De acuerdo con la Encuesta de la generación sándwich de 2018 de PNC, casi la mitad (45 %) de los adultos entre los 36 y los 60 años de edad apoyan financieramente a sus hijos o a sus padres/familiares mayores, lo que los coloca en lo que se conoce como la generación sándwich.[1] Aproximadamente el 8 % de los encuestados apoyan a ambas generaciones y esa cifra está aumentando de manera continuada. Podrías preguntarte por qué.                                        

Para el 2050, se espera que se duplique la cantidad de personas que viven hasta los 65 años de edad o más.[2] Mientras tanto, más del 30 % de los adultos de 18 a 34 años de edad siguen viviendo con sus padres. La combinación de estos dos grupos genera la peor situación de desgaste mental y financiero para los adultos que se encuentran “en un sándwich” de una manera u otra. De hecho, encuestados que tienen responsabilidades financieras que incluyen varias generaciones mencionaron estar doblemente agobiados en comparación con aquellos que no tienen responsabilidades financieras de hijos o familiares mayores.

La generación sándwich simplemente no está preparada. Todavía.

Casi 4 de cada 10 (38 %) encuestados indicaron que no tienen un fondo de ahorros para emergencias y menos de un tercio tiene dinero suficiente ahorrado con el que puedan salir cómodamente de una emergencia financiera que dure más de seis meses. De igual forma, si bien muchos están ahorrando y preparándose activamente para la jubilación, no pueden aumentar el balance de sus cuentas debido a que están apoyando financieramente a otros familiares y haciendo malabares con una cantidad de prioridades. Un buen ejemplo es que casi un tercio de los encuestados solo tenía $25,000 o menos ahorrado para la jubilación y solo el 15 % tenía $500,000 o más ahorrado.

Es claro que los miembros de la generación sándwich experimentan dificultades cuando se trata de trabajar para alcanzar el bienestar financiero a largo plazo. Entonces, ¿qué pueden hacer para ayudar a remediar esa situación?

La respuesta comienza con un plan

Nuestra encuesta reveló que muchos miembros (29 %) de la generación sándwich preferirían pretender que no pasa nada y evitar pensar en sus finanzas. Según Rich Ramassini, director de estrategia y desempeño de ventas de PNC Investments: 

La realidad es que la única forma de mejorar tu situación financiera es que seas sincero contigo mismo y te comprometas a realizar los cambios requeridos que se necesitan para prepararte para el futuro.

Habla al respecto: Un buen primer paso es sentirte cómodo con las conversaciones incómodas. Siéntate con tus padres y tus hijos, y asegúrate que ellos sepan que forman parte del gran plan, así como el rol que desempeñan. Habla sobre los gastos de todas las categorías, como vivienda, atención médica, comida, ropa, transporte y cuidado diario. Cuanto más planifiquen, mejor se sentirán.

Ponte a escribir: Después, piensa en tus expectativas y deseos, y escríbelos. No tiene que ser algo complejo. Tan solo establecer tus metas financieras por escrito te ayudará a superar la primera barrera de la planificación, lo que a su vez puede comenzar a reducir tus niveles de estrés.

De hecho, existe una correlación real entre tener un plan financiero y sentir estrés. De acuerdo con la encuesta de PNC, el 61 % de los encuestados que no tenían un plan mencionaron sentirse estresados por sus finanzas, en comparación con el 24 % de los que tenían un plan escrito, quienes indicaron sentir lo mismo.[1]

Ramassini señala: “Un plan financiero no solo te ayudará a documentar lo que debes hacer para alcanzar tus metas, sino que también puede influir en tus emociones y confianza”. Simplemente dar ese primer paso puede inspirar un sentido de alivio, especialmente cuando eres responsable no solo de una situación financiera, sino de dos o más.

Reúnete con un asesor financiero de PNCI para recibir orientación personalizada.

La realidad es que no hay una solución que sea igual para administrar prioridades financieras contrapuestas, debido a que cada situación es única. Sin embargo, no tienes que intentar administrarlas solo. Un asesor financiero de PNC Investments trabajará contigo para la visión completa de lo que deseas lograr en términos financieros, así como para desarrollar un plan financiero personalizado que te ayude a priorizar y poner tus metas a tu alcance. 

Da los siguientes pasos para garantizar tu bienestar financiero hoy. Simplemente llama al 855-PNC-INVEST para hablar con un asesor financiero o visita tu sucursal local.