Comenzar una empresa es difícil. Además de refinar tu idea, comprometerte con un producto o servicio, y ocuparte de la logística operativa, debes asegurarte de que estás buscando los clientes adecuados y construyendo un flujo de ingresos constante. Después de un largo día en el trabajo, la idea de trabajar activamente en tu crédito puede que sea la menor de tus preocupaciones, algo que preferirías abordar más tarde, cuando realmente lo necesitas.

Sin embargo, lo que algunos propietarios de pequeñas empresas puede que no se den cuenta, es que incluso si tu no necesitas, o no quieres, los fondos el día de hoy, hay una buena posibilidad de que un día los necesites. Y la clave para obtener el préstamo o la línea de crédito que necesitarás mañana es establecer buenas prácticas de crédito ahora.

El crédito es algo que las empresas pueden construir con el tiempo. Es importante construir tu reputación en los ojos de los prestamistas para que puedas establecer tu organización como una confiable. Nunca se sabe cuándo el crédito puede ser útil. Aquí hay tres principios rectores sobre cómo comenzar con el proceso de creación de tu historial de crédito temprano:

1. Comienza a pequeña escala

Como propietaria de una pequeña empresa sin crédito, la propietaria de la marca de traje formal para niños, Lisa Chu, consideró difícil obtener un préstamo empresarial. Sin embargo, en lugar de rendirse, comenzó con pasos más pequeños.

“Solicité una tarjeta de crédito con todos los minoristas importantes que me ofrecieron una”, expresa Chu. “Era un límite de crédito bajo, pero las cuentas de crédito comerciales me ayudarían a crear un historial crediticio para mi empresa”.

Chu usó sus tarjetas de crédito y las pagó lo antes posible para establecer un excelente historial de pagos, y después de dos años difíciles, su equipo estaba listo para expandirse.

“No tenía el capital para hacerlo porque mi flujo de caja estaba siendo reinvertido de nuevo en la empresa”.

Fue entonces cuando Chu aprovechó su buen crédito para ayudar a su empresa a crecer.

2. Establece un equipo de asesores

Para los nuevos propietarios de pequeñas empresas, el crédito puede ser un área desafiante para navegar. Por ello, no deberías ir a explorar solo. En cambio, tómate el tiempo para establecer relaciones con asesores que pueden ayudarte a determinar la mejor manera de fortalecer tu crédito.

“Establece un sólido equipo de profesionales que te ayude a crecer: asesor financiero, contador fiscal y tenedor de libros, abogado”, expresa Diana L. Guerrero, propietaria de la agencia de marketing de reputación ARKtech.

El proceso de encontrar el equipo adecuado de asesores requiere de una planificación cuidadosa y saber qué preguntas debe hacer.

3. Trabaja duro y de manera inteligente

Establecer el crédito empresarial es similar a lo que probablemente estás haciendo en tu empresa: crear confianza y realizar pagos diligentemente. Por ello debes aportar tu ingenio y creatividad a tu búsqueda de crédito.

“Utiliza la tecnología para ayudar a automatizar lo que puedas, utilizando integraciones de software de contabilidad [e] integraciones de pagos recurrentes con tarjeta de crédito”, expresa Guerrero.

Aunque el proceso de gestionar tu crédito no es fácil, puedes usar estas herramientas para agilizar todo el proceso y garantizar que siempre estés realizando pagos a tiempo.

El acceso al crédito cuando lo necesites puede ayudarte a gestionar tu flujo de caja y superar déficits inesperados. Sin embargo, para obtenerlo cuando lo necesites, tu historial de crédito debe estar en orden, y lo mejor es comenzar ese proceso lo antes posible. Empodera a tu organización y equipo con la flexibilidad que necesitas para buscar nuevas oportunidades de crecimiento el día de mañana al enfocarte en tu crédito hoy mismo.