Con el diploma en mano, vas a una entrevista para intentar comenzar en una posición de nivel básico. ¡Lo lograste! Después de unas reuniones más con la compañía, te dan la oferta. ¿La aceptas o negocias por más? 

Sientes que porque recién saliste de la universidad o porque no tienes mucha experiencia simplemente deberías aceptar cualquier salario inicial que te ofrezcan. En realidad, la mayoría de los empleadores están preparados para que los candidatos negocien su oferta inicial y, a menudo, tienen la posibilidad de incrementar ese salario. Cuando consideras que incluso un pequeño aumento puede hacer una diferencia en tus finanzas diarias del presente, y también hacia el futuro, ya que vas a generar esta base en relación con los aumentos de salario, es lógico que consideres una negociación. ¿Cómo negocias? Continúa leyendo.

Cinco consejos para negociar tu salario 

La idea de tener una conversación sobre tu salario puede ser intimidante. ¡Pero no tiene que serlo! Siempre que estés bien preparado, puedes tener una discusión significativa y cómoda, que puede dar como resultado un mayor salario. 

A continuación te dejamos algunas sugerencias para ayudarte a comenzar las negociaciones desde una posición sólida:

Conoce cuánto debe pagar el trabajo. Antes de abordar el tema de la negociación con tu posible empleador, investiga los salarios que se pagan para posiciones similares. Considera tu nivel de experiencia y tu mercado geográfico (los salarios pueden variar ampliamente según la ubicación). Luego pregúntate:

  • ¿Este salario se compara al que reciben otras personas con mis antecedentes?
  •  ¿Refleja las capacidades que ofrezco para el trabajo?
  • Si la oferta es menor de lo que yo esperaba, ¿existen beneficios y ventajas, como seguro de salud, un plan 401 (k), vacaciones pagas, reembolso de matrícula, un bono de inscripción, subsidio por traslado, etc., que agregan valor al salario?

Si tu respuesta a alguna de estas preguntas es negativa, tienes razón en considerar una negociación. 

Prepara tu contraoferta. No existen reglas acerca de qué porcentaje o monto en dólares debes solicitar. Debes tener en cuenta varias cosas: cuánto sabes que se debe pagar por el trabajo, cuánto necesitas para cubrir tus gastos de manutención (revisa tu presupuesto) y lo que se espera según lo razonable. Si consideramos que los incrementos anuales generalmente se encuentran en el rango del 2-3 %, solicitar un ajuste del 20 % en tu oferta inicial sería demasiado. Si un empleador puede mejorar su oferta, probablemente sea de algunos miles de dólares (anualmente). Piénsalo bien e intenta encontrar ese punto justo en el que puedes defenderte sin parecer exigente o insistente.

Practica tu discurso. Ahora es momento de reunir toda tu información y mentalizarte para la conversación. Trata tu discusión de negociación como una entrevista de trabajo. Recuerda: Para comenzar, conseguiste este trabajo, por lo tanto, sabes que puedes manejar una entrevista. Prepara un guión breve y corto para explicar por qué consideras que mereces un salario mayor y siéntete cómodo para explicarlo en detalle en una conversación entre dos personas. Pídele a tu consejero de la universidad, padres o amigos que hagan un simulacro de negociación contigo para que estés preparado para responder a posibles preguntas y rechazos. 

Durante la conversación, sé educado, seguro, bien informado y entusiasta respecto a la oferta y el puesto. Esta conversación no se trata solo de dinero, es una oportunidad de demostrar tu profesionalismo, impulso y capacidad para presentar un argumento convincente a la mesa de negociación. Comienza expresando gratitud de manera respetuosa por la oferta laboral. Luego, comparte tu discurso de forma educada y profesional. Concéntrate en ser cálido, cortés y entusiasta y, al mismo tiempo, comunica claramente el valor que podrías aportar en el lugar de trabajo.

Finaliza con broche de oro. Debes estar preparado para cada uno de los tres resultados: Obtienes lo que solicitaste, obtienes algo de lo que solicitaste u obtienes un rotundo “no”. Piensa por adelantado acerca de si aceptarás o rechazarás el trabajo por un salario inferior. Si te encuentras en un punto medio y necesitas más tiempo para pensar mejor la oferta nueva, pregunta si puedes considerarlo y llamar para dar tu decisión al día siguiente. Por supuesto, si el empleador está de acuerdo con tu contraoferta, ¡prepárate para aceptarla de inmediato! Podría parecer irrespetuoso o desagradecido si realizas la solicitud, la recibes y luego te demoras en responder. En cualquier caso, sé cortés y agradécele al empleador por la oferta laboral y por darte la oportunidad de discutirla en detalle. 

Si bien no hay garantía de que la negociación te asegurará el mayor salario que quieres, es importante tener esta discusión si consideras que la oferta no cumple con tus expectativas. Esto es cierto no solo para tu primer trabajo, si no para cada trabajo que consideres en el futuro. La negociación es una habilidad de vida que puede ayudarte a medida que avanzas en tu carrera profesional. Si quieres recibir el pago que te mereces y ganar el respeto que mereces, debes defenderte con seguridad.