Ilustración de cascada

  1. El flujo de caja sin restricción pasa al dinero en efectivo operativo
  2. El exceso del dinero en efectivo operativo pasa al dinero en efectivo de reserva
  3. El exceso del dinero en efectivo de reserva pasa a las reservas estratégicas
  4. El exceso de las reservas estratégicas pasa a los grupos operativos a largo plazo

El plazo temporal, el rendimiento potencial y la tolerancia al riesgo se incrementan a medida que avanzas en los pasos antes descritos.

Figura 2. Composición de la cartera determinada por las metas y la tolerancia al riesgo

El gráfico presenta una flecha de dos puntas que pasa de la menor tolerancia al riesgo del lado izquierdo (columna denominada Conservación de capital) a la mayor tolerancia al riesgo del lado derecho (columna denominada Búsqueda de rendimiento total).

Conservación de capital Liquidez Búsqueda de rendimiento total
Tesoro de EE. UU./Agencia Tesoro de EE. UU./Agencia Crédito BBB
Títulos respaldados por activos Instrumento negociable A-1/P-1 Pagarés de tasa variable
Instrumento negociable A-1/P-1 Crédito de alta calidad Instrumento negociable A-2/P-2