¿Qué es un fondo asesorado por donantes?

Un fondo asesorado por donantes (DAF) es un fondo o una cuenta que se identifica por separado por referencia a las contribuciones de un donante o donantes.

La titularidad y el control de la cuenta corresponden a ciertos tipos de organizaciones benéficas (conocidas como organizaciones patrocinantes), que generalmente son organizaciones benéficas públicas o fundaciones comunitarias.

Un donante (o una persona asignada o designada por el donante) para tal fondo puede proporcionar asesoramiento no vinculante con respecto a la distribución o inversión de los montos mantenidos en ese fondo o cuenta.

¿Cómo funciona?

Puedes crear una cuenta separada con una organización patrocinante que opere fondos asesorados por donantes (DAF). Una donación de dinero en efectivo o ciertos tipos de bienes se transfieren a la organización patrocinante. La donación se acreditará a tu cuenta del DAF. La organización patrocinante puede requerir que la donación tenga cierto tamaño mínimo para abrir una cuenta del DAF. En algunos casos, puedes sugerir cómo se invierte tu donación mediante el DAF (generalmente, se sugiere sobre la base de un menú de opciones de inversión ofrecido por la organización patrocinante). Cuando deseas realizar una donación benéfica desde el DAF, puedes asesorar (pero no requerir) que la organización patrocinante haga una donación desde tu cuenta del DAF a una organización benéfica.

¿Por qué debo considerar hacer esto?

Un DAF es una manera de hacer donaciones a organizaciones benéficas que deseas apoyar en el presente y en el futuro. Al donar en un DAF hoy, puedes reservar montos que serán invertidos por la organización patrocinante en donaciones futuras a las organizaciones benéficas. Cuando deseas hacer una donación a una organización benéfica, puedes asesorar (pero no requerir) a la organización patrocinante al sugerirle que haga la donación desde tu cuenta del DAF.

Si presentas un detalle de deducciones para el impuesto sobre la renta, el Código de Ingresos Internos (IRC) te puede permitir realizar una deducción al calcular ingresos sujetos a gravamen para las donaciones hechas a favor de organizaciones benéficas. Tu capacidad para deducir el monto que donas a la organización benéfica se puede ver limitada según el tipo de organización benéfica que reciba tu donación, el monto de tu ingreso bruto ajustado (AGI) y el tipo de bienes (incluido dinero en efectivo) que estás donando. En general, existen límites más altos para que se realicen las donaciones a organizaciones benéficas públicas y límites menores para las donaciones hechas a fundaciones privadas. Las donaciones que realizas a un DAF generalmente califican para límites más altos permitidos para las donaciones hechas a organizaciones benéficas públicas. Por ejemplo, si realizas una donación de dinero en efectivo a un DAF del 2022 hasta el 31 de diciembre de 2025, según la ley vigente puedes deducir hasta el 60 % de tu AGI en tu declaración de impuestos sobre la renta para el año de la donación (según la ley vigente, el límite regresa al 50 % del AGI en el 2026). Debes consultar a tu asesor de impuestos para determinar el impacto fiscal en tus circunstancias particulares.

Hacer donaciones a un DAF puede permitirte recibir una deducción del impuesto sobre la renta hoy para donaciones a organizaciones benéficas en el futuro. Por ejemplo, supongamos que quisieras recibir una deducción adicional del impuesto sobre la renta en el 2022. Para obtener una deducción, tú quieres hacer una donación a una organización benéfica, pero aún no sabes cuál es la que debería recibir tus donaciones. Podrías donar dinero en efectivo o bienes a un DAF en el 2022 y, hasta los límites del IRC, recibir una deducción para la donación en tu declaración de impuesto sobre la renta del 2022. En años posteriores, luego de que definas qué organización benéfica debería recibir tus donaciones, puedes sugerir (pero no requerir) que la organización patrocinante realice subvenciones a esas organizaciones benéficas.

Otra característica atractiva de un DAF es la capacidad de hacer donaciones anónimas. Cuando los fondos se distribuyen de un DAF a una organización benéfica, a menos que estés identificado, tu información personal, como tu nombre y número de seguro social, no necesita estar asociada a la donación.

Finalmente, los costos de crear un DAF son mínimos en comparación con otro tipo de estructuras de donaciones a entidades benéficas privadas.

¿Cuáles son las desventajas?

Como el nombre lo indica, solo puedes asesorar a la organización patrocinante respecto de realizar distribuciones del DAF. La organización patrocinante puede rechazar tu sugerencia y no hacer una distribución a la organización benéfica a la que deseas financiar. Por ese motivo, debes seleccionar cuidadosamente a tu organización patrocinante. Algunas organizaciones patrocinantes limitan sus operaciones a ubicaciones geográficas específicas (como fundaciones comunitarias) o causas específicas. Por ejemplo, una fundación comunitaria que opera en una ciudad o región en el noreste de los Estados Unidos puede no seguir la sugerencia del donante de dar una subvención a una organización benéfica en California.

Además, si la organización patrocinante lo permite, tú solo puedes dar una sugerencia con respecto a la inversión de los fondos en tu DAF. También, las opciones de inversión pueden estar limitadas. Al momento de seleccionar una organización patrocinante, asegúrate de comprender si puedes ofrecer asesoramiento de inversiones y las opciones de inversión ofrecidas. Debido a esta limitación, es posible que el DAF no sea la estructura adecuada para grandes donaciones o si deseas controlar cuál es la organización benéfica que recibe tus donaciones y cómo tu dinero para las organizaciones benéficas se invierte antes de ser distribuido a esas organizaciones.

Si deseas que tu DAF se use como vehículo benéfico familiar después de tu fallecimiento, asegúrate de cumplir con las reglas de la organización patrocinante en cuanto a la designación de asesores sucesores. Si quieres que más de una persona te suceda como asesor del fondo, asegúrate de que las reglas de la organización patrocinante te lo permitan.

¿Debería hacerlo?

Un DAF es una manera rentable de crear un programa de donaciones a entidades benéficas y te puede permitir obtener beneficios fiscales también. Además, puede ser una manera para que dejes un legado benéfico para que las generaciones futuras lo conserven y cumplan. Como se describió anteriormente, existen límites. No puedes controlar la distribución de los fondos desde tu cuenta del DAF ni puedes controlar las inversiones de los fondos en la cuenta.

Como con cualquier estrategia de impuestos y donaciones, debes consultar con tu abogado, contador u otros asesores de impuestos para definir si un DAF es la estrategia de donación adecuada para ti.

Para obtener más información sobre los DAF, comunícate con tu equipo de Banca Privada de PNC. Nos complacerá analizar contigo y tus asesores si un DAF es adecuado para ti.

Para obtener más información, ponte en contacto con tu asesor de PNC.