Los ETF y los fondos mutuos son títulos que representan una cesta de activos diversa. Sin embargo, cada uno también tiene beneficios particulares.

  • Los fondos cotizados en bolsa (exchange-traded funds, ETF) y los fondos mutuos son títulos que representan una cesta variada de otros activos, como acciones, bonos, etc.
  • Aunque ambos tipos de inversiones ofrecen diversificación y una administración de cartera profesional, cada uno también tiene características particulares, como cargos, el momento en que se negocian, la eficiencia fiscal, etc.
  • Considere las diferencias entre estos dos tipos de títulos y cómo uno podría ser más favorable que el otro en su cartera.

En el mundo de las inversiones, los fondos mutuos y los ETF son dos tipos muy populares de títulos que pueden ayudarle a adquirir una mayor diversificación y buscar utilizar las estrategias de inversión empleadas por los gestores de cartera profesionales.

Aunque cada uno tiene beneficios y características particulares, la diferencia entre un ETF y un fondo mutuo quizás no sea tan grande como usted cree. Esto es lo que debe saber y cómo estos podrían ayudarle a lograr sus objetivos financieros.

¿Qué es un fondo mutuo?

Un fondo mutuo es una inversión que representa un grupo combinado de activos. A menudo estos incluyen combinaciones diversas de varias acciones, bonos, materias primas e incluso otros fondos mutuos.

Los fondos mutuos utilizan el capital de miles de inversionistas para comprar activos y pagar los gastos administrativos, como el gestor de fondos y el mantenimiento de la cartera. Como su nombre lo indica, los inversionistas que compran acciones de estos fondos se benefician “mutuamente” del rendimiento de los activos subyacentes que poseen.

Tipos de fondos mutuos

Existen varias variedades de fondos mutuos entre las cuales pueden elegir los inversionistas:

  • Fondos de capital: los fondos de capital se centran en las acciones. Generalmente se caracterizan por su capitalización de mercado (capitalización alta, media o baja) y por las expectativas de inversión (crecimiento frente al valor).
  • Fondos de renta fija: los fondos de renta fija invierten en instrumentos de deuda a largo, mediano y corto plazo, como bonos, títulos del gobierno y letras del Tesoro.
  • Fondos money market: los fondos money market invierten en deudas a corto plazo, como letras del Tesoro, certificados de depósito y títulos de crédito negociables.
  • Fondos de asignación de activos: los fondos de asignación de activos combinan múltiples tipos de títulos para lograr metas de inversión específicas.
  • Fondos de fecha determinada: los fondos con fecha determinada tienen la finalidad de preparar a sus accionistas para la jubilación al aplicar un ajuste gradual a su asignación de activos con el tiempo.
  • Fondos indexados: los fondos indexados aspiran a reproducir el rendimiento de un importante índice de referencia, como el S&P 500 o NASDAQ.
  • Fondos específicos por sector: los fondos específicos por sector invierten en tipos específicos de compañías, organizaciones o causas.

¿Qué es un ETF?

Un ETF es un tipo de valor que representa un conjunto de varios activos, como acciones, bonos y otras inversiones. Al igual que un fondo mutuo, ofrece una manera práctica para que los inversionistas diversifiquen entre varios tipos diferentes de activos y utilicen estrategias de inversión avanzadas.

Pese a sus similitudes, los ETF se diseñaron para cotizarse en intercambios abiertos (al igual que las acciones). Esto los hace únicos en comparación con los fondos mutuos en términos de quién puede utilizarlos, su posible eficiencia fiscal y la transparencia en la elaboración de informes.

Tipos de ETF

Al igual que los fondos mutuos, existen varias categorías de ETF que los inversionistas pueden utilizar:

  • ETF indexados: la mayoría de los ETF se basan en índices, lo que significa que reflejan las principales referencias del mercado correspondientes a las clases de activos, como las acciones de alta capitalización o los bonos del Tesoro de Estados Unidos.
  • ETF sectoriales: los ETF sectoriales abordan tipos específicos de empresas o mercados, como los de energía, tecnología, atención médica, metales preciosos, etc.
  • ETF sintéticos: los ETF sintéticos invierten en derivados financieros, como contratos de opciones, futuros, permutas, etc.

Similitudes entre los ETF y los fondos mutuos

Tanto los ETF como los fondos mutuos tienen numerosas características muy deseables que podrían ser adecuadas dependiendo de sus objetivos de inversión y su tolerancia al riesgo. A continuación, se mencionan algunos de los beneficios comunes.

Opciones de inversión

Ya sea que le interesen las acciones de alta capitalización, los bonos corporativos o incluso las alternativas como el oro y los bienes raíces, probablemente existe un ETF o un fondo mutuo que se ajuste a este nicho. Varios de estos títulos se especializan en un sector específico o en una estrategia de inversión específica, por lo que a menudo hay bastantes opciones para satisfacer sus preferencias en cuanto a riesgos y recompensas.

Diversificación

Debido a que tanto los ETF como los fondos mutuos representan una cesta variada de activos, generalmente unas cuantas selecciones son lo único que se necesita para lograr una diversificación adecuada entre una variedad de diferentes empresas y sectores. Por ejemplo, se puede comprar una participación de las 500 compañías que comprenden el índice de referencia S&P 500 usando un solo ETF o fondo mutuo indexado.

Administración de fondos profesional

Tanto los ETF como los fondos mutuos dan a los inversionistas la oportunidad de trabajar con gestores de fondos profesionales. En lugar de seleccionar acciones y bonos individuales por cuenta propia, los inversionistas pueden comprar acciones de ETF o de fondos mutuos y beneficiarse de la estrategia de inversión y la toma de decisiones que el gestor ha optado utilizar para ese fondo.

Reinversión automática

Las distribuciones tanto de los fondos mutuos como de los ETF se pueden usar fácilmente para comprar acciones adicionales. Esta estrategia que se utiliza normalmente se conoce como programa de reinversión de dividendos (dividend reinvestment program, DRIP) y ayuda a los inversionistas a capitalizar el crecimiento de su cartera.[1]

Principales diferencias: ETF frente a fondo mutuo

Aunque los ETF y los fondos mutuos quizás tengan algunas características en común, es importante recordar que cada tipo tiene características propias. A continuación, se presentan algunas distinciones importantes.

Tabla comparativa:

Tema Fondos cotizados en bolsa (ETF). Fondos mutuos
Opciones de inversión
Ambos ofrecen una gran variedad de opciones entre varios sectores y estrategias de inversión.
Diversificación Ambos pueden ayudar a los inversionistas a adquirir una mayor diversificación en comparación a tener acciones y bonos individuales.
Reinversión automática
Generalmente disponibles.
Precios El precio de las acciones se basará en las condiciones actuales del mercado y puede ser distinto del valor de activo neto (net asset value, NAV).   El NAV se calcula una vez al día después del cierre de los mercados.
Frecuencia de cotización Se pueden cotizar en el mercado abierto.
Solo se cotizan una vez al día una vez que se ha recalculado el NAV.
Estilo de administración Normalmente son más pasivos Normalmente son más activos
Costos y cargos
Los ETF generalmente tienen menores relaciones de gastos, aunque los costos varían según el fondo.
Eficiencia fiscal
Normalmente ofrecen una mayor eficiencia fiscal que las cuentas que no son para la jubilación.   Normalmente ofrecen una menor eficiencia fiscal que las cuentas que no son para la jubilación.  
Inicio El primer ETF estadounidense se estableció en 1993. El primer fondo mutuo se creó en 1924.
Transparencia Las tenencias se declaran diariamente.
Las tenencias se declaran de forma mensual o trimestral.

Cotización y precios

La manera en que los ETF y los fondos mutuos se valoran y cotizan es una de las principales diferencias fundamentales entre estos dos tipos de títulos.

El valor de activo neto (NAV) del fondo mutuo se calcula una vez al día después del cierre de los mercados. [2] Por lo tanto, aunque es posible realizar órdenes para la compraventa de fondos mutuos en cualquier momento, estas no se materializan sino hasta que finaliza el día laboral una vez que sea posible declarar la información referente a sus activos.

Los ETF también tienen un NAV intrínseco que se basa en las inversiones que poseen. Sin embargo, debido a que estos títulos se pueden cotizar libremente en el mercado abierto durante el horario laboral normal, es posible que el precio de las acciones en ocasiones sea mayor o menor al NAV dependiendo de las condiciones actuales del mercado.

Estilo de administración

Aunque los fondos mutuos y los ETF tienen variedades tanto activas como pasivas, la mayoría de los fondos mutuos suelen gestionarse activamente, mientras que los ETF suelen tener una naturaleza pasiva. Esto significa que la mayoría de los fondos mutuos suelen disponer que un gestor de cartera tome las decisiones con respecto a qué activos conservar, mientras que los fondos pasivos simplemente reflejan un índice de referencia establecido.

Costos y cargos

Debido a que los ETF suelen gestionarse de una forma más pasiva, generalmente tienen relaciones de gasto más bajas que los fondos mutuos. Una relación de gasto es el costo anual que implica tener el fondo, y se expresa como porcentaje de los activos netos promedio del fondo. Debido a que los ETF se cotizan de la misma forma que las acciones, también podrían estar sujetos a comisiones si su agencia de corretaje las cobra.

Eficiencia fiscal

En muchas circunstancias, los ETF suelen brindar una mayor eficiencia fiscal que los fondos mutuos debido a la manera en que se realizan las distribuciones. Debido a que el NAV del fondo mutuo se recalcula una vez al día, las ganancias de capital y los dividendos normalmente se devuelven al accionista y se consideran ingresos sujetos a gravamen a menos que los fondos se mantengan en una cuenta de jubilación con protección fiscal, como una cuenta individual para la jubilación (IRA) o un plan 401(k).

Varios ETF también pagan dividendos a sus accionistas, los cuales se consideran ingresos sujetos a gravamen. Sin embargo, las ganancias de capital normalmente no se devuelven a los accionistas y en lugar de ello se obtienen una vez que se venden las acciones del ETF.

Inicio

Los ETF son productos relativamente nuevos en la industria de las inversiones en comparación con los fondos mutuos. El Massachusetts Investors Trust (MIT), el primer fondo mutuo, fue establecido en 1924.[3]Por otro lado, la creación de los ETF ocurrió hasta 1990, con el primero que debutó en los Estados Unidos en 1993.[4]

Transparencia y declaración de tenencias

Los ETF normalmente ofrecen una mayor transparencia en comparación con los fondos mutuos. Esto se debe a que se exige que los ETF declaren las tenencias en cartera completas diariamente, mientras que los fondos mutuos solo deben publicar sus tenencias de forma mensual o incluso trimestral.

Cómo elegir: ETF frente a fondo mutuo

Tanto los ETF como los fondos mutuos se utilizan normalmente para ayudar a diversificar una cartera. Sin embargo, algunas características pueden hacer que uno resulte más apto que el otro en determinadas situaciones. Considera lo siguiente:

  • No todas las cuentas de jubilación permiten que los participantes negocien títulos, como los ETF, las acciones individuales, etc. Particularmente en el caso de los planes de jubilación en el lugar de trabajo, como los planes 401(k), es posible que solo esté limitado a elegir a partir de una lista preseleccionada de fondos mutuos.
  • En el caso de las cuentas de corretaje que no son para la jubilación, es posible que los ETF sirvan mejor para fines de eficiencia fiscal. Debido a que varios ETF no generan capital para sus accionistas, esto podría simplificar el proceso de declaración de impuestos y tiene la posibilidad de generar una factura de impuestos más baja.
  • Los inversionistas que prefieren negociar con más frecuencia o que utilizan plataformas financieras en las que los fondos mutuos no están disponibles pueden considerar que los ETF son una opción más conveniente.
  • Debido a que muchos ETF no están tan establecidos como los fondos mutuos, su registro de rendimiento puede ser de apenas unos cuantos años o incluso meses. Los inversionistas que utilizan esta información en la selección de fondos pueden considerar que algunos fondos mutuos comparables son una mejor opción.  

Preguntas frecuentes

¿Puedo tener tanto ETF como fondos mutuos en mi cartera?

Sí. Sin embargo, esto podría depender de su proveedor de servicios financieros. La mayoría de las agencias de corretaje permiten que los inversionistas negocien ETF. Sin embargo, no todas ofrecen fondos mutuos. Las que sí los ofrecen, por lo general ofrecen una selección limitada.

¿Son todos los ETF más económicos que todos los fondos mutuos?

No necesariamente. Aunque en promedio los ETF pueden ser más económicos en general que los fondos mutuos, hay muchos casos en los que algunos fondos mutuos pueden tener un menor costo. Esto se debe evaluar en función de cada caso individual.

¿Los ETF o los fondos mutuos son mejores para las cuentas para la jubilación?

Tanto los ETF como los fondos mutuos son apropiados para las cuentas para la jubilación. Su capacidad de usar uno o el otro dependerá de su proveedor de servicios financieros y de sus preferencias de inversión. En circunstancias en las que pueda elegir cualquiera de ellos, considere el papel que pueden tener los cargos y el rendimiento de la inversión.  

Para concluir

Tanto los ETF como los fondos mutuos son excelentes herramientas para mejorar su cartera y utilizar las estrategias que utilizan los gestores de fondos profesionales. Sin embargo, las características como tener la posibilidad de negociar en el mercado abierto y la mayor eficiencia fiscal pueden hacer que un tipo sea más favorable que el otro.

Los inversionistas deben entender las ventajas y desventajas de ambos y considerar cómo cada uno podría satisfacer sus necesidades. Siempre debe consultar con un profesional financiero para recibir asesoramiento y orientación personalizados.