En años recientes, la compra de vivienda se ha convertido en un juego de “esperar a ver qué pasa”, mientras los consumidores esperan para obtener tasas de interés y condiciones económicas más favorables. La actividad de compra ha variado ampliamente, pues Zillow ha reportado cifras de ventas finales para 2025 de poco más de 4 millones de viviendas[1], lo cual es apenas superior a los mínimos de varios años registrados en 2024. Las decisiones de compra dependen en gran medida de los niveles de ingresos y la ubicación geográfica, mientras que muchos se mantienen totalmente al margen.

A pesar de que las tasas de interés se mantienen elevadas y de la escasez de inventario en algunas regiones, los EE. UU. han pasado a ser mayoritariamente un mercado de compradores, lo que podría augurar oportunidades para quienes buscan una nueva vivienda, mientras que motiva a otros a quedarse con la que ya tienen. Es una tendencia que el director de préstamos hipotecarios de PNC, Peter McCarthy, prevé que continúe en 2026, aun cuando se espera que las tasas hipotecarias nacionales bajen paulatinamente, en línea con los recortes previstos a las tasas de la Reserva Federal.

“Muchos compradores potenciales se han visto obligados a mantenerse al margen en 2025, particularmente aquellos que dependen del financiamiento”, señaló McCarthy. “Al mismo tiempo, existe un grupo considerable de propietarios de vivienda potenciales que podrían estar subestimando enormemente su poder de compra y su capacidad para adquirir una vivienda. Creemos que 2026 será muy similar en el sentido de que presentará oportunidades para algunos compradores de vivienda, mientras que otros podrían ver esto como un mejor momento para invertir en su vivienda actual y mejorarla”.

¿Qué se anticipa para la compra de vivienda en 2026?

Los ejecutivos de préstamos hipotecarios de PNC, Joe Perveiler y Jim Breeze, comparten sus ideas con respecto a lo que se anticipa en cuanto a los préstamos hipotecarios en 2026:

Modestas disminuciones de las tasas  

Para aquellos compradores potenciales que esperan que las tasas bajen en 2026, es probable que su deseo se cumpla, aunque puede que no sea un cambio tan drástico como muchos consumidores esperan. Perveiler señaló que, si bien las tasas de interés actuales quizás no sean altas en una escala histórica, siguen siendo significativamente elevadas en comparación con el rango del 2 al 3 % del período de recuperación inicial tras la pandemia. Esto ha provocado que algunos compradores potenciales se mantengan al margen con la esperanza de que las tasas vuelvan a esos niveles mínimos; una expectativa que, según Perveiler, es poco probable que suceda.  

En lugar de ello, lo más probable es que para el 2026 se presente una baja de tasas de interés más moderada. Es poco probable que la reducción de tasas impulse una ola significativamente mayor de compra o refinanciamiento entre los consumidores, pero podría ser suficiente para motivar a algunos a actuar. Es más probable que las tasas motiven a los actuales propietarios, en particular a aquellos que compraron con una tasa de interés más baja, a buscar soluciones alternativas, como productos de liquidez con garantía hipotecaria para hacer adecuaciones a su vivienda actual, en lugar de cambiar su tasa baja por una potencialmente más alta.

La ubicación es importante

La asequibilidad no es igual para todos y uno de los factores que más seguirá influyendo es la ubicación geográfica. En general, es cierto que el valor de las viviendas en las zonas costeras es más elevado que en el centro del país. Sin embargo, factores externos que incluyen el aumento en los costos de los seguros y la reducción del inventario disponible están elevando aún más los precios en las zonas costeras.

“Cada mercado es una situación particular con sus propios factores únicos que influirán en el panorama de préstamos en el año que viene”, señaló Breeze. “La asequibilidad depende tanto de la ubicación como del nivel de ingresos”.

El inventario y los precios impulsarán la demanda de los principales tipos de préstamos

Si bien los modestos descensos en las tasas de interés podrían no impulsar drásticamente la actividad general de compra de vivienda, Perveiler ve un crecimiento potencial en segmentos de préstamos específicos, particularmente en los préstamos para construcción y las hipotecas jumbo. Los préstamos de construcción podrían beneficiarse de la continua escasez de inventario en algunas zonas geográficas, a medida que un mayor número de compradores optan por construir viviendas nuevas. Mientras tanto, los préstamos jumbo podrían ver un aumento en la demanda en mercados de costos elevados donde los precios de la vivienda continúan superando los límites de los préstamos conformes, a pesar de que la sensibilidad a las tasas sigue siendo un factor para ambos productos.

Oportunidad del valor líquido de la vivienda

El valor líquido de la vivienda se perfila como la mayor oportunidad de crecimiento para los prestamistas en el año que viene. A medida que los propietarios de vivienda buscan adaptar sus espacios actuales o aprovechar el valor líquido de su vivienda para cubrir otras necesidades financieras, este segmento está cobrando fuerza. Según Perveiler, muchos propietarios de vivienda se resisten a renunciar a las tasas hipotecarias históricamente bajas que obtuvieron en años recientes. Esto hace que las mejoras en el hogar sean una opción más atractiva que refinanciar o comprar una vivienda nueva. Además, el aumento del valor de las viviendas en muchos mercados está animando a los propietarios a permanecer en sus viviendas, viendo la propiedad a largo plazo como una estrategia inteligente para generar patrimonio.

Lo que significa el panorama de 2026 para los consumidores: aspectos clave a considerar antes de comprar una vivienda o hacer uso del valor líquido de su vivienda

No hay manera de predecir las tasas de interés, los niveles de inventario o el futuro de la economía, pero eso no significa que los compradores potenciales deban quedarse al margen indefinidamente. Comprar una vivienda se trata de encontrar la oportunidad adecuada y la propiedad correcta para sus necesidades particulares, no de intentar predecir el mejor momento del mercado.

“Esperar a que el entorno de las tasas mejore puede ser una decisión responsable, pero el costo de oportunidad puede superar el beneficio potencial”, afirmó Perveiler. “El mejor momento para comprar una vivienda es cuando se sienta preparado. Un oficial de préstamos puede ayudar a evaluar dicha preparación en el contexto de sus metas financieras generales”.

Dado que se esperan movimientos moderados en las tasas y desafíos continuos en el inventario en 2026, los consumidores deben evaluar diversos factores antes de decidir si es el momento adecuado para comprar:

  • Comparar los costos del alquiler con los de la hipoteca: en algunos mercados, comprar una vivienda puede ofrecer ahorros a largo plazo, incluso si los precios son elevados.
  • Examinar más allá de las tasas de interés: el seguro, los costos de cierre y otros cargos pueden afectar significativamente el costo total de la propiedad.
  • Pensar a largo plazo: una vivienda sigue siendo una herramienta clave para generar patrimonio, especialmente para los estadounidenses pertenecientes a la clase media, y puede aumentar su valor con el paso del tiempo.
  • Evaluar las alternativas a la compra: para los propietarios de vivienda actuales, utilizar un préstamo con garantía hipotecaria o una línea de crédito para financiar mejoras puede ser más rentable que comprar una propiedad nueva.
  • Consultar con un prestamista: los prestamistas están para ayudar a los compradores a entender sus opciones y encontrar la que mejor se adapte a su situación financiera. Los productos como las hipotecas de tasa ajustable pueden ofrecer flexibilidad y ahorros potenciales si las tasas llegan a bajar en el transcurso del año. Y para quienes aún no están listos para comprar, un prestamista puede ayudar a establecer una estrategia para lograrlo; se trata de avanzar hacia la meta de ser dueño de una vivienda.

Explore los programas de asistencia

Para algunas personas, la mejor decisión es trabajar con un prestamista para desarrollar un camino para convertirse en dueño de una vivienda. Sin embargo, muchos compradores potenciales subestiman su poder de compra o desconocen las herramientas disponibles para ayudarlos. Los compradores que adquieren una vivienda por primera vez y aquellos con bajos ingresos en particular pueden calificar para programas que brindan asistencia con los pagos iniciales, los costos de cierre y otros gastos. Además, los compradores deben explorar los préstamos y programas del gobierno federal, así como los de los prestamistas que ofrecen asistencia para el pago inicial o criterios de crédito más flexibles, para hacer que convertirse en dueño de una vivienda sea más alcanzable de lo que podrían pensar.

“Para muchas personas, adquirir una vivienda es la compra más importante que harán en su vida, por lo que es natural abordar la decisión con cautela”, afirmó Breeze. “Pero si usted se encuentra en una etapa de la vida en la que ser dueño de una vivienda se alinea con sus metas, las tasas de interés a corto plazo no deberían desanimarle de realizar una inversión a largo plazo que, por lo general, aumenta de valor con el tiempo”.


La propiedad que garantice la CHELOC debe estar ubicada en un estado en el que PNC ofrezca productos de crédito con garantía hipotecaria. PNC no ofrece el producto CHELOC en Alaska, Hawái, Luisiana, Mississippi, Nevada y Dakota del Sur.