Soy Vanessa DeLeon, fundadora de Vanessa DeLeon Associates. Mis abuelos llegaron aquí desde Cuba escapando de la revolución. Y cuando llegaron a los Estados Unidos, llegaron… con una familia de cinco y con una sola maleta.

Así que mi abuelo abrió una tienda de electrodomésticos y muebles, y vendía electrodomésticos, muebles, refrigeradores, lo que se le ocurriera, cualquier cosa para el hogar.

Poco después, mi padre se hizo cargo del negocio. Yo era la siguiente en la línea de sucesión. Y para ese entonces, hacíamos mucho más mobiliario a la medida. El negocio ofrecía algo más interesante que una simple tienda de electrodomésticos. Me encantaba esa parte creativa del negocio de los muebles.

Sabía que tenía esa vena creativa, pero no quería ni vender muebles ni dedicarme al negocio de los muebles. Quería ser estilista de moda. Siempre se ha tratado de soñar en grande, o incluso más grande. Qué sigue ahora. ¿Qué sigue? Siempre es: ¿qué sigue ahora?

De modo que, cuando estaba en la universidad, constituí mi empresa de responsabilidad limitada (LLC), fui a PNC Bank y solicité, en ese entonces, una pequeña línea de crédito, y así fue como todo empezó. Necesitaba toda una biblioteca de recursos. Necesitaba todas las herramientas para el diseño de interiores, y eso fue lo que hice con mi línea de crédito.

Sin duda pasé por muchos tropiezos. Pero son todas esas experiencias las que me han hecho forjar un carácter más sólido. Y soy resiliente gracias a todas esas pruebas y tribulaciones. ¿Cierto? Porque aquello que nos hace caer, nos ayuda a levantarnos con más fuerza.

Sin duda, integro mi cultura en todos mis proyectos. Es una fusión de glamour y minimalismo. Es una esencia de la década del 1920 reinterpretada en el 2040. Y también me encanta el estilo Art Déco, y eso realmente viene de mis raíces cubanas. Utilizo mi cultura y mi herencia como inspiración para impulsar las líneas que diseño. Eso es muy importante para mí.

Creo que las mujeres, a veces, tenemos un miedo inherente al dinero; se trata de no tenerle miedo, de no temer recibirlo y de no temer gastarlo. Muchas veces, como en mi caso, que soy un claro ejemplo, no quería gastar porque tenía miedo de perderlo. Pero para ganar dinero, hay que gastar dinero.

Y, con esa mentalidad y ese enfoque, afortunadamente, contaba con esa línea de crédito para lograrlo, para financiar todo lo que quería llevar a cabo.

Asegúrese de pagarse a sí mismo primero. Y yo nunca me pagué primero a mí misma. Siempre le pagaba a mi personal porque los necesitaba. Siempre mantuve vivo el negocio porque tenía una tienda, una oficina o algo.

Siempre tenía suscripciones y todas las cosas que se necesitan para tener un negocio. Pero nunca me pagué a mí misma. Y al final pensé, estoy haciendo todo este esfuerzo, y el dinero simplemente entra y sale, entra y sale. Nunca tuve esa sensación de reciprocidad. Es necesario sentir que hay reciprocidad.

Y esa reciprocidad es muy importante porque ahora soy como una empleada de mi negocio, y no lo sabía. Nunca supe que se podía hacer eso. Solo quiero decir que hay que pagarse a sí misma primero; todo lo demás vendrá después.

Soy Vanessa DeLeon, y comparto estos consejos porque el dinero es asunto de toda mujer.

El inquebrantable compromiso de PNC por facilitar que nuestros clientes logren sus metas financieras se refleja en todo lo que hacemos, incluido el apoyo que ofrecemos a las mujeres que toman decisiones financieras. Ya sea que administren una empresa, planifiquen la jubilación o trabajen por un mejor futuro para sí mismas y sus familias, las mujeres buscan un proveedor de servicios financieros en el que puedan confiar al enfrentar los desafíos financieros y las oportunidades de la vida. Para obtener más información, visite PNC.com/women.

Ver el Video