Antes de que obtuviera el título de ingeniera de carreras principal de la Asociación International de Automovilismo (IMSA, por sus siglas en inglés) con Chip Ganassi Racing, Danielle Shepherd se encontró en una encrucijada hace más de una década.

Mientras asistía a Wooster College en Ohio, Shepherd se inclinaba a especializarse en relaciones internacionales con énfasis en español, pues es un área que disfrutaba, aunque no le dejaba mucho tiempo para uno de sus verdaderos intereses: las matemáticas y las ciencias. Luego de haber obtenido dos títulos, ambos en el área de las matemáticas y la física, su primera vuelta en el ámbito del automovilismo no mostraba señal alguna de haber terminado después de obtener una pasantía con un profesor que se especializaba en la investigación en el área de matemáticas en relación con NASCAR. Las dos conexiones siguientes que obtuvo en el automovilismo debido a su ardua labor le permitieron tener incluso más exposición en la industria.

Ese era el trampolín que ella necesitaba para obtener el empleo con el que soñaba de pequeña en Cleveland, cuando asistía a una variedad de carreras en toda la región con su familia.

Desde entonces, esta innovadora ingeniera ha logrado un sinnúmero de hitos y logros en el deporte. Actualmente, la veterana con siete años de trayectoria es uno de los rostros que representa a Mujeres en el automovilismo (Women in Motorsports), un programa presentado por PNC Bank con Chip Ganassi Racing, que supone un impulso para generar conciencia y apoyo para la igualdad de género y la inclusión económica para las mujeres en la industria. La iniciativa incluye el programa de pasantía inaugural de Mujeres en el automovilismo, que fue diseñado para ayudar a las aspirantes a ser profesionales del automovilismo a acumular una experiencia valiosa en la industria.

Mujeres en el automovilismo forma parte de un programa más grande de PNC, Project 257SM, una iniciativa de toda la empresa que tiene la finalidad de acelerar la igualdad financiera de la mujer. El nombre del proyecto proviene del Informe de la brecha de género global elaborado por el Foro Económico Mundial en el 2020, el cual identificó que, conforme al índice de avance actual, las mujeres tardarían 257 años más en lograr la igualdad con los hombres en términos económicos. Presentar a las mujeres a las industrias subrepresentadas como el automovilismo y destacar a las líderes profesionales de STEM como Shepherd es una de las maneras en que PNC está ayudando a cerrar la brecha económica de género de 257 años.

Danielle Shepherd

Al compartir sus historias de éxito y desafíos como profesional en un campo dominado por los hombres, Shepherd tiene el compromiso de ayudar a las mujeres en todas las industrias a abrirse camino a través de los obstáculos y confiar en sus decisiones.

 

Recién te convertiste en la segunda mujer en por lo menos dos décadas en llevar un equipo de automovilismo de IMSA a la victoria. ¿Cuáles son algunos de los demás grandes logros que has obtenido durante el transcurso de tu carrera?
En 2018, fui una de las dos mujeres ingenieras del equipo de Scott Dixon, y fuimos las primeras en ganar un campeonato de INDYCAR en calidad de mujeres ingenieras. En el 2021, como parte del personal de la plataforma de mantenimiento, fui la primera mujer a quien se le permitió estar en la barrera1 con un equipo que ganó una carrera.

Las plataformas de mantenimiento son sumamente caóticas, por lo menos en cuanto a lo que se muestra en la televisión. ¿Las cosas son así cuando estás en medio de todo?
(Ríe) La plataforma de mantenimiento está bastante coreografiada. Las personas piensan, “¿Cómo es posible que hagan eso en 10 segundos?” Pero esto conlleva mucha práctica y sincronización. ¡Es un caos organizado!

Has visto y logrado mucho, todo en una industria dominada por los hombres. ¿Eso te resultó intimidante la primera vez que incursionaste en el automovilismo?
Sinceramente ni siquiera me di cuenta del dominio que los hombres tenían en este campo hasta que llegué, miré alrededor y pensé, “miren, soy la única mujer”. Las cosas han mejorado mucho en los últimos años. Hemos visto un mayor número de ingenieras y mecánicas en el paddock, muchas más que incluso hace siete años cuando yo empecé. Estamos logrando que más mujeres se involucren y se interesen en el deporte.

¿Qué tipo de obstáculos has tenido que enfrentar durante el transcurso de tu carrera?
Ningún obstáculo de parte de las personas con quienes trabajo. Estoy aquí porque soy la persona adecuada para el trabajo. Todos los integrantes de mi equipo lo reconocen, y somos como una familia porque estamos juntos todo el tiempo. Ha habido ocasiones en las que me he sentido discriminada el día de la carrera, cuando puedes oír los comentarios desdeñosos de algunos aficionados. Más que nada los ignoras, mantienes la compostura, te comportas profesionalmente y sigues adelante.

¿Qué significa para ti ser uno de los rostros del programa Las mujeres en el automovilismo y cómo es que tu voz puede ayudar a las mujeres en el automovilismo y en la fuerza laboral a lograr sus metas finales?
Es muy bueno que mi experiencia se pueda utilizar para inspirar a las mujeres a perseguir sea cual sea la profesión que quieran perseguir. Mi consejo para las mujeres a quienes les interesan las industrias subrepresentadas es que sigan adelante, a toda costa. No se detengan y no permitan que algo en lo que parece difícil arriesgarse o crecer les impida seguir su camino. Las pasantes que forman parte del programa de Mujeres en el automovilismo ya han comenzado a recorrer ese camino. No han permitido que nada las detenga. Mi consejo para ellas es que sigan esforzándose, sigan aprendiendo y sigan adelante.

Dijiste que el entorno ha mejorado en términos de la igualdad de género en el automovilismo. ¿Qué es lo que aún debe cambiar para que esa tendencia continúe en otros campos?
Debe empezar con las niñas en una temprana edad. ¿Cómo quieres que ellas se perciban a sí mismas? ¿Le dices a tu hija que es hermosa o inteligente? No se debe impedir a las niñas que estudien matemáticas o ciencias cuando son pequeñas, para que, cuando entren al bachillerato o a la universidad y, si la ingeniería es algo a lo que les gustaría dedicarse, crean en sí mismas y crean que pueden hacerlo, y hayan estado en ese camino desde sus primeros años. Debemos motivar a las mujeres para que persigan sus intereses y fortalezas.