Oír que el banco que has estado utilizando para administrar las finanzas de tu empresa está siendo eliminado podría ser un poco inquietante. Pero las fusiones y adquisiciones de bancos son bastante comunes, y las instituciones inteligentes saben lo importante que es ganarse la confianza de los clientes nuevos y en transición.

Por eso, desde el día en que se anunció la adquisición de BBVA USA por parte de PNC, PNC ha estado trabajando para ayudar a mantener informados a los titulares de cuentas de BBVA, con el fin de garantizar que cualquier cambio futuro se produzca sin problemas.

Ya sea que seas un cliente de BBVA USA que está migrando a PNC, o que otro de tus bancos se haya fusionado o haya sido adquirido, es posible que te preguntes si vale la pena seguir con tu nuevo banco, o cambiarte a uno completamente nuevo. Y ciertamente es una preocupación válida. Después de todo, cuando las cuentas de tu empresa (o las tuyas personales) están involucradas, debes ser un consumidor comprometido. Sin embargo, lo que no debes hacer es precipitarte a la hora de tomar cualquier decisión.

Para ayudarte a comprender qué esperar después de enterarte que tu banco va a cambiar, sigue estos pasos para navegar la transición.

Investiga lo que realmente está cambiando

Cuando un banco se fusiona o adquiere otro, es muy posible que no te afecte mucho. En la mayoría de los casos, incluso puedes seguir acudiendo a tus sucursales locales y seguir recibiendo el servicio de los mismos profesionales de la banca para pequeñas empresas y especialistas de cuentas que antes.

Algunos cambios que hay que prever son:

  • Nuevos números de cuenta y tarjetas de cajero automático: Finalmente, te pasarán a cuentas con el nombre del nuevo banco. Esto puede requerir alguna actualización menor en tu software de contabilidad, como por ejemplo si necesitas cambiar la fuente de pago de tus cuentas por pagar o la información de EFT (transferencia electrónica de fondos) para tus clientes.
  • Cierres de sucursales y/o una red diferente de cajeros automáticos: En algunos casos, las fusiones o adquisiciones pueden suponer la consolidación de recursos, de modo que si había una sucursal del Banco A y otra del Banco B a poca distancia, una puede cerrarse. Pero hasta que la transición sea oficial, lo más probable es que sigas acudiendo a tu sucursal bancaria habitual. Si tienes una relación bancaria con un especialista bancario en particular, podrías preguntar si esa persona se quedará y dónde trabajará después de la transición. En cuanto a las opciones de cajeros automáticos, es probable que sigas teniendo un gran número de opciones, ya que la mayoría de los bancos tienen grandes redes.
  • La estructura de comisiones puede ser diferente a la de tu antiguo banco: La mayoría de las transiciones ofrecerán un periodo de gracia en el que se mantendrán las condiciones de tu antigua cuenta. A partir de ahí, los cambios se comunicarán claramente para que tengas tiempo de decidir si tienes que cambiar a un tipo de cuenta diferente que se adapte mejor a tus necesidades, o si te conviene explorar un nuevo banco.
  • Cambios en las tasas de interés de las cuentas de ahorros: Tus tasas están sujetas a cambios simultáneos a la adquisición de tu banco actual por otro. Dado el entorno actual de las tasas de interés, no es probable que sea un cambio notable ni que provoque un gran cambio en tus ingresos generales. Es prudente que sigas la comunicación de tu banco actual y del banco adquirente antes de la conversión prevista. Además, como siempre, es importante que leas tus estados de cuenta mensuales para asegurarte de que entiendes el impacto en tus cuentas.

Cosas de las que no tendrás que preocuparte:

  • Los CD y las cuentas hipotecarias o de préstamos tienen plazos fijos: Las tasas de interés y los APY (porcentaje de rendimiento anual) no cambiarán si tu antiguo banco es adquirido. Los productos de préstamo a tasa fija o CD que tienen más tiempo transferirán sus términos.

 

Dale tiempo

Explora el sitio web del nuevo banco para familiarizarte con sus productos y servicios. Toma nota de las nuevas características o cambios de la cuenta, pero no te asustes y abandones el barco de inmediato. Esto se debe a que las nuevas normas de contabilidad suelen tardar al menos unos meses en entrar en vigor. Por ejemplo, las cuentas de BBVA USA no se transferirán a PNC hasta octubre de 2021.

Mientras tanto, permanece atento a las comunicaciones tanto de tu antiguo banco como del nuevo, que te mantendrán al corriente del calendario para que sepas cuándo se aplicarán los cambios.

Ten en cuenta el seguro de la FDIC

Si resulta que ya eras titular de una cuenta tanto en BBVA USA como en PNC, podrías acabar superando el límite de depósito de $250,000 del seguro de la FDIC para una sola institución.

La buena noticia es que, una vez completada la fusión, tus cuentas seguirán estando aseguradas por separado durante seis meses, por lo que hay tiempo suficiente para trasladar tus fondos adicionales a otra institución si es necesario. Ten en cuenta también que los CD del banco adquirido están asegurados por separado hasta su primera fecha de vencimiento, según la FDIC.

Busca los anuncios

Espera recibir comunicaciones del nuevo banco sobre la transición. Por ejemplo, para la transición de BBVA USA a PNC, PNC creó su Centro de Bienvenida al Cliente en línea para revisar las preguntas frecuentes. PNC también enviará un paquete de bienvenida por correo postal en agosto, como otra forma de comunicarse con los clientes.

Haz preguntas

Si no estás seguro de lo que va a pasar con tu cuenta actual, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Por ejemplo, si estás acostumbrado a una cuenta sin cargos y te preocupa que esos beneficios puedan desaparecer, es algo sobre lo que debes preguntar. Trabaja con tu especialista de apoyo a tu cuenta empresarial actual o ponte en contacto con el nuevo banco para concertar una llamada o una consulta con un representante de la nueva cuenta.

¿Debo quedarme o debo irme?

Si decides quedarte con tu nuevo banco, es posible que tengas que ocuparte de algunas cosas. Algunas de estas son:

  • Actualizar las cuentas de auto pago de facturas con el nuevo número de cuenta bancaria.
  • Redirigir los depósitos directos al nuevo número de cuenta.
  • Averiguar si necesitas nuevos cheques.
  • Averiguar si hay algún cambio en la forma de pagar los préstamos o líneas de crédito restantes con tu antiguo banco.

Sin embargo, no tendrás que pasar por el proceso de abrir una nueva cuenta bancaria (lo que incluye llevar o cargar tu identificación a un nuevo banco) porque toda tu información e historial se transferirá sin problemas.

Aunque puede haber cierta preocupación cuando tu banco cambia, con el apoyo y las herramientas adecuadas, debería ir muy bien. Un banco centrado en el cliente, como PNC, te ayudará a navegar por todos estos cambios, y está disponible para ayudarte.


Visita el Centro de Bienvenida al Cliente de PNC para ver las últimas actualizaciones de adquisición.