Los montos de exclusión actuales disponibles para el impuesto federal sobre donaciones, el impuesto de sucesión y el impuesto de transferencia transgeneracional, a los cuales en ocasiones se denomina de manera individual o colectiva impuesto(s) de transferencia,[1] pueden ser una oportunidad única en la vida para legar un patrimonio significativo a los hijos, nietos y generaciones futuras de manera eficiente en términos de impuestos.

Las personas y las familias que desean capitalizar esta oportunidad de ahorro en impuestos quizás deban actuar con rapidez, ya que el vencimiento del monto de exclusión extendido actual está programado para finales del 2025. Además, el monto de exclusión puede cambiar incluso antes si el congreso promulga una legislación que reduzca el monto de exclusión antes de ese momento.

Como se discute a continuación, recomendamos que los individuos y las familias para quienes las donaciones intrafamiliares forman una parte de su estrategia de planificación patrimonial:

  • consideren realizar transferencias significativas de patrimonio ahora, antes de que cambie el monto de exclusión;
  • confirmen que se cumplan los demás objetivos de planificación antes de comprometer donaciones adicionales; y
  • según proceda, integren flexibilidad en los planes de transferencia patrimonial para abordar los posibles cambios que se presenten en la legislación o en las circunstancias personales y financieras.

Sugerimos que discutas estas recomendaciones con tus asesores jurídicos y fiscales.

La oportunidad actual

La Ley de Empleos y Reducción de Impuestos de 2017 (TCJA)[2] creó una oportunidad significativa para transferir patrimonio de manera eficiente en términos de impuestos a la siguiente generación y a generaciones posteriores, al duplicar en la práctica la exclusión del impuesto sobre donaciones y del impuesto de sucesión, así como la exclusión del impuesto de transferencia transgeneracional, con respecto a los límites vigentes en 2017. El monto de exclusión se indexa por inflación y para el 2022 es de $12.06 millones por persona ($24.12 millones en el caso de las parejas casadas) y está sujeto a ajustes adicionales por inflación hasta el 2025. En el caso de las personas y las familias que tienen la disposición y la capacidad de hacer donaciones significativas, esto representa una oportunidad sin precedentes para transferir activos a las generaciones más jóvenes con un costo de impuesto de transferencia muy reducido.

Esta mayor capacidad de hacer donaciones no es permanente. Suponiendo que no haya cambios, el vencimiento del monto de exclusión actual (ajustado por inflación según corresponda) está programado para el 31 de diciembre de 2025. A partir del 1ro de enero de 2026, el monto de exclusión disminuirá a aproximadamente $6.4 millones por persona.[3] En la última parte del 2021, el congreso consideró acelerar la disminución del monto de exención. Además, las elecciones federales generales del 2022 y 2024 podrían dar lugar a nuevos congresos que podrían aprobar legislación que afecte el monto de exclusión.

¿Donar o no donar?

En el caso de los individuos y las familias que desean legar activos a sus hijos, nietos y (quizás) a sus descendientes más distantes como parte de su plan de transferencia patrimonial general, hacer donaciones ahora en lugar de postergarlas podría proporcionar beneficios significativos a la familia. Aún sí, al realizar donaciones de por vida es necesario mantener un equilibrio, y los beneficios de hacer donaciones en el presente deben superar las posibles desventajas.

Determinar si se deben hacer donaciones sustanciales a las generaciones futuras es una decisión compleja y depende de una serie de factores.

Los posibles beneficios de hacer donaciones en el presente incluyen:  Las posibles desventajas de hacer donaciones en el presente incluyen: 
la apreciación posdonación sobre los activos donados no se ve afectada por el impuesto federal a la sucesión[4] y por el posible impuesto estatal o impuesto a la herencia ante el fallecimiento del donante; el donante pierde el control sobre los activos transferidos; 
el donante puede usar el evento de donación como una manera de legar experiencia y sabiduría para mejorar la visión financiera y experiencia del beneficiario; y el donante pierde acceso al activo donado y a los ingresos de este; y
el beneficiario se puede beneficiar de la donación en el presente y no en el futuro después que fallezca el donante.  se pierde el ajuste de la base del costo al valor justo de mercado a la fecha del fallecimiento del impuesto que de otro modo estaría disponible en el momento del fallecimiento del donante (o en una fecha de valoración alterna).[5]

Para muchas personas, la planificación reflexiva puede captar muchas de las ventajas de las donaciones de por vida al mismo tiempo que se minimiza el impacto de las posibles desventajas. En la tabla incluida arriba, se indican algunos pros y contras de hacer estas donaciones. Tener una conversación con tus asesores fiscales, jurídicos y financieros te puede ayudar a decidir lo que es correcto para ti y tu familia.

Consideraciones ante la inminente reducción de la exclusión

Suponiendo que los beneficios de realizar donaciones ahora superen las posibles desventajas y que un individuo o una familia se encuentre en la posición de hacer donaciones significativas, el contribuyente debe tener en cuenta lo siguiente al momento de determinar cuánto (y cómo) donar antes de que se cierre esta ventana de oportunidad.

Hazlo en grande, o mejor no te molestes

Si decides aprovechar este monto de exclusión ampliado, determina si el valor de las donaciones es lo suficientemente sustancial como para sacar el mayor provecho a esta excepcional oportunidad. Debido a que el uso previo del monto de exclusión reduce el monto de exclusión del contribuyente disponible para compensar las donaciones futuras, hacer donaciones por menos del monto de exclusión reducido anticipado no maximiza la oportunidad de donación actual (Tabla 1).

Tabla 1

  Donación de $5 millones* Donación de $10 millones*
Capacidad de donación actual (2022) $12.06 $12.06
Donaciones en 2022 $5.00 $10.00
Monto de exclusión restante  $7.06 $2.06
Monto de la exclusión (2026), estimado $6.40 $6.40
Menos: Donaciones anteriores (2022)  $5.00 $10.00
Monto de exclusión restante (2026) $1.40 $0.00**
Donaciones posibles totales sin impuestos $6.40 $10.00

* Todos los valores en dólares se indican en millones.
** El monto de exclusión no será menor a cero, incluso si el monto de exclusión supera el valor de la donación al momento de hacer la donación. Regulación del Tesoro, § 20.2010-1(c), promulgado en virtud de la autoridad concedida en el IRC § 2001(g)(2). Por supuesto, el Congreso puede modificar estas normas en una legislación posterior.

Es importante mencionar que, si el monto de exclusión se reduce en el futuro, hacer donaciones en el presente no aumentará los bienes gravables futuros del donante. Esto se debe a que el Servicio de Rentas Internas emitió reglamentos en 2019 (conocidos como los reglamentos "anti-clawback") que eliminan el riesgo de un aumento del patrimonio imponible resultante únicamente de una disminución en el monto de la exclusión.[6]

Ten en cuenta todas las metas de planificación

Aunque hacer donaciones en el presente puede generar ahorros en el impuesto de transferencia para la familia del contribuyente, debes tener cuidado para que dichos beneficios no se obtengan a costa de no cumplir otras metas financieras, tanto en el presente como en el futuro. Por ejemplo, hacer donaciones grandes a los familiares en el presente puede afectar la capacidad del donante para mantener el estilo de vida que desea o para contribuir a una organización benéfica. Asimismo, debes confirmar que los hijos beneficiarios y las generaciones futuras estén preparados para manejar los activos financieros antes de hacer donaciones grandes.

Usar fideicomisos para hacer donaciones significativas puede ayudar a evitar que los beneficiarios obtengan demasiados bienes de una forma muy rápida. Los fideicomisos también se pueden diseñar para brindar la protección de activos que quizás no esté disponible en el caso de las donaciones directas.

Además, los fideicomisos pueden servir como herramienta de enseñanza para ayudar a preparar a los beneficiarios actuales y futuros a gestionar el patrimonio de manera exitosa.

Mantén la flexibilidad

Debido a que las reglas pueden cambiar en cualquier momento, es importante mantener la flexibilidad con respecto a las donaciones. Es posible que las parejas casadas que deseen conservar tanta capacidad de donación futura como sea posible quieran considerar no elegir dividir las donaciones[7] y usar la capacidad de donación de solo uno de los cónyuges. Aunque esto impediría que el donante haga donaciones adicionales que superen el monto de exclusión restante (si lo hubiere) sin pagar un impuesto sobre donación en sí, la capacidad de donación total de la pareja aumentaría debido a que el monto de exclusión del cónyuge que no es donante se conserva para usarse a futuro (Tabla 2).

Tabla 2. Con donaciones divididas ($12 millones)

  Individuo* Cónyuge*
Capacidad de donación actual (2022) $12.06 $12.06
Donaciones en el 2022 (donación total de $12 millones) $6.00 $6.00
Monto de exclusión restante $6.06 $6.06
Monto de la exclusión (2026), estimado $6.40 $6.40
Menos: Donaciones anteriores (2022)  $6.00 $6.00
Monto de exclusión restante (2026)  $0.40 $0.40
Total de posibles donaciones protegidas  $12.80

Tabla 2. Sin donaciones divididas ($12 millones)

  Individuo* Cónyuge*
Capacidad de donación actual (2022) $12.06 $12.06
Donaciones en el 2022 (donación total de $12 millones) $12.00 $0.00
Monto de exclusión restante $0.60 $12.06
Monto de la exclusión (2026), estimado $6.40 $6.40
Menos: Donaciones anteriores (2022)  $12.00 $0.00
Monto de exclusión restante (2026)  $0.00** $6.40
Total de posibles donaciones protegidas  $18.40

* Todos los valores en dólares se indican en millones.
** El monto de exclusión no será menor a cero, siempre y cuando el monto de exclusión supere el valor de la donación al momento de hacer la donación. Regulación del Tesoro, § 20.2010-1(c), promulgado en virtud de la autoridad concedida en el IRC § 2001(g)(2). Por supuesto, el Congreso puede modificar estas normas en una legislación posterior.

Otra opción que puede brindar flexibilidad es el uso de fideicomisos que puedan beneficiar al cónyuge del donante (a diferencia de un fideicomiso que solo beneficie a los descendientes directos del donante), lo cual en ocasiones se denomina fideicomiso de acceso de por vida del cónyuge.[8] Esta estrategia de donación puede brindar cierto acceso al cónyuge a los fondos donados (y a través del cónyuge, el donante y la familia) en caso de que surja la necesidad. Desafortunadamente, esta estrategia y la estrategia descrita anteriormente solo están disponibles para las parejas casadas. Existen unas cuantas estrategias que brindan un grado significativo de flexibilidad para las personas solteras al momento de hacer donaciones actuales grandes.[9]

Qué donar

Además de decidir cuánto donar y cuándo hacerlo, determinar cuáles son los activos óptimos para donar puede aumentar el beneficio fiscal para la familia. Transferir los siguientes tipos de activos puede brindar ciertas ventajas adicionales en lo que respecta a las donaciones.

Activos cuya revalorización se espera a corto plazo

Uno de los beneficios de hacer donaciones durante tu vida es la capacidad de eliminar la revalorización futura de los bienes gravables del contribuyente tras su fallecimiento. Donar activos que se prevé que se revaloricen a corto plazo puede proporcionar una ventaja con respecto a los activos cuya revalorización se espera que ocurra más lentamente.

Activos sujetos a descuentos de valoración

Donar activos que estén sujetos a descuentos de valoración por falta de comerciabilidad o por falta de control puede ayudar a aumentar el valor total que se puede transferir sin incurrir en un impuesto de transferencia adicional. Por ejemplo, si un activo que de otro modo sería valorado en $10 millones está sujeto a un descuento de valoración del 20 %, dicho activo se valoraría en $8 millones para los efectos del impuesto sobre donaciones. Por decirlo de otra manera, transferir los activos sujetos a un descuento de valoración del 20 % puede permitir que un contribuyente transfiera activos por un valor de $12.5 millones por un valor de impuesto sobre donaciones de $10 millones.[10]

Participaciones en la empresa familiar

El espectro de impuestos sobre donaciones puede ser un elemento disuasivo significativo con respecto a transferir la empresa a la siguiente generación. Asimismo, vender la empresa a la siguiente generación quizás requiera destinar flujos de caja futuros de la empresa a pagar el precio de venta, lo que posiblemente obstaculice la capacidad para conservar la empresa y hacerla crecer. Si se desea implementar una transición familiar y la empresa ha de continuar, quizás tenga sentido considerar la donación de una parte o la totalidad de las participaciones accionarias de la empresa familiar. Es posible que dicha transferencia también sea elegible para los descuentos de valoración. Esto puede ayudar a aprovechar el valor de los activos transferidos a la siguiente generación y, al mismo tiempo, conservar el capital en la empresa.

Actúa antes que se cierre la ventana de oportunidad

La donación requiere una consideración detenida y no es algo que se deba tomar a la ligera, pero los beneficios de las donaciones de por vida pueden ser notables.

Si las donaciones de por vida se ajustan a tu plan de transferencia patrimonial, considera aprovechar los montos de exclusión ampliados actuales para el impuesto de donaciones, el impuesto de sucesión y el impuesto de transferencia transgeneracional antes de que venzan o se reduzcan.

Ponte en contacto con tus asesores financieros, jurídicos y fiscales para determinar cuáles estrategias de donación te pueden ayudar a lograr tus metas financieras de una mejor manera.

Para obtener más información, comunícate con tu asesor de PNC Private Bank.