A medida que el costo de la educación universitaria sigue aumentando, los estudiantes se gradúan con una deuda mayor que nunca antes. Según U.S. News1, quienes egresaron de la universidad en 2019 en promedio solicitaron préstamos por más de $30,000 para pagar sus estudios. Así que, si bien empezar un fondo universitario para tu hijo puede parecer un desafío abrumador en este momento, es una estrategia inteligente para darle una ventaja financiera en el futuro.

Sin importar cuán joven sea tu hijo, nunca es demasiado pronto para empezar ahorrar para sus estudios universitarios. Estos son algunos consejos para ayudarte a empezar a crear un fondo universitario:

Crea un plan financiero. Ahorrar para la universidad no debe implicar el aplazamiento de tus demás obligaciones financieras. Si no lo has hecho ya, crea un plan para liquidar tus deudas, establecer un fondo para emergencias para cubrir de tres a seis meses de gastos familiares y destinar contribuciones a tus cuentas para la jubilación. Una vez que hayas cubierto estas obligaciones, evalúa cuánto puedes ahorrar con regularidad para la universidad.

Aprovecha los recursos en línea. Las herramientas en línea, que incluyen desde los sitios web de universidades hasta las calculadoras de matrícula, te pueden ayudar a calcular cuánto dinero podría necesitar tu hijo para titularse. Es útil saber el objetivo que tienes.

Si tu hijo tiene la edad suficiente, o cuando la tenga, motívalo a que se involucre en el proceso. Hablar abiertamente con tus hijos sobre el valor de la universidad, así como el costo de esta, también puede ayudar a motivarlos para que empiecen a ahorrar. Haz de ello una meta familiar y celebren juntos en la medida que alcancen ciertos hitos. 

¿Cuál es el mejor fondo para los ahorros universitarios?

El retorno generado por las cuentas de ahorros regulares, por lo general, no se mantiene al día con la inflación, por lo que tiene lógica analizar planes y cuentas que estén diseñados específicamente para los ahorros universitarios. Estas son algunas formas que muchos padres eligen para ahorrar para la universidad:

Plan 529. Al ser patrocinado por un estado o una agencia estatal, o por una institución educativa, un plan 529 (plan de matrícula calificado) te permite ahorrar para la educación universitaria de tu hijo sin pagar impuesto alguno sobre las ganancias, siempre y cuando los fondos sean retirados para cubrir gastos de educación superior calificados. Tus familiares y amigos también pueden hacer contribuciones a la cuenta 529 de tu hijo.

Existen dos tipos de planes 529: los planes de ahorros para la educación y los planes de matrícula prepagada. 

Un plan de ahorros para la educación te permite abrir una cuenta de inversión (a menudo con opciones de cartera para elegir) para ahorrar para la matrícula universitaria, los cargos obligatorios, y alojamiento y comida. Por lo general, los fondos se pueden utilizar en cualquier universidad o institución de educación superior en los Estados Unidos, y, en ocasiones, fuera de los Estados Unidos. 

Un plan de matrícula prepagada te permite comprar unidades (créditos) en universidades e instituciones de educación superior participantes para cubrir la matrícula y los cargos obligatorios futuros (no se aplica a alojamiento y comida), conforme a tarifas actuales. Los fondos de este tipo de cuenta se deben utilizar en una institución participante para que el beneficiario reciba el valor total.

Lee detenidamente los detalles de cualquier plan 529 que estés contemplando para enterarte de cualquier posible beneficio fiscal, cargos y gastos, requerimientos de residencia, restricciones, etc., ya que estos pueden variar.

Cuentas de ahorros para la educación Coverdell (ESA). De una forma muy parecida a un plan 529, una cuenta Coverdell ESA te permite establecer un fondo de ahorros para una persona menor de 18 años. Sin embargo, estas cuentas solo se ofrecen a las personas cuyos ingresos brutos ajustados modificados sean menores de determinado límite (en 2021, el límite es de $220,000 en el caso de una pareja casada que presenta una declaración conjunta, o $110,000 para una persona de manera individual). Aunque las ganancias provenientes de estas cuentas son libres de impuestos, las contribuciones no son deducibles de impuestos. Puedes hacer contribuciones por un máximo de $2,000 anualmente por hijo, y los fondos se deben utilizar antes de que tu hijo cumpla 30 años, de lo contrario se pueden aplicar sanciones.

Cuenta bajo la Ley Uniforme de Donaciones a Menores (UGMA) o la Ley Uniforme de Transferencias a Menores (UTMA). Las cuentas de custodia UGMA y UTMA te permiten contribuir dinero a un beneficiario que sea menor de 18 años. Los fondos que contribuyas se transfieren a dicho beneficiario cuando llegue a la edad adulta (de 18 a 25 años, dependiendo de tu estado), para que lo gaste según crea conveniente. A diferencia de las cuentas ESA, estas cuentas te permiten contribuir el monto que quieras anualmente, y las ganancias son gravables. También debes ser consciente que, dado que no hay requerimientos que exijan que los fondos se utilicen para cubrir gastos educativos, no tendrás la garantía de que sean destinados a la educación universitaria.

Cuenta individual para la jubilación (IRA) Roth. Aunque las cuentas IRA Roth normalmente se utilizan para los ahorros de la jubilación, también se pueden utilizar para ahorrar para los gastos universitarios de tu hijo. Las cuentas IRA Roth te permiten contribuir fondos después de impuestos al mismo tiempo que protegen las ganancias contra los impuestos, lo que significa que no tienes que pagar impuestos cuando retires los fondos, siempre que se utilicen para cubrir gastos educativos calificados, y siempre que hayas estado realizando contribuciones con regularidad a la cuenta durante por lo menos cinco años. 

Además de estas opciones, algunos padres invierten en bonos de ahorro, fondos mutuos u otros activos para ahorrar para los gastos universitarios de sus hijos. Sin importar cuáles opciones determines que son adecuadas para ti, recuerda que es importante empezar tan pronto como puedas para que dichos ahorros tengan tiempo de aumentar.