Trabajas duro por tu dinero, y lo último que quieres hacer es mirar tu estado de cuenta al final del mes y pensar “¿en qué gasté todo?”

Si te has encontrado en esta situación frustrante, no estás solo. Intuit informó el año pasado que casi dos terceras partes de los estadounidenses no están seguros en qué gastaron su dinero el mes anterior, y el 31 % quisieran gastar menos.

Elaborar un presupuesto es útil, ya que te permite controlar tus gastos y crear espacio para metas financieras a largo plazo, como hacer crecer tus ahorros. Pero si no estás controlando tus gastos de recreación, puedes perder de vista a dónde va tu dinero. Como resultado, es menos probable que te sientas recompensado por tu “dinero para diversión”, e incluso puedes sentir que lo has desperdiciado.

Para evitar hacer gastos de los que luego te arrepientas, puedes hacer un inventario de la forma en que gastas tu presupuesto de recreación, luego ajústalo para asegurar que estés gastando de manera inteligente. Esto es más fácil de lo que crees. Aquí te mostramos cómo empezar.

Vuelve a familiarizarte con tu Virtual Wallet

Para hacer gastos inteligentes, debes empezar por descargar la aplicación de la Banca Móvil de PNC 1. La herramienta de gastos y presupuestos de los productos Virtual Wallet® permite que sea fácil agrupar tus gastos en categorías, como “gasolina” y “restaurantes”, para que sepas en qué estás gastando con solo dar un vistazo. También puedes crear un presupuesto para cada categoría y configurar notificaciones para mantener controlados tus gastos de recreación.

A medida que revises tus transacciones de los meses anteriores y analices tus gastos de recreación, plantéate las siguientes preguntas: 

  • ¿Dónde gasté más dinero del que me di cuenta? 
  • ¿Cuáles son las compras que me hicieron más feliz? 
  • ¿Hice compras de las que esté arrepentido?  

Las respuestas deben darte cierta perspectiva que tan gratificante tus gastos de recreación son en realidad, y dónde hay margen para mejorar. Toma nota de cualquier área en la que puedas estar gastando de más o de menos de tus fondos de recreación, y asegúrate que las notificaciones de tu herramienta de presupuestos estén activadas para ayudar a monitorear tus gastos.

Compara tus gastos reales con tus gastos ideales

Una vez que sepas en qué estás gastando tus fondos de recreación, es momento de comparar en qué estás gastando y en qué quieres gastar.

Imagina tu mes ideal. ¿Qué capricho te gustaría darte? ¿Cuáles son las compras que te harían más feliz? ¿Cómo te sentirías con respecto a tus finanzas?

Ahora, toma nota de cualquier diferencia que identifiques entre tu mes ideal y tus gastos actuales. Quizás estés comprando café latte a diario por conveniencia, cuando lo que realmente disfrutarías es una o dos salidas nocturnas de lujo al mes. O quizás estés explorando Amazon por aburrimiento, pero esas compras impulsivas agotan tu presupuesto y evitan que compres algo que realmente quieres.

Finalmente, toma nota de las similitudes. Te conviene conservar en tu presupuesto de recreación las compras que son verdaderamente gratificantes.

Debes reducir tus gastos, no tu felicidad

Hasta este momento, deberías ver que tu gasto de recreación cae en dos categorías principales: compras que se adaptan a tu mes ideal y de verdad te hacen feliz, y compras que consumen tu presupuesto sin brindarte un beneficio emocional significativo.

El último grupo es en el que puedes reducir tu presupuesto sin sentir que te estás privando de algo. Así que pregúntate qué puedes recortar. Por ejemplo, si pagas un servicio de streaming por simple hábito, cancelar dicho servicio podría interrumpir tu itinerario algunos días, pero después de una semana quizás no lo eches de menos.

Reduce tu presupuesto aún más al buscar alternativas gratuitas o de bajo costo para las actividades que te gustan. Un picnic casero con tu familia podría reemplazar la novedad de pedir comida por una fracción del costo, lo que libera una parte adicional de tu presupuesto de recreación para cosas que realmente quieres.

Haz una lista de deseos y date el permiso de gastar

Una vez que hayas reducido tu presupuesto, es momento de realizar la parte divertida: planificar cómo gastar los fondos que acabas de liberar.

Utiliza el ejercicio del mes ideal para decidir cuáles compras te harán más feliz y haz un plan para realizarlas. Subraya las compras que más anhelas hacer, es decir, las que probablemente tengan un impacto duradero en tu felicidad y se ajusten a tu presupuesto actual. Esas son muy buenas opciones para recompensarte a ti mismo en este momento.

Siempre y cuando puedas pagarlo, date el permiso de derrochar en estas compras de alto impacto. Puede parecer contradictorio, pero gastar en lo que realmente quieres puede romper el ciclo de los gastos de bajo impacto. Optar por varias alternativas de menor costo que ofrecen satisfacción de menor duración en ocasiones puede provocar que gastes mucho más de lo que pretendías gastar, así que date un gusto con lo que de verdad quieras desde un principio. Si realmente te gusta mucho y se ajusta a tu presupuesto, incluso una compra cara vale la pena.

Ahorra para recompensas de largo plazo

Es probable que no todo lo que está en tu lista de deseos se ajuste a tu presupuesto en este momento. ¡No pasa nada! Haz un lugar en tu presupuesto de recreación para algunos ahorros y pronto podrás recompensarte.

Virtual Wallet ayuda a que esto sea fácil. Utiliza la función de metas de ahorro para crear metas en tus cuentas Reserve o Growth para tus gastos de recreación de largo plazo. Y utiliza las reglas de ahorro para realizar la transferencia de fondos entre esas cuentas con regularidad para que puedas reservar fácilmente algunos fondos de recreación cada vez que te paguen.

Considera ahorrar parte de tu presupuesto de recreación, incluso si no tienes una compra específica en mente. Así se puede acumular una reserva de “dinero para diversión” para cubrir compras ajenas a tu presupuesto normal cuando inesperadamente encuentres algo que te guste mucho.

Por último, recuerda saborear el momento cuando te des un gusto. Asumir el control de tus finanzas significa lograr la vida que quieres sin arrepentirte del aspecto financiero, y mereces sentirte muy bien al respecto.