Las becas pueden ser una excelente manera de ayudarte a pagar la universidad. Proporcionan dinero para la universidad que no tienes que devolver. Afortunadamente, hay becas disponibles en una amplia gama de fuentes; sólo hay que saber dónde buscar y ser capaz de identificar una buena opción. 

A continuación te ofrecemos algunos consejos y trucos sobre becas para ayudarte a navegar por el proceso de búsqueda y solicitud de dinero gratuito para tu educación universitaria:

Piensa en qué tipo de becas pueden ser las más adecuadas para ti. Hoy en día hay muchas, muchas becas disponibles; también hay muchos, muchos solicitantes. Aumenta tus posibilidades solicitando las que más se ajusten a tus cualificaciones, talentos, intereses y experiencia. Antes de empezar a buscar becas, dedica un tiempo a pensar en lo que te hace ser tú: ¿Qué te apasiona? ¿Qué trayectoria profesional planeas seguir? ¿En qué actividades extracurriculares participas? ¿Has enfrentado dificultades en tu vida? ¿Qué información personal (p.ej., tu origen, raza, identidad de género o rasgos personales únicos) podría ayudarte a optar a determinadas becas? 

Inicia la búsqueda. Continúa la búsqueda. Ahora que tienes una idea de los tipos de becas que buscas, dedícate en serio a buscar oportunidades de becas. El Internet puede ser una gran fuente. Existen varios sitios web que agrupan las oportunidades de becas para que puedas buscar fácilmente las que se ajusten a tus necesidades. El Departamento de Trabajo de los Estados Unidos tiene un buscador de becas; puedes encontrar muchas otras simplemente buscando el término "buscador de becas". Visita estos sitios con frecuencia, porque suelen actualizarse a menudo. (Ten cuidado con las estafas de becas. La Comisión Federal de Comercio ofrece consejos para evitar las estafas relacionadas con becas y ayudas financieras). 

Acércate también a tu orientador o asesor de la escuela para ver qué becas pueden conocer. Y no te olvides de las personas de tu red personal. Muchas empresas y organizaciones locales ofrecen becas que pueden no aparecer en ninguna base de datos. ¡Pregunta a todas las personas que conoces!

Organízate. Adoptar un enfoque metódico para tus esfuerzos para conseguir una beca puede ayudarte a mantener las cosas claras y a cumplir con el cronograma. Aquí tienes unas sugerencias:

  • Dedica un tiempo a esto cada semana. Bloquea las tardes de los miércoles o dedícale una hora al día. O tal vez busques nuevas oportunidades cada martes por la noche y escribas solicitudes y ensayos cada sábado por la mañana. Lo que funcione mejor para tu horario está bien. Sólo tienes que asegurarte de cumplir el horario y esforzarte.
  • Crea una carpeta de BECAS para todos los materiales e información relacionados con las becas. Muchas solicitudes requieren documentación de apoyo: p. ej., los certificados de estudios más recientes, la hoja de vida, las cartas de recomendación o la FAFSA debidamente completada. Si guardas todos estos documentos en un solo lugar, no tendrás que buscarlos cada vez que prepares una solicitud.
  • Crea una hoja de cálculo que incluya los plazos para presentar las solicitudes. Puedes utilizarla para hacer un seguimiento de la información importante de cada solicitud, como el plazo de presentación, el monto de la beca, los requisitos y cuándo puedes esperar saber si la has ganado. Recuerda: Cuando se trata de becas, presentar la solicitud antes del plazo previsto es mejor, así que no pierdas de vista estas fechas y asegúrate de no esperar hasta el último momento para pulsar "enviar".

Tómate tu tiempo completando cada solicitud. Una vez que hayas encontrado una oportunidad de beca que se adapte a ti, relájate y tómate tu tiempo para rellenar la solicitud. Para tener la mejor oportunidad de obtener la beca, asegúrate de seguir cuidadosamente las instrucciones de la solicitud. No te apresures a responder a las preguntas; asegúrate de dar respuestas bien pensadas y completas. Una vez que hayas completado la solicitud, tómate el tiempo de revisar la ortografía y la gramática. 

No saltes las oportunidades que requieran una redacción o que ofrezcan un monto menor de dinero. Claro que escribir un ensayo requiere un esfuerzo adicional, pero ¿no valdrá la pena si consigues esa beca? Incluye la redacción de ensayos en tu horario semanal. Si te limitas a las oportunidades que no requieren un ensayo, limitas el número de becas que podrías obtener. Lo mismo aplica para becas más pequeñas: ¿Por qué dejarlas pasar? Si eres capaz de recibir un puñado de esas pequeñas becas, podrías acabar con una buena cantidad de dinero.

Revisa y, si es necesario, modifica tus perfiles en las redes sociales. Dependiendo del proceso de evaluación de una determinada beca, los miembros del comité de becas pueden ver tus perfiles en las redes sociales. Asegúrate de que queden impresionados con tu integridad y profesionalismo.

Envía solicitudes a todas las que puedas. La mejor manera de mejorar tus posibilidades de obtener una beca es ampliar tu red de contactos. Si cumples con los criterios de una beca, nada debería impedirte solicitarla. Recuerda: Otra persona recibirá el dinero de la beca. ¡Podrías ser tú!