La tecnología y el Internet han hecho que sea más fácil que nunca mantenerse conectado con todo lo que es importante para ti. Pero la comodidad de la conexión constante también puede permitirle a los delincuentes acceder a tu información personal, lo que les permite manipular tu dinero o incluirte en una estafa.

Tan solo en 2015, la Comisión Federal de Comercio investigó más de 1.2 millones denuncias de fraude al consumidor, y los consumidores informan haber pagado más de $765 millones como consecuencia.

A continuación, te presentamos seis maneras con las que puedes protegerte para que tu información personal no termine en las manos equivocadas:

Elige contraseñas y preguntas de seguridad cuidadosamente

Crea contraseñas fáciles de recordar, pero difíciles de adivinar, y cámbialas luego de algunos meses. Las mejores contraseñas incluyen un mínimo de ocho caracteres, contienen una combinación de letras, números y símbolos y usan palabras que no son comunes. Nunca uses la misma contraseña para la banca y otros sitios, como cuentas de redes sociales o correo electrónico. Evita elegir preguntas de seguridad, cuyas respuestas se puedan adivinar o encontrar en sitios web públicos.

Ten cuidado con lo que compartes en línea

Los delincuentes pueden utilizar la información que compartes en los sitios de redes sociales para cometer fraude. Nunca publiques información clave, como tu banco, cómo inviertes tu dinero, direcciones físicas, direcciones de correo electrónico, números de teléfono móvil, números de cuenta o contraseñas. No aceptes solicitudes de personas que no conoces.

Protege tu dispositivo móvil

Tu teléfono móvil contiene información personal valiosa. Protégelo con una contraseña o un patrón de bloqueo y asegúrate de borrar todo antes de entregarlo como parte del pago inicial para un teléfono nuevo. Solo instala aplicaciones de tiendas conocidas. Otras tiendas pueden parecer legítimas, pero las aplicaciones gratuitas (y fraudulentas) a menudo están diseñadas para robar tus credenciales e instalar malware en tu dispositivo. Ten mucho cuidado cuando una nueva aplicación solicite acceso administrativo a tu teléfono. Ten cuidado de escanear códigos QR, ya que pueden dirigirte a un sitio fraudulento.

Configura y utiliza las funciones remotas de buscar, bloquear y borrar. No “liberes” ni “rootees” tu dispositivo móvil para alterar el sistema operativo y agregar aplicaciones y software personalizados. Esto expone a los dispositivos a un riesgo extremo al alterar la configuración de seguridad del sistema subyacente.

Evita usar la banca desde puntos de acceso de wifi público

Por lo general, el wifi público no está cifrado, lo que significa que no está protegido por una contraseña. El uso de una red sin cifrar puede permitir que otros usuarios vean qué páginas web visitas y, en algunos casos, qué escribes en campos de texto sin cifrar. Si debes acceder a información confidencial en una computadora portátil mientras estás fuera de tu red doméstica, utiliza una red privada virtual (RPV, por sus siglas en inglés) que cifre el tráfico en tu dispositivo.

Protege tu computadora

Las computadoras personales, las computadoras portátiles, los teléfonos inteligentes, las tabletas y otros dispositivos habilitados para la web necesitan el software de seguridad, navegador web y sistema operativo más actualizados. Considera el uso de un equipo especializado para la banca frente a otras funciones cotidianas para disminuir la posibilidad de una infección de la computadora que conduzca al robo. Cuando viajes, mantén tu computadora o dispositivos seguros en todo momento. No dejes tus equipos en la maleta de tu automóvil o desatendidos en áreas públicas.

Además, las compañías de apoyo técnico nunca te llamarán para “arreglar” tu computadora. Si recibes una llamada como esta, infórmala a la Comisión Federal de Comercio o al 1-888-382-1222.

Ten cuidado con los correos electrónicos fraudulentos

Los correos electrónicos y mensajes de texto que recibes pueden parecer oficiales, pero podrían ser falsos. Nunca hagas clic en un enlace o archivo adjunto y no respondas con información personal como números de tarjetas de crédito, números de seguro social u otra información bancaria. En cambio, comunícate directamente con la compañía o visita su sitio en línea al escribir la dirección web de la compañía en tu navegador de Internet. PNC nunca te pedirá que compartas tu nombre de usuario o contraseña de banca en línea por correo electrónico o mensaje de texto.

Si sospechas que has recibido un correo electrónico fraudulento que parece ser de PNC, reenvía el mensaje por correo electrónico a la División de Abusos de PNC (abuse@pnc.com). Si eres un cliente de PNC y crees que puedes haber respondido a un mensaje de texto o correo electrónico fraudulento, o que has divulgado información personal, cambia inmediatamente tu contraseña y, luego, comunícate con el equipo de banca en línea de PNC Bank al 1-800-762-2035, opción 3.

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