Transcripción
Amanda Agati:
Cada sesenta años, el Año del caballo de fuego aparece en el horóscopo chino, y representa un símbolo de un impulso poco frecuente y poderosos puntos de inflexión. A decir verdad, así es exactamente como se ha sentido esta temporada de ganancias hasta este momento, es decir, llena de impulsores de crecimiento cambiantes, tendencias de márgenes variables y un mercado que se revaloriza en tiempo real. Cuenta la leyenda que el año del caballo de fuego trae consigo movimientos audaces y una energía incesante. Queda claro que el mercado ya ha adoptado ambos temas en 2026. Entonces, no existe una mejor metáfora ni un mejor momento para hablar de las ganancias en la edición de febrero de Adding Alpha.
Hasta este momento, tan solo alrededor de una tercera parte de las compañías pertenecientes al índice S&P 500 han informado sus ganancias, pero el tono ha sido claro: el impulso económico y de ganancias continúa superando las expectativas.
Las estimaciones del crecimiento de las ganancias para el cuarto trimestre se revisaron al alza a razón de aproximadamente 112 puntos base en total, lo que supone una dinámica muy inusual, aunque similar, a la que se desarrolló durante el tercer trimestre, cuando las revisiones también se desplazaron al alza, aunque con un incremento de tan solo 69 pb. Esto es único en el sentido de que es mucho más común que las revisiones sean negativas, pero ahora, hemos tenido dos trimestres consecutivos de revisiones positivas, lo que reafirma nuestra perspectiva positiva.
La tasa de crecimiento combinado del cuarto trimestre actualmente es de alrededor del 8 % interanual, con contribuciones previstas de 7 de 11 sectores. Incluso los ingresos brutos son sólidos con un nivel aproximado del 7.8 %, lo que indica que la amplitud se está expandiendo.
Los márgenes son otro destello de esperanza. El margen de ganancias corporativas del tercer trimestre de 14.1 % actualmente supera el máximo histórico alcanzado en 2021, incluso considerando que la inflación se mantiene obstinadamente por encima del objetivo del 2 % de la Fed. Las compañías aún tienen el poder de fijación de precios y eso se está manifestando en las sorpresas de las ganancias al alza.
Dicho esto, también es necesario que mantengamos la perspectiva. Las Siete magníficas siguen realizando una enorme cantidad del trabajo pesado. Si se eliminan esas siete compañías de la ecuación, reduce la tasa de crecimiento a la mitad, ubicándola en un 4 %, lo que sigue representando una divergencia notable en términos de la historia de crecimiento general.
La buena noticia es que la narrativa del mercado está comenzando a evolucionar en 2026. El consenso exige un crecimiento de ganancias de alrededor del 15 % en 2026, y la exclusión de las Siete magníficas únicamente reduce 200 puntos base. En el supuesto de que las expectativas se materialicen, esa sería una dinámica muy diferente a la que hemos vivido en los últimos dos años.
La volatilidad además sigue siendo impresionantemente tranquila. El índice VIX se ubica aproximadamente 3 puntos por debajo de su promedio a 5 años y el índice MOVE se encuentra en su nivel más bajo desde 2021. Sí, la confusión en torno a la incertidumbre de la política, así como en torno a las elecciones intermedias de 2026, puede generar una buena cantidad de ruido, aunque históricamente, esos giros del mercado suelen ser breves cuando la coyuntura de ganancias muestra tal resistencia.
Entre los sectores, las tendencias de liderazgo son claras. Aún se prevé que las acciones de crecimiento se vean favorecidas.
Sin embargo, los sectores que históricamente se inclinan al valor, como el de energía, el industrial y el financiero, tienen una correlación mucho mayor con el trayecto del crecimiento del PIB estadounidense, que se mantiene en un sólido 2 % o más en 2026.
Además, una recuperación del sector de fabricación más adelante en 2026, en parte impulsada por la depreciación adicional del 100 % sobre los activos tangibles debido a la propuesta de ley tributaria del año pasado, podría representar otro catalizador potencial para la expansión de la amplitud del mercado.
Con todo, las valoraciones se mantienen en niveles elevados. La relación precio-ganancias futura del índice S&P 500 prácticamente no registró cambios, ubicándose en 21.5x a principios de 2025 frente a 22.0x a principios de 2026, a pesar de una rentabilidad impresionante del 18.5 % para el índice el año pasado.
Esperamos un desarrollo comparable al de 2025, en el que las ganancias fueron el impulsor principal de la rentabilidad del mercado, y no las expansiones de los múltiplos.
Entonces, ¿qué significa todo esto? En mi opinión, el panorama se está volviendo más claro: el impulso se está ampliando, incluso si lo hace lentamente. La inteligencia artificial continúa siendo un poderoso catalizador de ganancias, y la firme orientación, en particular en torno al incremento de la productividad y la adopción, está despejando una parte de la confusión que ha continuado dominando la narrativa global.
Siguiendo el espíritu del año del caballo de fuego, consideramos que este mercado es caracterizado por la energía, la resiliencia y las etapas tempranas de transición. Y si las ganancias continúan con esta trayectoria, dicho impulso puede terminar siendo uno de los factores determinantes del rendimiento del mercado en 2026.