De izquierda a derecha: Rebecca Haywood, Carmen Bruce, Rose Silva

Rebecca Haywood creció al sur de Pittsburgh, Pennsylvania en una época en que la industria siderúrgica se estaba hundiendo. Ver a las familias esforzarse por encontrar empleos y alimento la afectó profundamente y se propuso tener éxito a pesar de las dificultades económicas crecientes a las cuales se enfrentaba su comunidad. Durante la escuela secundaria, Rebecca trabajaba medio tiempo en PNC mientras estudiaba arduamente para entrar a la universidad.

“No fue fácil. A las 10 p.m. los viernes por la noche, yo estaba estudiando. Me quedé encerrada en la biblioteca varias veces”, dice Rebecca.

No quería perderme ninguna oportunidad. Quería sacar el mayor provecho y es así como pude tener éxito.

Antes de solicitar admisión en la Universidad de Princeton, su consejera escolar intentó disuadirla. No creía que aceptarían a un alumno de su pequeña escuela secundaria. Al contar con el apoyo de sus padres, Rebecca solicitó admisión de todos modos. Se convirtió en la única persona de su escuela secundaria en graduarse en Princeton. Después, Rebecca asistió a la facultad de derecho y con el tiempo se convirtió en una exitosa abogada, y una persona apasionada por generar un cambio en su comunidad.

Conectando a los miembros de la comunidad con los recursos que necesitan

Después de una exitosa carrera en abogacía que culminó cuando se convirtió en Jefa de la División de Apelaciones de la Fiscalía de los Estados Unidos, Rebecca consideró que era momento de hacer un cambio. Dicho cambio se sintió más bien como una bienvenida cuando regresó a PNC en 2018.

Hoy, Rebecca es abogada principal de PNC. Forma parte de la junta directiva de Greater Pittsburgh Community Food Bank (Banco de Alimentos Comunitario de la Zona Metropolitana de Pittsburgh) y desempeña un rol activo al ayudar a abordar los retos a los cuales se enfrentan los miembros de la comunidad al buscar la seguridad alimentaria.

A Rebecca también le apasiona la lectura. Sirve como lectora del programa Head Start en la Escuela Primaria Crescent y hace colectas de libros para las escuelas locales necesitadas a través de varias organizaciones comunitarias, al igual que a través de PNC Grow Up Great®.

He tenido oportunidades más grandes de las que jamás hubiese imaginado. Cuando trabajo con miembros de nuestra comunidad que son menos afortunados, veo las cosas en perspectiva. Afecta la actitud que tengo cuando vengo a trabajar cada día.

- Rebecca Haywood

Una entrenadora de baloncesto que se convirtió en representante de banca.

En lo que respecta al baloncesto, Carmen Bruce siempre tuvo un talento natural. Creció en la cancha viendo a su padre entrenar al equipo de baloncesto femenino de la Universidad de Pittsburgh y con el tiempo logró unirse a la liga de baloncesto universitario, jugando para la Universidad Georgetown y después para la Universidad Duquesne. Después de graduarse, llegó a convertirse en entrenadora asistente de la división I de la NCAA de baloncesto femenino.

Las responsabilidades de Carmen incluyeron mucho más que proporcionar instrucción de habilidades. Actuó como modelo a seguir e intermediaria, guiando a las jóvenes hacia sus carreras postuniversitarias. A medida que se acercaba a su décimo año en reclutamiento, Carmen buscaba una oportunidad que combinara su pasión por el entrenamiento con algo nuevo.

Realizando la transición al sector corporativo de los Estados Unidos

Cuando un amigo de la familia le recomendó PNC como el siguiente cambio en su carrera, su reacción inicial fue preguntar: “¿qué tiene que ver un banco con una entrenadora de baloncesto?”

Aún así, Carmen vio la oportunidad de unirse a PNC como un desafío atractivo. Llevó su energía y entusiasmo para desarrollar y motivar equipos de la cancha al banco y pasó 10 meses aprendiendo todo lo que necesitaba saber sobre las operaciones del día a día antes de convertirse en gerente de sucursal.

Dirigí al equipo de mi sucursal de la misma manera que dirigía a mi equipo de baloncesto universitario. Mi trabajo como gerente era motivar y lograr el desarrollo de nuestros empleados, es decir, darles ese impulso adicional para que realicen su trabajo lo mejor posible.

- Carmen Bruce

Durante una semana particularmente desafiante, Carmen recurrió a sus fortalezas para pronunciar un discurso de motivación durante una breve reunión con su equipo.

“Sentí que estaba de vuelta en el vestidor”, dijo Carmen. “Necesitaba asegurar que todos estuvieran en sintonía, de eso se trata el deporte universitario. La base realiza un pase a la escolta, la escolta a la alero y hacen un intento por encestar. Es lo mismo en la banca. Tienes que estar en sintonía. Si eso sucede, las personas querrán venir a trabajar todos los días y esmerarse en su trabajo”.

Después de dos años en la banca de sucursales, Carmen se cambió a un puesto en el equipo de reclutamiento de diversidad.

El equipo pone en contacto a veteranos, personas con discapacidades, mujeres, personas de la comunidad LGBTQ+ y personas multiculturales con recursos de trabajo y gerentes de contratación. En dicho cargo, Carmen tiene conversaciones con candidatos todos los días, trabaja individualmente en el desarrollo de currículos y ayuda a los candidatos a prepararse para las entrevistas en PNC.

“Estamos dando una oportunidad a las personas. Me recuerda a cuando inicié mi carrera en PNC”, dijo Carmen. “Alguien apostó por esta entrenadora de baloncesto que se convirtió en representante de banca. Ahora estamos dando a las personas que no se ven a sí mismas en el sector corporativo de los Estados Unidos (y mucho menos en el sector de la banca) la oportunidad de tener la misma experiencia”.

La facilidad para resolver problemas y la pasión por la mentoría

Al inicio de la revolución de la Internet, Roseanne (Rose) Silva ayudó a que PNC tuviera presencia en línea.

Desde entonces, Rose ha pasado la mayor parte de los 24 años que ha trabajado en PNC en diversos puestos gerenciales en el área de innovación tecnológica, desde la administración de sistemas a la infraestructura y la tecnología para empleados. Actualmente, es directora ejecutiva empresarial de tecnología, aunque si le preguntas, señalará que no llegó a su puesto actual por sí sola.

Durante toda su carrera, Rose identificó la importancia de establecer una red de mentores. Dichas personas le ayudaron a aprender y ponerse retos a sí misma. Ellos identificaban oportunidades que ella no podía identificar. Esto incluyó un puesto fundamental durante la implementación de una gran fusión de PNC.

Cuando se llevó a cabo la adquisición, su red sabía de lo que ella era capaz y le ayudó a obtener un puesto para dirigir la integración de la infraestructura tecnológica. Tuvo la oportunidad de conocer personas de todo el banco y obtuvo una mejor comprensión de cómo la tecnología sirve a la empresa y a los clientes.

Ahora su contribución es ser mentora de líderes emergentes de todo PNC, así como de su comunidad.

Apoyando las mentorías que cambian carreras

En 2005, Rose participó en uno de los grupos de recursos empresariales para empleados (EBRG) inaugurales de PNC, los cuales brindan oportunidades para el desarrollo profesional y establecimiento de redes de relaciones.

A medida que dichos grupos evolucionaron, Rose consideró que debería haber un grupo dirigido a las mujeres en el ámbito de la tecnología. El grupo de recursos de mujeres en la tecnología (Tech Connect) de PNC se constituyó con Rose dirigiendo el grupo como presidenta.

El grupo se enfoca en aumentar la participación de las jóvenes y mujeres en el ámbito de la tecnología. Tech Connect cuenta con 700 miembros y patrocina eventos, una serie de conferencias y programas de desarrollo de liderazgo. Rose también participa en un programa de mentoría inversa, fomentando las relaciones con colegas de todo el banco.


Tech Connect de PNC ayuda a las mujeres en la tecnología a establecer una red de relaciones, aprender la importancia del entrenamiento, tener una marca personal y ser una líder influyente.

“Varias personas me ayudaron a llegar a mi puesto actual mediante la mentoría, las becas y el apoyo”, dijo Rose. “Ahora me encuentro en la etapa de mi carrera en la que debo retribuir y contribuir. Me genera una gran sensación de orgullo y realización ayudar a las mujeres a desarrollar sus redes de relaciones, consolidar sus fortalezas de liderazgo y abogar por ellas de la manera que mis mentores lo hicieron por mí”.