Mantener las finanzas seguras al estar en línea y en la vida real puede ser un verdadero desafío para las familias militares cuando se trasladan de un lugar a otro. Estos son 10 sencillos consejos para ayudarte a mantener seguras tus transacciones (y tu futuro financiero).

 

1. Ten cuidado al usar el Wi-Fi público.

El Wi-Fi gratuito es sumamente útil para las familias militares, salvo en lo que respecta las actividades financieras, como hacer compras o iniciar sesión en las cuentas de banca en línea. Las señales de Wi-Fi público representan un importante riesgo de seguridad debido a la piratería informática.

Siempre debes asegurar que la señal de Wi-Fi que utilices sea una red oficial y no simplemente una señal gratuita que hayas encontrado. Si quieres comprar algo o acceder a información confidencial, espera hasta que puedas acceder a una conexión segura, o bien, conéctate directamente a un punto de acceso personal privado. Puedes considerar pagar por acceder a una red privada virtual (VPN, por sus siglas en inglés)[1], para aumentar la seguridad.

2. Monitorea tus transacciones cuidadosamente a través de la banca en línea.

La banca en línea es una herramienta poderosa para estar al día con respecto a tus finanzas. Es crucial monitorear tus cuentas con regularidad al revisar tu historial de transacciones. Esto es particularmente cierto si te vas a trasladar a una nueva misión o si vas a viajar por cuestiones de trabajo. Asegúrate de notificar a tus instituciones financieras antes de tu despliegue. Si notas una actividad sospechosa, contáctanos de inmediato.

3. Actualiza tus contraseñas con regularidad y utiliza gestores de contraseñas cifrados seguros.

Establecer el hábito de actualizar con regularidad las contraseñas de tus cuentas en línea puede ayudar a mantener seguras tanto tu identidad como tus finanzas. Una manera de asegurar que tus contraseña sean seguras es utilizar generadores de contraseñas aleatorias para ayudar a que tus contraseñas no sean fáciles de piratear. A menudo, dichos generadores se pueden utilizar de manera gratuita. Otra herramienta útil cuyo uso debes considerar es un gestor de contraseñas seguro para cifrar y almacenar tus contraseñas.

Consejos profesionales:

  • Asegúrate que tu cónyuge o un familiar confiable pueda acceder a tu gestor de contraseñas en caso que necesites ayuda para monitorear tus cuentas o en caso que surja una emergencia.
  • Nunca utilices la misma contraseña y el mismo nombre de usuario de tus actividades de banca para cualquier otro sitio. Reutilizar las contraseñas pone tus credenciales en riesgo.

4. Vigila tus informes de crédito.

Otra herramienta gratuita que además es increíblemente poderosa es el informe de crédito. Hay tres informes de crédito gratuitos que puedes consultar cada año en el sitio web www.annualcreditreport.com [2], así como varios otros sitios web que monitorean tu puntaje de crédito. Verifica si estos tienen errores e informa sobre cualquier información incorrecta que identifiques directamente a la agencia de crédito y a las instituciones financieras.

Recuerda que los elementos negativos en un informe de crédito pueden afectar las autorizaciones de seguridad, por lo que los miembros del servicio militar deben estar al pendiente de los fraudes y errores.

5. Piensa en el futuro antes de ser cofirmante.

Ser cofirmante en un contrato de préstamo o de arrendamiento puede ser una acción arriesgada, especialmente para una familia militar. Ser cofirmante significa que si la parte para quien firmes de manera conjunta no puede cumplir los términos del contrato, tú tendrás la responsabilidad de garantizar que se cumplan los términos. Además, todo incumplimiento relacionado con un préstamo también afectará tu historial crediticio, lo cual puede influir en la autorización de seguridad de un miembro del servicio militar.

Si tomas la decisión de ser cofirmante para apoyar a un familiar o amigo confiable, habla con tu cónyuge y asegúrate que ciertamente estés preparado y tengas la capacidad para hacerte responsable de cualquier pago u otra carga financiera relacionada antes de firmar.

6. Considera una cuenta de ahorros para emergencias.

Una cuenta de ahorros para emergencias es la mejor defensa para protegerte a ti mismo y a tus finanzas ante un gasto inesperado. Y, seamos sinceros, un traslado militar es todo menos predecible. Tu cuenta de ahorros para emergencias es una herramienta para garantizar que puedas acceder a los fondos que necesitas para cosas importantes, como un depósito de garantía para una nueva casa. Una vez que tu subsidio para mudanza sea reembolsado, podrás reponer tus ahorros para emergencias para el próximo periodo difícil.

Los ahorros para emergencias pueden evitar que busques préstamos caros con intereses altos de prestadores rapaces como las casas de empeño, los prestadores a corto plazo o los alquileres con opción de compra.

Además, si no puedes acceder a una cuenta de ahorros para emergencias durante una emergencia, no te preocupes. Comunícate con la sociedad de ayuda de tu división militar. Pueden ofrecer préstamos sin intereses o subvenciones para miembros del servicio elegibles y para sus cónyuges militares.

7. Invierte en una trituradora de papel.

Una de las mayores amenazas individuales contra la protección de tu identidad son las personas que hurgan en tu basura. Quizás todo lo que una persona necesite para robar tu identidad es tu dirección y tu nombre. Triturar los documentos sensibles y los sobres que tienen tu dirección es una manera fácil de combatir el posible robo de identidad. Puedes comprar una trituradora pequeña en línea o puedes encontrarla en la mayoría de las tiendas de artículos de oficina.

8. Guarda los documentos importantes en una caja de seguridad.

Un muy buen primer paso cuando llegues a una nueva misión es contratar una caja de seguridad. Es crucial que esta sea una prioridad en tu siguiente cambio permanente de estación (PCS). Lo mejor es conservar las tarjetas del seguro social, las actas de nacimiento, las licencias de matrimonio, los pasaportes oficiales y otros documentos confidenciales en un lugar seguro. La caja de seguridad protege tus documentos importantes, no solo contra los ladrones de identidad, sino también contra los posibles desastres naturales, como un incendio o un tornado.

Recuerda designar a un copropietario de la caja o a una persona confiable en casa que tenga la autorización para obtener acceso en caso de emergencia.

9. Ten cheques a la mano en casos de emergencia.

Por último, si alguna vez extravías tu tarjeta de débito y tienes que solicitar una nueva, tener una reserva de cheques a la mano puede ser increíblemente útil. Siempre ten a la mano una chequera para casos de emergencia mientras viajas. Lo mejor es estar preparado, ya que nunca se sabe cuando podrías necesitar una.

Al integrar estos diez sencillos consejos de finanzas personales a tu rutina diaria, te convertirás en una familia militar con incluso más preparación financiera.