Para los veteranos no siempre es fácil reducir la brecha entre la experiencia militar y el mundo laboral. La buena noticia es que muchas de las habilidades que usted aprendió mientras estaba en el servicio, en combinación con las características innatas de su personalidad pueden contribuir a su éxito como propietario de una pequeña empresa.

La prueba está en las cifras: según la Administración de Pequeñas Empresas de los Estados Unidos, los veteranos son dueños de casi 2 millones de compañías y dan empleo a más de 5 millones de estadounidenses. Los segmentos empresariales más populares para estos propietarios de empresas incluyen servicios profesionales, construcción, comercio minorista y atención médica.[1]

Donde la teoría se pone a prueba 

El llamado a convertirse en propietarios de empresas que surge entre los veteranos es “perfectamente lógico”, según J. Michael Haynie, director del D’Aniello Institute for Veterans & Military Families, quien dice que los veteranos tienen más probabilidades de ser propietarios de una empresa que quienes no son veteranos, y con frecuencia suelen ganar más que los empresarios que no son veteranos.[2]

“Donde la teoría se pone en práctica, nuestros soldados, marineros, pilotos e infantes de marina son empresarios del máximo nivel, un hecho que resulta contrario a la percepción de que el ejército es universalmente rígido y burocrático”, dijo Haynie en el Comité de Pequeñas Empresas de la Cámara de Representantes. “De hecho, nuestros miembros del servicio están entrenados para hacer las cosas realidad, a menudo enfrentados a entornos dinámicos con recursos limitados”.[3]

Los altos niveles de creatividad suelen rendir frutos en el ámbito de las pequeñas empresas. Obtener financiamiento, contratar empleados y encontrar nuevos clientes son actividades que requieren tenacidad y perseverancia, dos cualidades que son altamente valoradas en el entorno militar.

7 características que probablemente usted ya posea

Estas son siete fortalezas naturales adicionales en las que los veteranos se pueden apoyar para convertir sus ideas de negocio en empresas exitosas:

1. Saben cómo dirigir. Los veteranos están entrenados para dirigir y motivar a los demás. Aprenden cómo definir metas, delegar tareas y desarrollar equipos sólidos. Esta es una cualidad esencial para los propietarios de empresas que quieren tener crecimiento para no seguir siendo propietarios de empresas unipersonales e iniciar equipos exitosos.

2. La disciplina y la capacidad de planificación están integradas. Al no tener a nadie que lo vigile para asegurar que esté siguiendo los pasos correctos, ser propietario de una empresa se convierte en un verdadero ejercicio de disciplina, enfoque y planificación. Y si bien es perfectamente normal experimentar una distracción ocasional, los empresarios que asumen varios cargos necesitan un alto nivel de disciplina para lograr metas tanto a corto como a largo plazo.[4]

3. La resolución de problemas se da de forma natural. Desde el primer día en el campo de entrenamiento básico hasta el momento en que se jubilan, los veteranos aprenden sobre el pensamiento crítico y cómo desarrollar soluciones creativas para algunos de los problemas más complicados del mundo. Dichas habilidades son invaluables en el mundo empresarial, donde la resolución de problemas es una tarea diaria.

4. Tienen muchas redes que pueden aprovechar. La vasta red de contactos de un veterano será útil cuando esté buscando nuevos clientes, aprovechando fuentes de financiamiento, inscribiendo nuevos socios y contratando personal.

5. Los veteranos se recuperan rápidamente. La resiliencia es importante en el ejército, donde las personas aprenden a enfrentar contratiempos, recuperarse de ellos y pasar al siguiente proyecto. El mundo empresarial está lleno de trabas y obstáculos que pueden derribar a algunas personas, pero el veterano promedio está debidamente preparado para enfrentarlos.  

6. La ética laboral es fundamental en el ejército. Los veteranos se comprometen con su trabajo y siempre están dispuestos a esforzarse al máximo para terminar el trabajo, salvar vidas o completar misiones. Esta ética laboral se adapta bien en el ámbito de las pequeñas empresas.

7. Se comprometen a largo plazo. Los veteranos tienen un sólido sentido del deber, la integridad y la responsabilidad, que son cualidades esenciales en un ámbito en el cual las dos terceras partes de las pequeñas empresas cierran en un periodo máximo de dos años.[5]

Prosperar bajo condiciones de presión

La vida no siempre transcurre de acuerdo con el plan, y el personal militar cuenta con la capacitación, la experiencia y la disciplina necesarias para poder mantener la calma ante la adversidad. Ya sea que estén respondiendo a un cliente furioso o tranquilizando a un empleado disgustado, los veteranos saben que un enfoque sensato prevalecerá. Ellos llevan consigo ese conocimiento al ámbito de las pequeñas empresas.

“Ya sea que se trate de una empresa pequeña, mediana o grande, los propietarios de empresas que son veteranos crean y comparten un éxito increíble”, afirma la Fundación Nacional de Veteranos (National Veterans Foundation, NVF). “Poseen la iniciativa, el entusiasmo y la dedicación que toda empresa necesita para prosperar en el mercado ultra competitivo de hoy en día”.[6]

Empezar su propia empresa puede ser complicado, pero también puede ser muy gratificante. Si usted es un veterano que posee ética laboral, iniciativa y habilidades, tendrá la mejor oportunidad de alcanzar el éxito en el ámbito empresarial.

Para obtener más información, visite la página de PNC Cómo empezar su propia pequeña empresa.

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