Cuando se trata de fraude al consumidor en los Estados Unidos, la Comisión Federal de Comercio tiene algunas buenas y malas noticias. La buena noticia: el fraude parece estar disminuyendo. En el 2015, los estafadores recaudaron menos de los $1,700 millones que obtuvieron en el 2014. La mala noticia: en el 2015, el fraude aún les costó a los consumidores estadounidenses más de $765 millones, y las víctimas pagaron en promedio alrededor de $1,100.

Aunque los estafadores están constantemente cambiando sus estafas para robar más de los consumidores, hay elementos que no cambian. Los estafadores casi siempre buscan dinero (ya sea directa o indirectamente) al robar tu información personal. La FTC (Comisión Federal de Comercio) informa que el 75 por ciento de las estafas comienza mediante contacto telefónico y seguido por el 8 por ciento que se hace a través de correo electrónico. Los estafadores también tienden a planificar estafas que sacan provecho de tus emociones, desde la empatía hasta el miedo.

Trevor Buxton, gerente de comunicaciones y concientización sobre el fraude y examinador de fraudes certificado de PNC Bank, dice que cualquiera puede ser vulnerable a una estafa si el estafador lo agarra en el momento adecuado. “Una buena regla de oro es que, si una oferta suena demasiado buena para ser verdad, podría ser una estafa”.

Para protegerte, la mejor defensa es un buen contraataque. Aprender las características de algunas de las estafas más comunes puede ayudarte a identificarlas antes de que sea demasiado tarde.

Conoce las estafas

Estafas de alivio de deudas: los estafadores saben que si tienes deudas, quieres deshacerte de ellas. Pueden aprovechar ese deseo al ofrecerte sus “servicios” para reducir o eliminar tu saldo, tasas de interés o cargos.

  • Señales de advertencia: describen un “nuevo programa gubernamental” para rescatarte de las deudas, requieren de un pago antes de ayudarte, garantizan que harán desaparecer tus deudas y te aconsejan ignorar a tus acreedores.
  • Lo que debes hacer: si tienes problemas para hacer los pagos de tus deudas, comunícate con los prestamistas a los que les debes para hablar sobre las opciones de pago.

Estafas de deudas fantasmas: saben que no tienes ninguna deuda, pero recibes llamadas telefónicas o cartas de aspecto oficial que afirman que sufrirás consecuencias si no pagas.

  • Señales de advertencia: los “funcionarios” hacen amenazas, exigen que transfieras dinero o lo cargues a una tarjeta de dinero recargable, o proporcionan información de contacto falsa del juez, de la agencia gubernamental o de la oficina que afirman representar.
  • Lo que debes hacer: solicita una notificación de validación por escrito con detalles de la supuesta deuda, que incluya el acreedor, el monto y tus derechos en virtud de la Ley sobre Prácticas Justas en el Cobro de Deudas. No proporciones ninguna información personal. Comunícate directamente con el acreedor para verificar si la afirmación de deuda debida es legítima.

Estafas de organizaciones benéficas: los estafadores aprovechan tu deseo de ayudar a los demás y prometen que tu donación beneficiará a una organización benéfica o a las víctimas de un desastre natural, pero en su lugar, se apropian de ella.

  • Señales de advertencia: te presionan para donar inmediatamente, solicitan dinero en efectivo en lugar de un cheque o una tarjeta de crédito y el nombre no coincide con el de una organización benéfica establecida.
  • Lo que debes hacer: pide información detallada sobre la organización y no compartas información personal hasta que hayas investigado la organización benéfica. Consulta con la Better Business Bureau, GuideStar.org o Charity Watch para verificar que la organización benéfica sea legítima

Estafas tributarias del IRS: los estafadores suplantan al IRS para pedir tu información financiera personal y, luego, robar tu dinero y tu identidad.

  • Señales de advertencia: pueden contactarte por correo electrónico, mensaje de texto o redes sociales donde solicitan información personal. Exigen el pago inmediato por medio de giros postales, tarjetas de débito prepagadas o tarjetas de regalo recargables por teléfono y amenazan con demandas o encarcelamiento.
  • Lo que debes hacer: no hagas clic en ningún enlace. Reenvía los correos electrónicos a phishing@irs.gov o llama al IRS al 800-829-1040.

Estafas de lotería: los estafadores dicen que haz ganado dinero de un premio y simplemente tienes que pagar impuestos y cargos por adelantado, que, por lo general, los transfieren a un país extranjero.

  • Señales de advertencia: no has comprado un billete de lotería y la oferta parece demasiado buena para ser verdad.
  • Lo que debes hacer: nunca envíes dinero ni compartas información personal por teléfono o Internet con nadie que no conozcas personalmente.

Además de las precauciones anteriores, Buxton añade que una buena manera de protegerse es conocer cómo diferentes compañías o agencias gubernamentales se comunican contigo. Por ejemplo, las agencias gubernamentales normalmente se comunican contigo a través del Servicio Postal de los Estados Unidos, por lo que una llamada telefónica debe ponerte en alerta. Otra medida de seguridad es no contestar llamadas de números que no reconoces. “Responder a una llamada de teléfono no deseada le indica al estafador que hay un ser humano (y un posible objetivo de fraude) ligado a tu número de teléfono”, expresó. “La mejor defensa es simplemente dejar que suene”.

Si sospechas de una estafa o crees que eres víctima de cualquiera de las estafas anteriores, presenta una queja ante la Comisión Federal de Comercio..