El uso de cheques quizás está disminuyendo, pero los delitos relacionados con los cheques de hecho van en aumento debido a los nuevos y creativos esquemas delictivos. Una vez que un cheque es robado, se puede alterar o firmar en su nombre para retirar dinero de su cuenta, y existen mercados en línea donde los delincuentes venden cheques robados para que otros delincuentes los utilicen para cometer fraudes.

Afortunadamente, existen medidas que puede tomar para protegerse:

  • Realice pagos digitales. Reduzca el número de cheques que envía y en lugar de ello utilice métodos de pago con tarjeta o pago digital. Considere utilizar los servicios de prevención de fraude con cheque como Pago positivo si su institución financiera ofrece tales servicios.
  • Acuda a la oficina de correos. Si tiene que enviar un cheque por correo, utilice el buzón seguro dentro de las instalaciones de USPS o entregue el sobre a un empleado de correos que pueda enviarlo por usted.
  • Realice un seguimiento. Si envía un cheque por correo, confirme que el beneficiario lo haya recibido.
  • Monitoree sus cuentas. Configure alertas de cuenta y revise sus estados de cuenta con regularidad. La mayoría de los bancos ofrecen la opción de que se pueda visualizar una imagen de cada cheque en los estados de cuenta. Realice una consulta de referencia cruzada con esta imagen para asegurar que el cheque procesado sea idéntico al que usted giró.
  • Reporte de inmediato. Aproximadamente el 50 % de las imágenes de cheques robados se publican en línea para su venta dentro de los ocho días posteriores al robo. Los delincuentes actúan con rapidez, por lo que es necesario que usted también lo haga para detenerlos de inmediato. Tan pronto como identifique una anomalía en una cuenta o pago, notifique a su banco para que suspenda el pago del cheque y congele su cuenta. Presente una denuncia policial y presente una denuncia separada ante la Comisión Federal de Comercio. Mantenga un registro de todas las conversaciones, reportes y correspondencia en caso de que surjan problemas más adelante.

Los métodos de fraude evolucionan permanentemente, y un simple cheque puede usarse de varias maneras para cometer un robo. Por ejemplo, los delincuentes pueden crear cheques fraudulentos usando la información de su cuenta y firmar su nombre. O podrían copiar la información de su cuenta y usarla para fines fraudulentos en entornos digitales o de otro modo. El fraude con cheque relacionado con el robo de correspondencia, en el que un cheque es robado mientras está en camino, representa cientos de millones de dólares en intentos de robo anualmente.

Estos son algunos de los métodos de fraude más comunes que se utilizan:

Robo de cuenta. Los cheques se utilizan para robar datos referentes a la información de la cuenta, ya sea para robar dinero directamente o para realizar la apertura fraudulenta de cuentas adicionales.

Falsificación. Desde hace mucho tiempo, los delincuentes han falsificado la firma legítima o modificado el beneficiario o el monto en los cheques. Sin embargo, la inteligencia artificial (IA) está permitiendo que resulte más fácil que nunca hacerlo de forma precisa.

Lavado de cheques. Los delincuentes “lavan” un cheque usando productos químicos como acetona o lejía para borrar el beneficiario y el monto, para luego volver a emitir el cheque a nombre de sí mismos por el monto que ellos decidan.

Cheques falsificados. Los delincuentes crean cheques completamente falsos que parecen reales usando la información robada de la cuenta.

Modalidades de fraude de devolución de cheques. Los delincuentes envían un supuesto cheque de pago u otro pago usando un cheque con el que le “pagan de más”. Le piden que lo deposite y que les devuelva el dinero “extra” antes de descubrir que el cheque es falso.

Para más información sobre la prevención del fraude, visite el Centro de Seguridad y Privacidad de PNC.

Un manejo seguro de los cheques no solo puede proteger contra el robo, sino también defender contra una vulneración de la cuenta más generalizada.