En los primeros días de la pandemia, Liza Rodewald tuvo que hacer malabares para equilibrar una carga laboral que crecía rápidamente y la tarea de ayudar a sus cuatro hijos con las clases en línea. “Era muy estresante, y definitivamente yo no era la única persona que estaba pasando por eso”, dice Liza, fundadora y directora ejecutiva de Instant Teams, que forma equipos de servicio al cliente a distancia para compañías que utilizan el grupo de talentos de cónyuges militares.

La pandemia cambió drásticamente todo lo referente al trabajo y a la vida, aunque pocos se vieron más afectados que las madres trabajadoras. La combinación de los cierres escolares, las nuevas exigencias del cuidado de los hijos y los cambios laborales obligó a muchas mujeres a elegir entre su empleo, su familia y la universidad, o intentar hacer literalmente todo. El año pasado, Liza pidió a los profesores de sus hijos que ofrecieran una alternativa al horario diario en línea. “Simplemente, era demasiado”, dice.

Muchas otras mujeres se encontraron haciendo una pausa en sus empleos debido a que las exigencias de la pandemia eran abrumadoras. Casi 3 millones de mujeres abandonaron la fuerza laboral entre los meses de febrero y octubre del 2020, según la organización National Women's Law Center. (Centro Nacional de Derecho de la Mujer) Además, el porcentaje de mujeres que participan en la fuerza laboral descendió a su nivel más bajo en 32 años.

Las repercusiones de la pandemia pueden ser extremas. Y conviene destacar las difíciles decisiones a las que las mujeres se enfrentan a diario mientras manejan su vida laboral y familiar.

Si bien la decisión de abandonar la fuerza laboral puede afectar tu trayectoria profesional, no tiene por qué arruinarla. Las mujeres que abandonan la fuerza laboral pueden encontrar maneras para permanecer involucradas y prepararse para su reingreso, incluso mientras dan prioridad a su familia. De esa manera, cuando llegue el momento de retomar tu carrera, podrás reemprender el camino más rápidamente y quizás incluso encontrar nuevas oportunidades que no esperabas.

 

Las opciones no siempre son en blanco y negro.

Las épocas complicadas a menudo requieren decisiones difíciles. La pandemia ha generado muchísimas decisiones de este tipo. Sin embargo, otros factores más comunes, como una mudanza, tener un hijo con necesidades especiales o una pareja o padre enfermo, y el costo elevado del cuidado infantil, también pueden provocar que las mujeres consideren abandonar su empleo.

Para Cathy Grover, socia empresarial ejecutiva de estrategia de talentos y recursos humanos de PNC, el primer paso es reconocer que no siempre se trata de una simple decisión de irse o quedarse. “Lo que se tiene que hacer es simplemente iniciar la conversación”, dice Cathy. “A menudo las mujeres creen que tienen que resolverlo todo por sí mismas y acudir a sus gerentes con la solución completa y definitiva, pero ese no debería ser el caso”.

El hecho es que, probablemente, no seas la primera persona con dificultades para equilibrar la familia y el trabajo que aborda a tu gerente. Cathy recomienda hablar con tu organización sobre tus necesidades y preguntar cómo los gerentes han abordado el asunto con otras personas.

“Si las mujeres subestiman su importancia, al final no negocian lo que necesitan en ese momento”, dice.

Las opciones para las madres trabajadoras con frecuencia son más amplias de lo que las personas suponen. Al inicio de la pandemia, Cat McLaughlin, directora de personal de la empresa financiera Lafayette Square, menciona que respondió a unas cuantas llamadas telefónicas de mujeres que creían que su única opción era renunciar para cuidar de sus hijos. Ella sugirió que en lugar de ello solicitaran una licencia no remunerada. Otras opciones, ya sea durante la pandemia o en otros momentos: toma otro puesto que implique una menor responsabilidad, recurre al empleo compartido o solicita que se reduzca tu horario.

"Las personas a menudo tienen poca visión", dice Cat, "Están considerando un periodo de 12 meses en lugar de un periodo de dos a cinco años".

“Muchas mujeres han sido capaces de distanciarse unos cuantos años y luego volver, agregar valor e incluso aportar una perspectiva nueva.
— Cat McLaughlin, directora de personal, Lafayette Square
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Quedarse en casa y seguir siendo relevante

En muchos de los casos, quedarse en casa puede tener sentido en el corto plazo. Afortunadamente, hay muchas cosas que puedes hacer, incluso mientras cuidas de tus hijos o familia, para seguir siendo relevante en tu campo.

“Fija metas realistas para lo que quieres lograr mientras permaneces fuera de la fuerza laboral, teniendo en mente el tiempo que tienes disponible”, dice Jane Veron, directora ejecutiva de The Acceleration Project (el projecto de aceleración) (theaccelerationproject.org), que conecta a profesionales en todas las etapas de su carrera con pequeñas empresas que necesitan consultoría. Las consultoras son principalmente mujeres que trabajan a tiempo completo, medio tiempo o que han salido de la fuerza laboral remunerada.

Veron recomienda establecer un comité de asesores personal para que asumas responsabilidad. “Es maravilloso cuando un familiar o un confidente cercano asume un interés firme, pero normalmente eso no es suficiente”, dice. Crea un grupo pequeño de amigos y colegas profesionales que puedan ofrecerte comentarios y consejos sobre tus metas. Además, debes considerar aprender una habilidad nueva o mantener vigente una certificación. Toma cursos en línea y sigue leyendo sobre tu industria.

Después, encuentra la manera de utilizar tus habilidades. Tomar un descanso del trabajo tradicional puede brindar tiempo para tratar algo diferente o para expandir lo que piensas que puedes hacer. Veron recordó haber entrevistado a una agente especialista en inversiones a quien le preocupaba no contar con las habilidades para ayudar al propietario de una pequeña empresa. “Tenía una enorme cantidad de habilidades que ofrecer y al final ayudó a la empresa a reinventar su estructura de capital, lo cual fue sumamente valioso para ese propietario de empresa”, dice.

Síndrome del impostor, la sensación de no estar calificado o no ser digno, es una barrera común para las mujeres que se encuentran temporalmente fuera de la fuerza laboral tradicional. Sin embargo, Veron aboga por meterse de lleno, es decir, “encontrar una oportunidad, realizarla, reorganizarse y reflexionar”, dice.

También es útil mantenerse en contacto con el mundo laboral. Programa reuniones regulares o llamadas telefónicas con tus antiguos compañeros de trabajo o amigos que pertenecen a la misma industria que tú. Actualiza tu perfil en LinkedIn para que diga “en busca de oportunidades”. Incluso si dichas oportunidades solo son a medio tiempo, te podría sorprender lo que se cruza en tu camino.

“Quiero que las mujeres estén empoderadas para saber que su carrera es iterativa y que en ocasiones puede parecer enrevesada, pero una cosa siempre lleva a la otra”, dice Veron.

El gran regreso

La mayoría de las mujeres que Liza contrata entran y salen de la fuerza laboral porque forman parte de familias militares y se mudan con frecuencia. De hecho, aprovechar sus habilidades representa la base del éxito de Instant Team. Mientras te preparas para buscar empleo, Liza recomienda crear un currículo que se centre en las habilidades en lugar de presentar un recuento cronológico de tus empleos anteriores. En las entrevistas, “debes influir con tus habilidades y con lo que sabes hacer en lugar de centrarte en por qué abandonaste la fuerza laboral”, dice.

Si los empleadores potenciales cuestionan un periodo de inactividad en tu currículo, la honestidad es la mejor estrategia. Cat defiende la autenticidad. “No te avergüences por ello. Menciona que te tomaste un tiempo libre por motivos familiares y habla sobre todas las cosas que hiciste para mantener al día tus habilidades y mantenerte conectada”, dice. Una vez que vuelvas a trabajar, haz preguntas. Muchas mujeres vuelven a ponerse al día más rápidamente de lo que esperan, menciona Cat, al mismo tiempo que también se dan cuenta que son mucho más eficientes de lo que eran antes de haber abandonado la fuerza laboral.

Un trayecto profesional es largo e incluye tiempo más que suficiente para distanciarse de una carrera y reincorporarse de nuevo a ella con éxito. En el caso de Liza, ayudar a las mujeres a encontrar flexibilidad para sus familias al mismo tiempo que avanzan laboralmente se ha convertido en una misión personal. Empezó su primera compañía hace 16 años porque creía que no tenía opciones que se ajustaran a su vida.

Hoy en día quiere que otras personas sepan que pueden encontrar lo que se ajuste a ellas. Probar cosas, distanciarse, tomar puestos nuevos y mejorar las habilidades, todo es parte del proceso. “Tendrás altibajos”, dice. “Sin embargo, si continúas, encontrarás lo que es adecuado para ti”.

 


PNC se complace en ofrecer perspectivas, educación y apoyo a las mujeres que están a cargo de tomar decisiones financieras. Para obtener más información, visita pnc.com/women.