¿Tienes inclinaciones benéficas? La mayoría de las personas las tienen, aunque en el caso de muchas personas, las donaciones a entidades benéficas se limitan a las donaciones de dinero en efectivo para apoyar a sus escuelas, instituciones religiosas o las causas que les importan.

Sin embargo, quizás quieras implementar un enfoque más estratégico con respecto a tus donaciones a entidades benéficas.

Las donaciones de dinero en efectivo representan una manera fácil de donar y pueden brindar la necesaria deducción de impuesto sobre la renta sin importar si cuentas con fondos en exceso o si tienes inclinaciones benéficas, incluso si tus ingresos han disminuido. No obstante, existen instrumentos de donación planificada que pueden ajustarse a tus necesidades y ayudarte a lograr tus metas de una manera más eficaz. A continuación encontrarás cuatro estrategias para hacer donaciones a entidades benéficas. Te recomendamos que las discutas con tu asesor.

Designación de beneficiarios

Los donantes pueden designar a una organización benéfica como beneficiario de su testamento, plan de jubilación, cuenta individual para la jubilación (IRA), póliza de seguro de vida, anualidad o cualquier otro activo sujeto a un contrato, como es el caso de una cuenta pagadera ante fallecimiento. La organización benéfica puede ser el beneficiario principal o uno de varios beneficiarios.

Las cuentas con beneficiarios designados, por lo general, no están sujetas a una validación testamentaria. Sin embargo, designar a un beneficiario benéfico en un testamento está sujeto a una validación testamentaria. Las distribuciones de activos para la jubilación que estarían sujetos al impuesto sobre la renta, por ejemplo, los activos provenientes de una cuenta IRA tradicional, también están exentos del impuesto sobre la renta si se transfieren a una organización benéfica.

Fideicomiso benéfico de bienes remanentes

Si quieres hacer una donación futura mientras conservas el derecho a obtener ingresos de los activos de por vida, podrías considerar un fideicomiso benéfico de bienes remanentes. Se trata de un fideicomiso irrevocable con fondos ya sea de dinero en efectivo o en forma de bienes. Conservas el derecho a obtener un flujo de ingresos que puede ser un monto fijo o un porcentaje fijo, como es el caso de un fideicomiso benéfico de anualidad remanente (CRAT) o un fideicomiso benéfico de anualidad remanente variable (CRUT). Los ingresos se pagan durante cierto número de años o durante toda la vida del beneficiario de los ingresos. Al extinguirse el fideicomiso, los activos se transfieren a la entidad benéfica.

Es posible que tengas derecho a una deducción de impuestos al transferir los activos al fideicomiso. Además, al donar bienes altamente valorados al fideicomiso en lugar de venderlos y donar el dinero en efectivo, evitas pagar impuestos por ganancias de capital sobre la venta de los bienes, ya que el fideicomiso es dueño de los bienes y no tú.

Ten en mente que dicho tipo de fideicomiso es irrevocable, por lo que no podrás extinguirlo ni modificar los términos (con la excepción de que conservarás la autoridad de modificar los beneficiarios benéficos). Además, tus herederos no podrán disponer de los activos del fideicomiso.

Fideicomiso benéfico principal

Al igual que el CRAT o el CRUT, el fideicomiso benéfico principal emite pagos periódicos durante cierto plazo de años o de por vida, aunque los pagos se hacen a una entidad benéfica en lugar de al donante o a otra persona. Al extinguirse el fideicomiso, los activos remanentes te serán devueltos o se transferirán a otros beneficiarios no benéficos, por ejemplo, a tus hijos. Dependiendo de la forma en que el fideicomiso esté estructurado, es posible que tengas derecho a obtener una deducción benéfica del impuesto sobre la renta cuando los activos se transfieran al fideicomiso.

Fondos asesorados por donantes

Si deseas realizar donaciones múltiples, pero estás cansando del papeleo, considera crear un fondo asesorado por donantes. Este es un fondo benéfico gestionado por una fundación comunitaria o por una entidad benéfica creada por un banco u otra organización.

Las contribuciones realizadas a un fondo administrado por el donante son deducibles de impuestos. Sin embargo, los activos que se transfieran al fondo no necesariamente se deben distribuir de inmediato a una organización benéfica. Puedes conservar la capacidad de hacer recomendaciones en cuanto a las distribuciones para los beneficiarios benéficos. Esto es útil si quieres obtener una deducción benéfica pero aún no estás seguro a qué organizaciones benéficas deseas apoyar.

Conclusión

Algunos de estos métodos para hacer donaciones a entidades benéficas te permiten a ti o a tus herederos beneficiarse de tus activos al mismo tiempo que proporcionan los fondos necesarios a una organización benéfica.

Si te interesan estas opciones, debes consultar con tu abogado u otro asesor financiero, ya que las donaciones planificadas significativas se deben incorporar a tu plan patrimonial general.

Para obtener más información, ponte en contacto con tu asesor de PNC.