Tu empresa está floreciendo. ¡Felicidades! Ahora te estarás preguntando si es una buena idea crecer. O no. Es una pregunta personal que solo tú puede responder. Aquí hay dos preguntas importantes que debes hacerte, y cuatro consejos para prepararte para el éxito si decides hacerlo.

2 grandes preguntas

1. ¿Cómo te sientes acerca de tomar riesgos financieros?
Cualquiera que desarrolle una empresa está abierto a cierta cantidad de riesgo, pero cada persona tiene un umbral diferente. Si deseas agregar una segunda ubicación de restaurante o contratar al mejor reparador de vidrio de la ciudad para que trabaje en tu taller de carrocería, se requerirá más dinero. A menos que estés sentado en una pila de dinero en efectivo, deberás solicitar un préstamo para amueblar tu nuevo restaurante o acumular tus reservas de efectivo para pagar una nueva contratación. Si todo eso suena demasiado aterrador, está bien. Muchos propietarios de pequeñas empresas están felices tal como están las cosas. ¿Todavía no estás seguro? Rebota tus ideas de un tercero bien informado, como un asesor financiero o banquero de negocios. También pueden ayudarte a responder la siguiente pregunta…

2. ¿Te puedes permitir crecer?
Es una pregunta capciosa. En papel, puede parecer que puedes comprar una segunda máquina CNC para tu taller de máquinas o contratar otro CPA para tu firma de contabilidad. Solo recuerda tener en cuenta los ingresos potenciales. Pregúntate, ¿cuánto puedo aumentar las ventas al aumentar la capacidad de mecanizado de mi taller, o cuántas más declaraciones de impuestos podemos facturar anualmente una vez que comience el empleado nuevo? Si optas por un préstamo para financiar tus esfuerzos de crecimiento, estas son preguntas que tu banquero comercial te hará de todos modos. Si has estado ahorrando y tienes la intención de pagarlo tú mismo, debes hacer las mismas preguntas, porque el retorno de la inversión puede significar la diferencia entre un crecimiento rentable y la pérdida de tu dinero ganado con esfuerzo.

4 consejos para el éxito

¡Has decidido ir por ello! Antes de saltar, piensa en los siguientes pasos:

1. Controla tu dinero en efectivo. Asegúrate de tener un flujo de caja constante durante un período prolongado de tiempo antes de crecer. Esto te demostrará a ti, y a los posibles prestamistas o inversionistas, que tu empresa tiene la seguridad financiera suficiente para asumir un mayor riesgo.

2. Ahorra, ahorra, ahorra. Esto puede ir en contra de la idea de que debes gastar dinero para ganar dinero, pero el ahorro siempre debe ser parte de tu plan financiero, ya sea que elijas crecer o no. Ahorrar durante los buenos tiempos ayuda a compensar los momentos en que tu flujo de caja es bajo, e incluso puede ayudarte a pagar los gastos de crecimiento sin pedir ayuda a otros.

3. Reduce tus gastos actuales. Elimina el exceso de tus facturas actuales ahora para tener más dinero para futuros gastos de crecimiento, como mayores costos de arrendamiento para un espacio minorista más grande, o mayores primas de seguro en una mayor cantidad de inventario.

4. Tómate tiempo para ti mismo. Es un hecho. Los propietarios de pequeñas empresas a menudo tienen dificultades con el equilibrio entre trabajo y vida. Las grandes decisiones y los puntos débiles de hacer crecer una empresa pueden generar estrés adicional. Ten en cuenta tu salud y la de tus finanzas, y los próximos pasos se ubicarán en su lugar.

¿Crecer hoy? ¿O no hay manera?

Este árbol de decisión puede ayudarte a elegir.

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