Si bien la temporada de impuestos nunca puede considerarse la época más maravillosa del año, puede ser el momento perfecto para hacer un inventario de nuestra situación financiera y comenzar con nuevos hábitos que nos pueden beneficiar todo el año.

Estos son 3 consejos que te pueden ayudar a mejorar tu proceso de declaración de impuestos y tus finanzas personales al mismo tiempo.

1. Sé organizado. Si tus documentos financieros no se encuentran en orden, ¿cómo puede estarlo tu situación financiera? Para poder aprovechar toda deducción de impuestos posible y obtener un reembolso potencial, necesitarás tener a la mano toda la información pertinente.

Una manera de organizarse es crear carpetas para llevar el control de tus documentos importantes de impuestos todo el año. Una carpeta de “ingresos” podría incluir tus declaraciones de ingresos, como las formas W2 si eres empleado y las formas 1099 si trabajas por contrato o de manera independiente. Una carpeta de “deducciones” contendría los comprobantes de deducciones, como gastos de guardería, estados de cuentas de intereses hipotecarios, recibos de gastos de viajes de negocios o incluso gastos de educación relacionados con el trabajo. Revisa el sitio de deducciones desglosadas del Servicio de Impuestos Internos (IRS, por sus siglas en inglés) para ver una lista completa de las deducciones elegibles. Por último, una carpeta de “aportaciones a organizaciones benéficas” te puede ayudar a llevar un control de las deducciones que podrías tener si das tu dinero en efectivo, propiedad o acciones a una organización calificada. Al tener expedientes organizados, tendrás todo lo que necesitas cuando llegue la fecha para hacer tu declaración de impuestos.

2. Mantente alerta. Si quieres aprovechar al máximo los créditos fiscales que puedan reducir tu obligación fiscal o aumentar tu reembolso, es importante estar al pendiente de las situaciones que pueden conservar en tu billetera una mayor porción del dinero que tanto te ha costado ganar.

Por ejemplo, el crédito por ingreso del trabajo (EITC, por sus siglas en inglés) es uno de los créditos fiscales de los que debes estar al pendiente, el cual puede tener un valor de $6,269 en el caso de las personas con ingresos menores a $47,955 en 2016 provenientes de su sueldo como empleado o ingresos netos como persona autoempleada. Sin embargo, 1 de cada 5 estadounidenses que cumplen los requisitos se pierden este beneficio cada año. Si ha habido un cambio en tus ingresos, si llegó un nuevo miembro a tu familia o si alguien en tu casa tiene una discapacidad, ahora puedes calificar para el EITC aunque no hayas calificado en años anteriores, aunque depende de ti estar al pendiente y preguntar sobre cualquier crédito para el cual pudieras ser elegible.

3. Sé estratégico. Quizás sepas que al presentar una declaración electrónica se puede acelerar tu reembolso de impuestos por alrededor de 10 días en promedio, según el IRS. Sin embargo, ¿sabías que si te inscribes para recibir tu reembolso por depósito directo de hecho puedes dividir tus fondos en hasta tres cuentas de cheques y/o de ahorros distintas? Esto significa que, incluso antes de saber el monto de tu reembolso o de que el dinero llegue a tus manos, puedes darte el tiempo de determinar diferentes opciones estratégicas para cada una de dichas cuentas. Podrías designar una para fortalecer tus ahorros y utilizar los fondos de otra para reducir parte de la deuda en tu tarjeta de crédito.

Pero, ¿qué pasa si no vas a recibir un reembolso? Si al final sales debiendo, aún hay oportunidades para ser estratégico al respecto. En vez de pagar todo en una sola vez en un momento en el que quizás no estés en condiciones de hacerlo, considera establecer un plan de pago mensual con el IRS para ayudarte a permanecer dentro de un presupuesto mensual que puedas gestionar mientras liquidas el pago de los impuestos que debes.

Presentar tu declaración fiscal es algo inevitable. Sin embargo, llevar un seguimiento de tus finanzas y de tus papeles importantes durante el año te puede ayudar a manejarte durante la temporada de impuestos y en el futuro con un poco más de facilidad y confianza.

Este material tiene el propósito de instruir y no de proporcionar asesoría en impuestos ni en cuestiones de inversión. PNC Bank no proporciona asesoría fiscal. Si necesitas asesoría fiscal, acude a un asesor fiscal profesional.