- Los ETF activos son inversiones agrupadas en las que un administrador de fondos toma decisiones sobre la composición de la cartera.
- La demanda de los ETF activos ha ido aumentando debido a que los inversionistas creen que esos fondos pueden ofrecer ciertas ventajas potenciales dependiendo de las condiciones del mercado, en relación con sus contrapartes pasivas de índice.
- Los ETF activos suelen ser más fáciles de negociar, menos costosos y brindar una mayor eficiencia fiscal que los fondos mutuos con estrategias de inversión similares.
- Los inversionistas que estén considerando ETF activos tal vez deseen considerar sus objetivos, rendimiento e historial de distribuciones antes de agregarlos a sus carteras.
Los ETF, o fondos cotizados en bolsa, se han convertido en un instrumento de inversión bastante popular en una amplia gama de activos a través de un solo valor. Aunque estos fondos han sido pasivos por naturaleza, la demanda por ETF gestionados de forma activa (es decir, ETF activos) ha aumentado significativamente, y el número de ofertas ahora supera al de sus contrapartes pasivas al año 2025.[1]
Esto es lo que necesita saber sobre los ETF activos y por qué se están haciendo populares entre los inversionistas.
¿Qué son los ETF activos?
Un ETF activo es un producto de inversión cuya cartera y estrategia son gestionadas por un administrador de fondos profesional. Su meta es normalmente superar a un índice de mercado mediante una combinación específica de valores o empleando otras estrategias de inversiones avanzadas.
Comprender los conceptos básicos de los fondos cotizados en bolsa
Un ETF es un conjunto de inversiones que combina algunas de las mejores características de los fondos mutuos y las acciones.
- Al igual que los fondos mutuos, los ETF ofrecen una amplia diversificación al combinar varios tipos de activos en una sola cartera para inversión.
- Al igual que las acciones, los ETF pueden cotizarse en bolsa durante el horario normal del mercado, a veces con descuento en relación con su valor de activo neto (NAV).
En qué se diferencian los ETF activos de los ETF pasivos
Históricamente, muchos ETF fueron creados para replicar pasivamente los principales índices de referencia del mercado. Por ejemplo, un ETF de índice S&P 500 (Standard & Poor’s) podría simplemente invertir en el S&P 500, un grupo de las 500 compañías estadounidenses más grandes que cotizan públicamente. Al mantener la misma canasta representativa de estas 500 acciones, el rendimiento del ETF debería alinearse con el del índice sin necesidad de supervisión de gestión o toma de decisiones del día a día.
Si bien los ETF pasivos a menudo son elogiados por su simplicidad y bajo costo, algunos inversionistas piensan que una gestión activa puede dar lugar a un rendimiento que se desvíe del mercado. Por consiguiente, la demanda de los ETF activos ha crecido con los años. De hecho, desde que la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) cambió la normativa en 2019, el número de fondos gestionados de forma activa casi se ha cuadriplicado.[1]
Cabe notar que los ETF activos podrían en algunos casos usar diferentes estrategias de inversión que los ETF pasivos. Por lo tanto, puede que no siempre sea preciso comparar un ETF activo contra un índice pasivo.
¿Cómo funcionan los ETF activos?
Como ocurre con todos los ETF, el fondo se establecerá con un objetivo de inversión declarado. Por ejemplo, puede afirmar que busca generar ingresos consistentes para jubilados o lograr una menor volatilidad que el S&P 500. Esta información se encuentra por lo general en su prospecto.
Con este objetivo en mente, el administrador de fondos y su equipo decidirán qué activos debe mantener el fondo para lograr esta meta. Por ejemplo, el ETF puede decidir incluir solo acciones monitoreadas cuidadosamente que cumplan ciertos criterios de rendimiento. Algunas veces estos fondos pueden optar por incluir técnicas de inversión avanzadas como el uso de opciones o contratos futuros.
Cada día que el mercado fluctúa, la gestión reacciona de manera dinámica tomando decisiones sobre qué hacer después. Esto podría ser negociar determinados activos, alterar el rendimiento por dividendos o ajustar su estrategia general. También pueden tenerse en consideración cómo el fondo podría ser más eficiente desde el punto de vista fiscal
Beneficios de ETF activos para inversionistas
Los ETF activos tienen varias características clave que podrían resultar favorables para algunos inversionistas. A continuación se mencionan algunos puntos destacados
Posibilidad para obtener un rendimiento superior
En algunos años, los ETF activos podrían generar ganancias superiores a sus contrapartes pasivas de índice Además, algunos ETF activos podrían generar distribuciones superiores o mantener la estabilidad del valor de la cartera.
Accesibilidad
En comparación con los fondos mutuos con activos o estrategias de inversión similares, los ETF activos son más fáciles de comprar y brindan una mejor liquidez. Esto se debe a que algunos fondos mutuos son exclusivos de una sola institución financiera y requieren inversiones mínimas que van desde $1,000 a $100,000. Por otro lado, los ETF activos pueden comprarse y venderse en cualquier correduría y por casi cualquier monto (generalmente, superior a $1).
Costo
En comparación con la mayoría de los fondos mutuos, los ETF activos suelen tener relaciones de gasto más bajas. Una relación de gasto es un cargo administrativo que el fondo cobra al inversionista para cubrir los gastos operativos.
Según los promedios públicos de la industria disponibles, un ETF activo tiene una proporción de gastos del 0.51 % en comparación con el cargo del 1.01 % de un fondo mutuo típico.[2] Sin embargo, al compararlo con un ETF pasivo, el ETF pasivo en general cobrará un cargo mucho menor.
Eficiencia fiscal
Dada su estructura, los ETF son generalmente más eficientes que los fondos mutuos debido a que su proceso de creación y redención en especie a menudo produce menos distribuciones de ganancias de capital. También se pueden usar otras técnicas de mitigación de impuestos, tales como clasificar las distribuciones como retorno de capital (ROC) en lugar de dividendos ordinarios.
Transparencia
Los ETF (tanto activos como pasivos) tienen la obligación de divulgar diariamente todas sus tenencias. Esto brinda a los inversionistas una transparencia frecuente sobre las tenencias a diferencia de un fondo mutuo, que solo está obligado a realizar este mismo tipo de divulgaciones de forma trimestral.
¿Un ETF activo es el indicado para usted?
Los ETF activos pueden ser una buena opción para algunos inversionistas. Sin embargo, esto depende en gran parte de sus metas financieras y objetivos individuales.
Para determinar si un ETF activo es la opción correcta para usted, considere los siguientes puntos:
- ¿Cómo se ha comparado el fondo con otros fondos ETF pasivos similares? ¿Ha producido ganancias altas, una mejor estabilidad o distribuciones más altas?
- ¿Este ETF mantiene valores u otros activos con los que se sienta cómodo teniendo?
- ¿Cuánto tiempo ha estado el administrador de fondos gestionando este ETF? ¿El administrador de fondos ha demostrado que puede cumplir con los objetivos?
- ¿El ETF usa una estrategia de inversión que comprende o que considera que puede lograr sus metas?
- ¿Cuáles eficiencias fiscales utiliza el administrador de fondos para ayudar a garantizar que su factura de impuestos se vea afectada lo menos posible?
Cómo los ETF activos encajan en una cartera diversificada
Como en toda inversión, los ETF activos deben elegirse considerando su capacidad para cumplir una necesidad dentro de sus objetivos financieros.
Por ejemplo, podría desear invertir en un ETF gestionado de forma activa que:
- Ha demostrado un historial de rendimiento superior a su índice de referencia para quien busca maximizar los rendimientos anuales en general. (Nota: El rendimiento pasado no es una garantía de resultados futuros.
- Ha obtenido ganancias modestas con una volatilidad mínima de cartera si le preocupa la pérdida de capital.
- Ha generado distribuciones por encima del promedio si usted depende de estos ingresos para la jubilación u otras necesidades financieras.
A menudo, una mezcla de ETF pasivos y activos puede ayudar a complementar su cartera y ayudarle a aprovechar las ventajas de ambos tipos de títulos.
Para concluir
Los ETF activos aprovechan la experiencia y la toma de decisiones de los administradores de fondos para obtener una ventaja frente a sus contrapartes pasivas a través de rendimientos más altos o un mejor desempeño. Sin embargo, el éxito no está garantizado.
Para la probabilidad más alta de éxito, quizás le convenga seleccionar fondos que tienen una trayectoria comprobada e inspiran la confianza de que podrán lograr sus objetivos. Elija una cartera diversa que incluya ETF activos como también otros tipos de títulos que se alinean con sus metas financieras.