Muchos números enmarcan la realidad de la jubilación de los baby boomers. Actualmente, aproximadamente 10,000 boomers llegan a la edad de jubilación diariamente.[1] Un boomer que nació en 1955, el año que representa aproximadamente el punto medio de dicha generación, califica para recibir beneficios de Medicare en el 2020. Sin embargo, hay otro gran número en juego: 2.3 millones.

Las mejores ofertas estarán disponibles para quienes sepan comunicar el valor a largo plazo de su empresa.

Los baby boomers son propietarios de 2.3 millones de empresas en los Estados Unidos, según un análisis de datos del Censo de los EE. UU. realizado por Project Equity, el cual financia las compras cooperativas realizadas por empleados de empresas propiedad de estadounidenses mayores.[2] Estas empresas combinadas representan casi un billón de dólares en nóminas, pero la organización informa que tan solo alrededor del 15 % de sus propietarios tienen un plan de sucesión.[2]

Realizar la transición para dejar la titularidad y operación de estas empresas forma parte de las decenas de billones de dólares de patrimonio que se van a transferir de la generación de los boomers a las generaciones más jóvenes.[3] En un entorno en el que las tasas permanecen en niveles cercanos a sus mínimos históricos, los compradores de capital privado y los compradores corporativos estratégicos cuentan con enormes sumas de capital, y los compradores corporativos estratégicos tienen acceso a fondos a tasas históricamente bajas, lo que genera un mercado favorable a los vendedores para las compañías del mercado medio en un momento oportuno.

Crear un relato y encontrar un comprador

Los boomers que buscan un comprador deben estar listos para realizar más acciones que simplemente abrir los libros. Las mejores ofertas estarán disponibles para quienes sepan comunicar el valor a largo plazo de su empresa. Cuanto más estrechamente entrelazadas estén sus habilidades y experiencias personales con dicha empresa, más interesado estará el comprador en escuchar un argumento convincente. “Cuando un director ejecutivo o propietario deja el cargo, no es simplemente una cuestión de cuánto vale la empresa, sino de cuánto vale la empresa bajo una nueva estructura de administración”, explica Bryan R. Routledge, profesor adjunto de finanzas en Tepper School of Business.

Aunque las personas acaudaladas y las redes de inversionistas ángel son compradores potenciales de compañías de propiedad privada, la mayoría de las ventas hoy en día se realizan a empresas de capital privado. Routledge menciona que el crecimiento sustancial y la evolución del capital privado en los últimos 20 años ha hecho que sea mucho más fácil encontrar compradores en dicho mercado. “El hecho de que compañías como Uber puedan recaudar unos cientos de millones también facilita el movimiento de estas compañías. Sabemos más con respecto a las transacciones de capital privado y la estructuración de acuerdos”.

Un proceso de varios años

Aunque algunos propietarios pueden empezar a monetizar su empresa tan pronto como reducen una participación mayoritaria o una participación minoritaria significativa en la compañía, salir por completo de una empresa compleja llevará tiempo. Los propietarios que buscan vender compañías más grandes del mercado medio que cuenten con una infraestructura de administración y operativa más profesional deben empezar a considerar sus opciones con 3 o 5 años de anticipación, aconseja Michael Hand, director general de PNC Riverarch Capital, una compañía afiliada de capital privado de The PNC Financial Services Group.

Indica que los propietarios de empresas a menudo no abordan los asuntos de planificación financiera personal, impuestos y sucesión. “Las personas con las que el propietario de una empresa debe hablar con la debida anticipación antes de vender la empresa son su planificador patrimonial, su abogado, su asesor fiscal y su agente especialista en inversiones.

Cada situación implica circunstancias únicas y existe un sinnúmero de oportunidades de planificación previas a la venta que se deben considerar. Dado que los rendimientos de inversión han estado disminuyendo en los últimos años, es fundamental que obtengas un “panorama financiero” de antes y después. Esto incluye la situación que puede tener tu estado financiero, flujo de caja, liquidez, perfil de riesgo y protección de activos después de la transacción.

Abordar los problemas persistentes

Ya sea que un propietario espere realizar su salida al tener en su lugar un sucesor cuidadosamente seleccionado o simplemente esté tratando de atar los cabos sueltos para lograr una separación sin contratiempos, los problemas persistentes, que van desde los desafíos ambientales hasta las relaciones problemáticas con los clientes y las controversias legales, pueden impedir una venta. “Cuanto más tiempo tengas para planificar, mejor será el proceso”, añade Routledge.

Los propietarios también deben contemplar la posibilidad de que seguirán estando vinculados a la compañía años después que se haya concretado la venta.Un gran número de recapitalizaciones de capital privado requieren que el propietario continúe involucrado, lo que normalmente se da mediante una participación accionaria del 10 % o pagarés subordinados que venzan en pocos años con desembolso basado en el rendimiento.

Debido a que hay disponible un nuevo y creativo financiamiento de recapitalización para los propietarios de empresas, un poco de apalancamiento puede ser de gran ayuda. La combinación correcta de capital subordinado y capital prioritario mediante el apalancamiento adecuado de la compañía a menudo puede representar un excelente primer paso para monetizar la empresa antes de poner en marcha los planes de venta. Procurar relaciones de préstamo que tengan una vasta experiencia en estas situaciones de capital estructurado puede ayudar a lograr que la transacción final tenga éxito.

Más alternativas

Los empresarios que se jubilan tienen opciones fuera del mercado de capital privado.

Si el orgullo se lo permite, pueden considerar vender a un competidor, quien puede encontrar fondos más fácilmente debido a que puede presentar una oferta con sinergias inmediatas. Sin embargo, debido a que dichas sinergias a menudo se presentan en la forma de despidos significativos o un cambio en la marca, esta opción podría no ser atractiva para un empresario que ve más allá de los números.

Las organizaciones familiares muy acaudaladas en ocasiones tienen en la mira para la compra a empresarios con una mentalidad similar, y es más probable que acepten una estructura corporativa y administrativa existente. A menudo les atraen los ingresos constantes y estables para los efectos de los dividendos. Sin embargo, la actividad de dichas entidades normalmente tiene un ritmo más lento, lo que podría ser un freno no deseado en el proceso de salida.

Los empresarios que encuentran un interés limitado de parte de los mercados de capital privado también pueden investigar la posibilidad de vender a sus empleados y gerencia. Dichos tratos se pueden organizar directamente a través de un Plan de propiedad de acciones para empleados (ESOP, por sus siglas en inglés) o una cooperativa para empleados. Los gobiernos de algunas ciudades y la Administración de Pequeñas Empresas tienen programas que permiten que dichas estructuras resulten más atractivas y accesibles.[4-5]

Donde sea que la jubilación lleve al empresario boomer de hoy en día, los mercados de capitales ofrecen muchas oportunidades, y son lo suficientemente flexibles para ayudar a hacer que la salida sea tan distintiva como la empresa en sí.

Listos para ayudar

Planificar de manera proactiva, trabajar con asesores experimentados y comprender las necesidades futuras de la compañía puede hacer que realizar la transición de las operaciones diarias a la libertad financiera sea más fácil y rentable. PNC ofrece una amplia experiencia en ESOP y transacciones de capital privado, administración patrimonial y préstamos convencionales. Comunícate con tu gerente de relaciones de PNC para obtener más información.