Organización de Mujeres Presidentas

Las mujeres que han creado empresas muy grandes y con éxito reconocen que pedir a los demás ideas, consejos y referencias es fundamental para llevar sus compañías y sus carreras al siguiente nivel.

¿Por qué es tan importante para ti apoyar a las mujeres líderes empresariales?

Cuantas más mujeres haya en puestos de liderazgo, más nivelaremos el campo de juego en todas partes. Me encanta apoyar a las mujeres en sus compañías -ayudándolas a crecer, a emplear a más personas y a tener un impacto positivo en sus comunidades- y aumentar la visibilidad de las mujeres que dirigen compañías grandes y exitosas. Es gratificante observar la trayectoria de las mujeres que han entrado en nuestra organización y saber que las relaciones que han establecido en la OMP desempeñan una parte importante en su crecimiento y éxito.

¿Qué lecciones aprendidas de las muchas presidentas con las que has trabajado a lo largo de los años compartirías con otras mujeres líderes empresariales?

Las mujeres que han creado empresas muy grandes y con éxito tienen dos cosas en común: En primer lugar, establecen conexiones y construyen relaciones a través de organizaciones como la OMP. En segundo lugar, reconocen que pedir a los demás ideas, consejos y referencias es fundamental para llevar sus compañías y sus carreras al siguiente nivel.

A veces los emprendedores están tan centrados en sus compañías que piensan que no tienen tiempo para hacer estas conexiones, pero si no te tomas el tiempo para construir estas relaciones y trabajar en tu propio liderazgo, al final te quedarás estancado. Hay muchos líderes que están pasando o han pasado por lo que tú estás viviendo. Ese sentimiento de "soledad en la cima" es muy real, pero no tienes que hacerlo solo.

¿Cómo influyeron estas lecciones en tu enfoque a la hora de tomar las riendas de la OMP, una organización que durante tantos años había sido dirigida por su fundador?

Me hice cargo de la OMP justo antes de la pandemia. Aceptar el apoyo empezó por permitirme ser vulnerable, haciendo saber a la gente que tenía problemas. Me sentí muy agradecida por contar con una red a la que podía acudir en busca de apoyo, consejos y conversaciones que me ayudaron a trazar el rumbo de la OMP durante una época tan difícil para la organización y nuestros miembros.

El Foro Económico Mundial arrojó luz sobre las desigualdades económicas cuando su Informe sobre la Brecha de Género 2020 predijo que se necesitarán 257 años para cerrar la brecha salarial entre hombres y mujeres. ¿Tienes una historia de negociación salarial o un consejo que pueda ayudar a las mujeres a cerrar la brecha salarial de género?

El espíritu emprendedor es el igualador salarial. Si te pagas a ti mismo, controlas lo que te pagan. Si no es así, tienes que entender lo que aportas a la organización y pedir lo que mereces. He tenido momentos en mi vida en los que he sentido que estaba mal pagada, pero me he encontrado con que no pedía lo suficiente o incluso me preguntaba si merecía tanto. Con el estímulo de otras mujeres, encontré mi confianza, pedí más y obtuve más.

La negociación es una habilidad que no siempre resulta natural. ¿Cómo estructuras la negociación? ¿Cuál es la mejor manera de preguntar? ¿Cuánto debes pedir? El curso de negociación que tomé cuando obtuve mi MBA fue la mejor clase que tomé. Los simulacros de negociación fueron tremendamente útiles. Merece la pena tomarse el tiempo necesario para aprender esta habilidad, ya sea a través de libros, investigación en línea, una clase formal o un mentor.

¿Cómo continúas creciendo en lo personal y en lo profesional en este punto de tu carrera?

Soy una de esas personas que siempre busca crecer, incluso sólo para ser una persona más feliz y tranquila. Cuando se trata de mi crecimiento profesional, confío en los mentores. He tenido mucha suerte de estar rodeada y de conocer continuamente a mujeres con diversas áreas de experiencia y conocimientos. Y sé lo importante que es seguir construyendo nuevas relaciones. Las personas que pudieron apoyarte hace 10 años pueden no ser las mismas que pueden apoyarte donde estás hoy. Cuando me convertí en directora general, por ejemplo, fue un gran cambio de vida para mí. Tuve la suerte de tener muchos, muchos mentores y modelos que me ayudaron en ese proceso.

Crecer como líder y como persona significa encontrar personas cuyas cualidades y carácter admiras. Cuando veo a alguien hablar y pienso: "Vaya, es realmente impresionante", intento acercarme y entablar una relación con él o ella. Eso me ha ayudado a crecer más que cualquier otra cosa.