Comprar un vehículo como estudiante universitario puede parecer un desafío abrumador, pero, al igual que cualquier otro desafío, el conocimiento es poder. Prepárate al invertir algo de tiempo y esfuerzo para tomar la decisión más adecuada para ti. Te ayudaremos a empezar al contestar algunas preguntas comunes que se plantean quienes compran un automóvil por primera vez.

¿Qué automóvil me conviene?

Muchos factores deben influir en la selección de tu automóvil. Primero, piensa de manera estratégica sobre tu necesidades. ¿Harás muchos viajes en tu automóvil o lo utilizarás principalmente para ir a clases y regresar, o para ir al supermercado? ¿Será suficiente un automóvil más pequeño o necesitas un vehículo más grande para trasladar equipo o para tener capacidad para compañeros con quienes compartirás el vehículo? ¿Qué características de seguridad te gustaría tener? ¿Qué tan importante es el estilo del automóvil?

Investiga vehículos para reducir tu búsqueda a los vehículos que podrían cumplir con tus necesidades. Mientras miras distintas opciones, considera los informes de historial de accidentes y conducción, capacidades de seguridad, millas, rendimiento de combustible y requerimientos de mantenimiento. Y antes de hacer la compra, realiza una prueba de manejo para ver cómo funciona y que tan cómodo te sientes al conducir.

¿Debo comprar uno nuevo o uno usado?

Algunos estudiantes universitarios se inclinan por comprar un vehículo usado seminuevo simplemente porque los automóviles usados suelen tener un precio más bajo que los automóviles nuevos. Y si bien esa puede ser la decisión correcta para quienes compran un automóvil por primera vez, es posible que otros elijan un vehículo nuevo debido a que no quieren lidiar con los costos ni los problemas relacionados con el mantenimiento y la reparación que implican los automóviles usados. Antes de tomar tu decisión, asegúrate de considerar la variedad de factores que influyen en el costo final del automóvil.

Estos son algunos costos a tener en cuenta:

  • Rendimiento de combustible: los automóviles pequeños por lo general son conocidos por brindar un menor consumo de combustible que los vehículos más grandes. Calcula cuántas millas por galón se puede recorrer con cada automóvil que estés considerando para que puedas determinar cuánta gasolina necesitarás comprar por semana o mes.
  • Tarifas de seguros: las primas de seguro de automóvil varían dependiendo del tipo de vehículo (además de una serie de factores adicionales). En general, cuanto mayor sea el costo de reemplazo de un automóvil, mayor será su prima de seguro. (También cabe mencionar que los estudiantes universitarios de tiempo completo que obtengan cierto promedio de calificaciones acumulativo pueden calificar para recibir un descuento en las tarifas de seguro).
  • Disposiciones de garantía: muchos automóviles nuevos están cubiertos por una garantía total para las reparaciones necesarias durante tres años o 36,000 millas, lo que suceda primero. Los automóviles usados suelen tener garantías limitadas, por lo que debes estar seguro de comprender cuáles reparaciones están cubiertas y cuáles no, para que puedas tener en cuenta estos posibles costos en tus cálculos. En relación con esto, está el costo de las piezas de reemplazo, el cual puede variar mucho entre un vehículo y otro.
  • Reemplazo de neumáticos: revisa cuánto costaría reemplazar tus neumáticos y, en caso de que estés considerando adquirir un vehículo usado, revisa cuánta vida les queda a los neumáticos.

¿Debo arrendar o comprar?

Todos sabemos lo que implica comprar un vehículo, pero ¿qué pasa cuando arriendas uno? Los arrendamientos suelen parecer una mejor opción debido a que tus pagos mensuales por lo general son más bajos en comparación a comprar un vehículo. En general, el arrendamiento te puede ayudar a tener la capacidad de pagar un modelo más nuevo. Sin embargo, el arrendamiento tiene ciertos aspectos negativos: al concluir tu arrendamiento (a menudo son tres años), se te cobrará por el millaje que hayas conducido que supere el límite de millaje especificado en los términos del contrato. Es posible que un concesionario te cobre un costo adicional si considera que tu vehículo tiene más desgaste de lo que este considera “normal”. Y, desde luego, tus pagos no se abonaron a la adquisición de la propiedad del vehículo, como es el caso cuando compras.

Si consideras el arrendamiento, asegúrate de leer los términos del arrendamiento con mucho detenimiento antes de aceptarlos.

¿Debo obtener un préstamo para vehículo?

Si has tomado la decisión de comprar un vehículo, entonces ya deberías haber revisado tu presupuesto para ver qué es lo que puedes pagar. Una vez que tengas una mejor idea con respecto al costo total de tu automóvil, puedes determinar si tienes los ahorros suficientes para pagar por tu automóvil en efectivo, o si necesitas obtener un préstamo personal para poder realizar pagos mensuales para liquidarlo.

Como estudiante universitario, es posible que aún no hayas tenido la oportunidad de establecer un historial crediticio significativo. Si este es el caso, es posible que necesites un cofirmante. Un padre o tutor cuyo crédito sea bueno también te podría conseguir una mejor tasa de interés. Obtén más información sobre las tasas de préstamos para vehículos actuales y la variedad de opciones de préstamos disponibles que PNC ofrece.