Crear un plan patrimonial que esté alineado con las metas y objetivos de tu familia puede proteger las finanzas de tu familia y salvaguardar su futuro en caso que un evento inesperado arruine tus planes. 

Para los padres con una familia joven, aunque el fallecimiento se espera que esté lejos, es importante planificar para esta eventualidad por varios motivos. 

Invertir el tiempo para establecer un plan patrimonial puede ayudar a proteger a tu familia.

Última voluntad y testamento

Un testamento[1] es la base de un plan patrimonial. Un testamento establece la cesión de tus activos, nombra tu albacea y designa los tutores de tus hijos menores de edad. En algunos casos, es posible que el testamento también nombre un fideicomisario para que administre tus bienes después de tu fallecimiento. Una vez designado después de tu fallecimiento, tu fideicomisario, que puede ser tu cónyuge, un familiar de confianza o un fideicomisario institucional, administrará tus activos en beneficio de tu familia de conformidad con los términos establecidos en tu plan. A medida que pase el tiempo, tu familia y sus necesidades cambiarán, y tu testamento debe actualizarse para reflejar dichos cambios. También será necesario tener en cuenta ciertos elementos, como los cambios en las leyes, el crecimiento profesional y el aumento del patrimonio personal. Deberás considerar lo siguiente al momento de elaborar tu testamento:

El nombre de los tutores de tus hijos menores de edad

¿Quién se hará cargo de la crianza de tus hijos si falleces? Como padre, resulta terrible imaginar y, quizás difícil determinar quién sería esa persona. Esta decisión podría afectar la crianza y la educación de tus hijos y podría tener un impacto en ellos por el resto de su vida. En nuestra experiencia, el mayor reto al que se enfrentan los padres jóvenes al completar un testamento es ponerse de acuerdo con respecto a la selección de los tutores de sus hijos menores de edad. Sin embargo, nombrar a los tutores es uno de los motivos más importantes por los cuales los padres que tienen familias jóvenes deben tener un testamento. Debido a que todas las familias son diferentes, lo que para una familia es la mejor opción quizás no sea una opción adecuada para otra familia. Los tutores podrían ser los abuelos, hermanos o amigos personales cercanos, y si bien no hay una opción perfecta para una decisión tan difícil, por lo general querrás encontrar una persona cuyos valores coincidan con los tuyos. Aunque en todos los casos un tribunal debe aprobar el tutor que hayas seleccionado, si no designas un tutor en tu testamento, el tribunal no sabrá cuáles son tus intenciones. 

Si no nombras un tutor en tu testamento, dejarás que esa decisión sea tomada mediante un proceso legal con respecto al cual no tendrás ningún control. 

Esta es una decisión sumamente personal, y es una decisión en la que quizás los padres no estén de acuerdo si antes no realizan una deliberación y una discusión reflexiva. Una vez que hayas tomado una decisión, debes discutirla con las personas que hayas seleccionado para asegurarte que cada una de estas esté dispuesta a desempeñarse como tutor. Seleccionar los tutores hoy, sin importar cuán imperfecta o debatida sea dicha selección, siempre es mejor que dejar este asunto al azar.

Nombra un albacea para tu patrimonio

Se debe designar un albacea (que en ocasiones se denomina representante personal) en tu testamento para permitir que una persona que crees que es confiable y responsable administre tu patrimonio. Quizás la mejor opción será tu cónyuge supérstite o un familiar de confianza. Los bancos también pueden cumplir la función de albacea. Muchos testadores (las personas que elaboran los testamentos) eligen tanto una persona como un banco para esta función. Esto permite que la persona que conoce a la familia colabore con un profesional que tenga experiencia en cuanto al manejo del sistema de administración patrimonial, que en ocasiones es complejo. Tu albacea juega un papel importante después de tu fallecimiento, lo que incluye reunir y hacer la valoración de tus activos, presentar las declaraciones de impuestos correspondientes, distribuir tus activos según lo indicado en tu testamento y cumplir los requerimientos legales referentes a la administración del patrimonio. No es necesario que el albacea sea un experto en impuestos o leyes, pero debe obtener asesoramiento legal, fiscal y financiero al administrar el patrimonio para no cometer errores. Es posible que la labor del albacea dure solo uno o dos años, pero se trata de un cargo muy importante.

Establece fideicomisos testamentarios para tus hijos

Un testamento que tenga la finalidad de proteger los activos que heredarás a tus hijos debe establecer, como mínimo, fideicomisos testamentarios. Un fideicomiso testamentario es un fideicomiso creado de conformidad con los términos de tu testamento y no entra en vigor sino hasta después de tu fallecimiento. Deberás designar un fideicomisario para que administre los activos que se transferirán al fideicomiso. El fideicomisario debe realizar las distribuciones de conformidad con las disposiciones del fideicomiso y debe actuar según lo que más convenga a los beneficiarios del fideicomiso. Al elegir el fideicomisario, deberás elegir una persona o una institución que tenga conocimiento y experiencia, teniendo en cuenta que, a diferencia del cargo de tu albacea, el fideicomisario podría ocupar dicho cargo durante años o décadas. 

Un fideicomiso puede servir para varios propósitos a medida que tus hijos crecen. Por ejemplo, mientras tus hijos son pequeños, un fideicomiso puede determinar que un adulto competente administre los bienes en su nombre y utilice dichos bienes para su manutención. 

Después que tus hijos se conviertan en adultos, dejar los bienes en un fideicomiso puede permitir la administración profesional continua y la protección de dichos bienes contra la imprevisión y los acreedores de un hijo (incluso contra un cónyuge de quien se esté divorciando). Si el fideicomiso supera la vida de tu hijo, incluso se puede heredar a un beneficiario futuro sin tener que pagar el impuesto de sucesión tras el fallecimiento de tu hijo.

Poderes notariales duraderos

Imagina qué sucedería si tuvieras un accidente o sufrieras un evento de salud después del cual no fueses capaz de administrar tus asuntos financieros o los de tu familia. Si no has establecido un poder notarial duradero, es posible que tu familia tenga que recurrir a un tutor designado por el tribunal para que administre tus activos para tu beneficio y el de tu familia. Acudir al tribunal consume tiempo y recursos. Una estrategia mucho mejor podría ser formalizar un poder notarial duradero que nombre agentes y agentes sustitutos. Si en algún momento quedas incapacitado o simplemente no estás disponible, incluso durante un periodo breve, tu agente puede administrar tus asuntos financieros mientras tú no tengas la capacidad de hacerlo. Cuando tienes hijos dependientes (y todos sabemos que la vida puede ser costosa si tienes hijos pequeños), en caso de quedar incapacitado, un poder notarial durable puede ser útil para permitir que las facturas de tu familia se paguen con tus recursos disponibles durante una época difícil. Como es el caso de cualquier cargo de confianza, la persona que elijas dependerá de las circunstancias de tu familia. Tu agente podría ser tu cónyuge o pareja, un familiar de confianza o un amigo, o incluso tu abogado o contador. Puedes considerar designar cuando menos un agente sustituto para las situaciones en las que sea necesario ponerse en contacto con alguien durante una emergencia que requiera una acción inmediata para acceder a tus activos o proteger dichos activos.

Poderes notariales para atención médica y testamentos vitales

Un poder notarial para atención médica (así como los documentos similares que se conocen con nombres diferentes) se utiliza para designar los agentes de atención médica que pueden tomar decisiones de atención médica en tu nombre si no puedes comunicar esas decisiones a tus proveedores de atención médica. Las leyes de privacidad no permiten que tus proveedores de atención médica den a conocer tu información médica a menos que tú autorices que se dé a conocer. Incluso si eres capaz de tomar tus propias decisiones de atención médica, tu agente de atención médica tiene la autorización para recibir información de tus proveedores de atención médica (así como proporcionar información a estos). 

Un testamento vital proporciona instrucciones para tu familia y tus proveedores de atención médica con respecto a tus últimas voluntades. Además, un testamento vital nombra un agente, quien dará a conocer dichas instrucciones a tus proveedores de atención médica. 

En caso de que tu familia no esté de acuerdo con tus instrucciones, el agente de tu testamento vital puede llevar el caso a juicio para hacer cumplir las instrucciones contenidas en tu testamento vital. 

Estos dos documentos pueden ser componentes fundamentales de cualquier plan patrimonial, especialmente para los padres que tienen hijos pequeños. Si algo les ocurriera a ambos padres, designar un adulto para que tome estas decisiones puede asegurar que reciban el tratamiento necesario y que sus hijos no sufran la carga de tomar decisiones tan difíciles con respecto a la atención o a dar a conocer las últimas voluntades.

Por muchas de las mismos razones, cuando tus hijos pequeños crezcan y vayan a la universidad o estén fuera de casa, debes motivarlos a que elaboren un poder notarial para atención médica y un testamento vital para que alguien pueda tomar decisiones en su nombre y comunicarse con sus proveedores de atención médica. Debido a las leyes de privacidad, una vez que tu hijo cumpla la mayoría de edad, los proveedores de atención médica de tu hijo no se comunicarán contigo (aunque seas el padre o madre) si no cuentas con esta autoridad.

Designación de tutor sustituto

Muchos estados permiten que los padres designen a alguien que intervenga como tutor de sus hijos menores de edad si, por algún motivo, ambos padres son incapaces de cumplir sus deberes como padres. Si eres padre o madre soltero(a), esto podría ser muy importante en caso que llegues a estar incapacitado(a) temporalmente y no puedes cuidar de tus hijos.

Contar con un tutor sustituto permitiría que dicha persona intervenga de inmediato y cuide de tus hijos sin que sea necesario que el tribunal designe un tutor. También se deben considerar en este caso los factores antes mencionados con respecto a la designación de un tutor testamentario.

Seguro de vida de plazo fijo

Lo más probable es que tengas una vida completa por delante para invertir en tu carrera y hacer crecer tus recursos para el legado que pretendes dejar a tus descendientes. Pero, ¿qué haría tu familia si no vives muchos años? Si fallecieras prematuramente, un seguro de vida de plazo fijo puede ayudar a cubrir la diferencia entre tus recursos financieros actuales y las necesidades actuales y futuras de tu familia. Obtener un asesoramiento detallado con respecto al seguro de vida de plazo fijo es un componente fundamental del proceso de planificación patrimonial de las familias jóvenes. 

El seguro de plazo fijo puede permitir que tu familia cuente con los recursos para enfrentar el fallecimiento prematuro de uno o ambos padres. 

En muchos casos, el seguro de vida podría servir para pagar tu hipoteca y permitir que tus hijos tengan un lugar seguro y familiar en el cual sean criados por tu cónyuge supérstite o por los tutores que hayas designado en tu testamento. Además, los ingresos del seguro pueden solventar los gastos de tus hijos mientras ellos crecen y permitir que cualquiera de tus hijos que quiera obtener una educación universitaria lo haga. En el caso de las familias que apenas comienzan y que quizás tengan recursos limitados, el seguro de plazo fijo puede ser una opción asequible. Debido a que el seguro de plazo fijo solo proporciona un beneficio por fallecimiento durante un plazo determinado, es menos costoso que las pólizas de seguro permanentes. Además, muchas pólizas de seguro de plazo fijo se pueden convertir en seguros permanentes en una fecha posterior. Esto puede ser una característica importante si tu salud se deteriora y necesitas conservar el seguro de vida. Es importante coordinar adecuadamente la designación de beneficiarios (nombrar a los beneficiarios de tu póliza) con tu plan patrimonial. Si estableces fideicomisos para tus hijos, debes asegurar que la designación de beneficiarios indique que el beneficio por fallecimiento se pague a dichos fideicomisos. Quizás también tenga sentido disponer que un fideicomiso separado sea titular de la póliza de seguro de vida.

No esperes. Planifica hoy mismo.

Definitivamente es verdad que los años que pasas criando a tus hijos, avanzando en tu carrera y realizando las actividades habituales de la vida diaria son algunos de los años más ocupados que vivirás. No obstante, estar ocupado no debe ser una excusa para no planificar. Los estadounidenses viven vidas activas y los accidentes pasan. 

Tener un poder notarial, un poder notarial para atención médica y un testamento en vida permiten que haya alguien disponible para administrar tus asuntos, lo que incluye tu tratamiento médico mientras estás incapacitado y, si sucediera lo peor, para dar a conocer tus instrucciones con respecto a cómo quieres que se maneje tu atención médica al final de tu vida.

 Si falleces, tu testamento determina que tus activos sean entregados a las personas correctas de una forma administrada y protegida. Tu testamento también puede disponer que se designe un tutor para tus hijos, evitando así un trámite potencialmente prolongado y difícil en el tribunal. Por último, planificar mediante el uso de un seguro de vida puede ayudar a que tu familia cuente con los recursos financieros para mantener su nivel de vida, incluso si tú no estás.

Tu equipo de PNC, de manera conjunta con tus asesores fiscales, legales y financieros, puede ayudarte a lograr las metas y los objetivos de tu familia como parte de tu estrategia general de planificación patrimonial.