Probablemente no necesites que te digan que involucrarse en la labor filantrópica puede ser una experiencia increíblemente gratificante, pero de cualquier manera te lo recordaremos: se ve muy bien en tu currículo, puede generar amistades y relaciones significativas, puede aumentar la confianza en ti mismo y puede ayudar a mejorar el estado de tu comunidad o de la comunidad de otras personas. Por lo tanto, si no has retribuido durante un tiempo, o si simplemente estás buscando nuevas maneras para retribuir, echa un vistazo a este resumen de ideas para apoyar las causas que son importantes para ti.

Hacer donaciones. Cuando alguien habla de beneficencia, las personas a menudo piensan en las donaciones monetarias. Si has tenido en cuenta las donaciones filantrópicas a la hora de elaborar tu presupuesto, o si puedes identificar algún elemento del presupuesto que puedas modificar para poder hacerlas (por ejemplo, donar el dinero que te hubieses gastado en un lujo, como comer fuera), ¡adelante! Sin embargo, sabemos que la universidad puede ser costosa, así que también debes pensar en estas donaciones no monetarias:

Colectas de ropa. Busca en tu guardarropa y dona las prendas que ya no te pongas. Quizás tengas camisas que no combinen con tu estilo actual o pantalones que ya no te queden tan bien como antes. A una persona necesitada le encantaría tener dichas prendas. Todos ganan: ayudas a los demás mientras limpias tu armario.

Colectas de alimentos. Los albergues locales recolectan alimentos enlatados y otros alimentos no perecederos, especialmente durante los meses de invierno. Revisa tu despensa para ver si tienes alimentos como frutas, verduras y sopas enlatadas que puedas donar. Recuerda que cada artículo suma. Tu donación puede ayudar a que alguien más no pase hambre.

Campañas de donación de sangre. Si estás sano y fuerte, donar sangre es una excelente manera de retribuir a la comunidad. Tu sangre puede ayudar a salvar la vida de alguien.

Cuando dones artículos tangibles, como dinero en efectivo, ropa, alimentos, etc., asegúrate de preguntar a los encargados de la organización sin fines de lucro si tienes la posibilidad de obtener una deducción fiscal basada en tu donación.

Compartir tu tiempo y talentos. Donar tu tiempo y esfuerzo y compartir tus conocimientos y perspectivas puede ser un extraordinario regalo para los demás. Estos son algunos ejemplos de opciones en las que puedes ayudar:

Programas de mentoría. Si tu universidad ofrece programas de mentoría y tienes experiencia que compartir, considera ofrecerte como voluntario para ser un mentor. Tienes el potencial para ayudar a otros estudiantes en áreas en las que has progresado al transmitir tu sabiduría y compartir experiencias de vida, y también podrías establecer ciertas relaciones académicas y amistades inesperadas.

Vacaciones de primavera alternativas. Algunos estudiantes deciden pasar las vacaciones de primavera trabajando en algún tipo de proyecto de servicio en vez de ir a la playa u otro destino vacacional. Al disponer de tanto tiempo, quizás puedas dedicar más tiempo de lo que te es posible durante los semestres escolares, por ejemplo, al realizar un avance significativo en la construcción de casas para personas necesitadas, o al viajar a una comunidad empobrecida en el extranjero para ayudar en una iniciativa de agricultura sostenible. Consulta con tu universidad o institución de educación superior para ver si ofrece oportunidades en las que puedas participar.

Albergues para personas sin hogar o que sufren violencia doméstica. Hay muchas maneras para ayudar a los albergues locales. Empieza por preguntar qué es lo que necesitan. Ciertas cosas tan sencillas como pasar tiempo con las personas que viven allí pueden hacer una gran diferencia en su vida, especialmente durante la temporada navideña, cuando la soledad llega a su máximo nivel. Quizás también puedas organizar colectas de ropa o alimentos en tu dormitorio universitario o en tu comunidad para beneficiar al albergue que tú elijas.

Comedores comunitarios. Los comedores comunitarios locales y los distribuidores de alimentos a menudo están buscando voluntarios que ayuden a servir los alimentos, armar paquetes de asistencia y entregar dichos paquetes a otras instalaciones o áreas dentro de la comunidad.

Refugios de animales. Si amas a los animales, considera ofrecerte como voluntario en un refugio de animales. Muchos de estos refugios reciben voluntarios para que ayuden a sacar los animales a pasear, así como a alimentarlos y cepillarlos.

¿Por dónde empezar? Las universidades a menudo conservan listas actualizadas de oportunidades de voluntariado para los estudiantes interesados. Consulta en tu centro estudiantil para ver los recursos que puede ofrecer. Si tu universidad no conserva listas de este tipo, puedes intentar consultar en los centros comunitarios locales o el ayuntamiento, o bien en iglesias, templos o mezquitas. Si formas parte de una hermandad estudiantil en el campus, asegúrate de consultar con tu fraternidad o sororidad. Muchas de estas organizaciones se asocian con organizaciones benéficas locales a las que puedes donar tu tiempo y tu energía para una buena causa.