Antes que la Ley de Propiedad Empresarial de las Mujeres1 fuese aprobada en 1988, se exigía que las mujeres tuviesen un familiar masculino que actuara en calidad de cofirmante para préstamos empresariales. (La definición de “pariente masculino” podía incluir el esposo de una mujer o incluso su propio hijo.) Si bien la motivación primaria detrás de la aprobación de la Ley era establecer una mayor igualdad para las mujeres, ya que incluso el número de la propuesta de ley (HR5050) refleja dicho objetivo, también daría a los Estados Unidos una ventaja económica generada por el aumento del crecimiento comercial, y la ley ha sido exitosa en gran medida.

Ha habido muchos cambios en los 35 años intermedios, pero el mensaje fundamental sigue siendo el mismo: las mujeres pueden ser una fuerza que impulse el crecimiento económico de los Estados Unidos. En el 2021, el número de empresarias era casi igual al número de empresarios. Y a principios del 2020, la participación de las mujeres en la fuerza laboral había alcanzado un 58 %, es decir, tuvo un incremento de casi el triple desde 1920. Si no se hubiese dado este incremento en el número de mujeres que componen la fuerza laboral de Estados Unidos, el crecimiento de los ingresos familiares estaría medio siglo por debajo del nivel que tiene actualmente.

A medida que más de nosotras estamos trabajando y demostrando nuestro poder de compra, las mujeres actualmente representan hasta un 80 por ciento de todas las compras de consumo2, y una encuesta reciente3 aplicada a mujeres indica que tres cuartas partes de las mujeres menores de 45 años afirman que administran su dinero por cuenta propia, y la mitad de las mujeres mayores de 55 años también controlan sus propios activos.

Promocionar y apoyar a las mujeres como un potente impulsor económico ha sido mi proyecto personal desde hace décadas. Lo que comenzamos en el 2006 como un solo día para destacar el impacto económico de las mujeres ahora se ha convertido en una Semana de mujeres empresarias completamente desarrollada. Cada mes de mayo se ha convertido en nuestra tradición reconocer el enorme papel que las mujeres desempeñan en nuestra economía. La Semana de mujeres empresarias reconoce la importancia que las tomadoras de decisiones financieras tienen para el éxito de PNC, y sirve para recordar que aún hay trabajo por hacer para lograr la igualdad financiera de género.

Este año marca nuestra 12a Semana de mujeres empresarias anual. Tenemos la intención de ofrecer una semana de contenido útil, reflexivo e inspirador para las mujeres de todo el espectro financiero, desde propietarias de empresas hasta directoras ejecutivas, y desde mujeres que apenas comienzan su carrera hasta tomadoras de decisiones del hogar. Nuestra programación virtual es complementada por actividades y eventos organizados por los equipos directivos locales de PNC que crean foros para nuestros clientes para conectarse entre sí y para que nosotros nos conectemos con ellos.

Los webcasts de este año recurren a las relaciones que tenemos con compañías y organizaciones de todo el país que se alinean con nuestra misión para acelerar la igualdad financiera de las mujeres y cerrar la brecha económica de género, siendo este el objetivo de nuestro Project 257SM: Accelerating Women's Financial Equality (Proyecto 257: Acelerar la igualdad financiera de las mujeres). El Proyecto 257 se estableció para ayudar a cerrar la brecha económica de género de 257 años que fue identificada por el Informe sobre la Brecha Global de Género 2020 del Foro Económico Mundial. Según el informe, si el avance continúa conforme a su ritmo actual, las mujeres tardarían dos siglos y medio más para lograr la igualdad con los hombres en términos económicos. Para nosotros, eso no es lo suficientemente rápido. Como banco, hemos identificado varias áreas clave en las que creemos que podemos tener un impacto para reducir ese plazo, y varias de estas áreas fueron abordadas por nuestros oradores de la Semana de mujeres empresarias 2022:

Representación insuficiente en la fuerza laboral - “The Women Who Built the Brand: Making PURELL a Household Name” (“Las mujeres que construyeron la marca: haciendo de PURELL un nombre para el hogar”) narra la historia de la compañía que ayudó al mundo a sobrevivir la pandemia a través de la perspectiva de la tercera generación de su equipo directivo de mujeres. Una conversación relacionada (“The Heart of Women's Healthcare”, o “El corazón de la atención médica de las mujeres”) se centra en la representación insuficiente de las mujeres en la investigación médica, particularmente en la enfermedad cardíaca, que representa la principal causa de muerte de las mujeres estadounidenses, así como en el trabajo realizado por varias mujeres pioneras para cambiar esta tendencia.

Acceso desigual al crédito - “Radical Generosity: Changing the World for Entrepreneurs” (“Generosidad radical: cambiando el mundo para las emprendedoras”) ofrece perspectivas de dos emprendedoras que se están beneficiando de un préstamo sin intereses ni cargos de la organización sin fines de lucro mundial SheEO. Uno de los más de 50 activadores de SheEO que son empleados de PNC moderará la conversación.

Desigualdad financiera - Dos sesiones se centrarán en las maneras en que las mujeres pueden avanzar hacia el bienestar financiero, que incluyen “Financial Freedom: Getting Savvy about Money” (“Libertad financiera: cómo convertirse en un experto sobre el dinero” y “Women Moving Markets: A Force for Social Change” (“Las mujeres que mueven los mercados: una fuerza para cambio social”), un panel de debate moderado por The Boston Globe.

Lograr el empoderamiento económico de las mujeres es una tarea enorme, pero es una meta por la que vale la pena trabajar, para lograrla para todos nosotros. Los beneficios de la participación económica de las mujeres son indiscutibles. Un documento reciente publicado por el Banco de la Reserva Federal de San Francisco identificó que las desigualdades del mercado laboral por motivo de género y raza tuvieron un costo de $2.6 billones4 para los Estados Unidos en PIB sin realizar en 2019. Y se espera que la brecha siga creciendo hasta alcanzar $3.1 billones en el 2029, a menos que unamos fuerzas para revertir la tendencia. Durante la próxima Semana de mujeres empresarias de PNC y durante todo el año, PNC continuará con sus esfuerzos para apoyar a las mujeres en calidad de empleadas, propietarias de empresas y ejecutivas, al igual que en calidad de consumidoras financieras, a medida que trabajamos para acelerar la igualdad financiera de las mujeres.