La perspectiva convencional en el sector de organizaciones sin fines de lucro ha sido que toda organización debe administrar su cartera de inversión para optimizar los retornos financieros ajustados al riesgo con el fin de maximizar el gasto para cumplir su misión. Es un ejemplo del concepto de los dos bolsillos: los retornos de inversión se guardan en un bolsillo, y una parte de eso se guarda en el otro bolsillo para fines filantrópicos.

En esta perspectiva, los dos bolsillos, es decir, el de ingresos y el de gastos, permanecen separados y son distintos. Sin embargo, en el caso de muchas organizaciones sin fines de lucro, los ingresos no solo incluyen retornos de inversión, sino también donaciones benéficas. El éxito no solo lo definen las ganancias financieras obtenidas en los mercados de capital, sino que realmente es determinado por el grado al que una organización sin fines de lucro logra su misión. Así que, cuando se trata de recaudar e invertir capital para los programas y servicios que encaminan su misión, la forma en que una organización persigue sus metas también es importante.

Cada vez con más frecuencia, los donantes solicitan una mayor transparencia con respecto a cómo y en qué se invierte su dinero, sin importar si sus contribuciones se incluyen en el grupo de inversión general (es decir, la dotación de la organización) o se incluyen como parte de un programa de donación planificada. La inversión responsable puede ayudar a abordar las prioridades de los donantes al integrar sus valores o la misión de una organización con la forma en que se invierten sus carteras de donación planificada. Este enfoque con respecto a la inversión pretende generar resultados sociales y ambientales además de retornos financieros.

Inversión responsable: Una descripción general

En PNC, consideramos que la inversión responsable (IR) es una estrategia de inversión basada en metas que alinea tu cartera con las metas, intenciones, valores o misiones de los inversionistas. En general, los inversionistas quieren:

  • prevenir daños al excluir o restringir determinadas exposiciones en una cartera debido a que estas contradicen sus valores o su misión;
  • beneficiar a las partes interesadas al apoyar de forma proactiva valores o causas mediante la evaluación y la integración de factores ambientales, sociales y de gobierno (ESG, por sus siglas en Inglés); o
  • contribuir con soluciones al definir un objetivo específico de impacto dirigido y asignar capital para enfrentar un desafío social o ambiental.

En realidad no existe un enfoque universal en cuanto a la implementación de la inversión responsable en las carteras. En PNC, diseñamos soluciones de inversión personalizadas que se adaptan a las necesidades y objetivos exclusivos de nuestros clientes. El siguiente diagrama (Figura 1) presenta un nuevo enfoque con respecto a cómo las organizaciones sin fines de lucro pueden ampliar su kit de herramientas para lograr su misión, yendo más allá de las opciones binarias de inversión “tradicional”, la cual no toma en cuenta la misión, y la filantropía, la cual no espera obtener un retorno financiero. 

Gráfico 1. Espectro de inversión responsable

 
 
Fuente: PNC

Ver la versión accesible de este gráfico.

Una decisión de inversión que esté separada de la misión de la organización de hecho puede restarle valor a su objetivo, lo que posiblemente empeore los problemas que la organización en sí intenta resolver. Al tener un marco ampliado en el cual basarse, las organizaciones sin fines de lucro pueden ir más allá del concepto de los dos bolsillos al integrar la inversión responsable en sus programas de inversión y hacer que este forme parte de sus iniciativas de recaudación de fondos para donación planificada.

La intersección entre la donación planificada y la inversión responsable

Cuando una organización sin fines de lucro puede demostrar su compromiso con la inversión responsable, podría encontrar donantes dispuestos a donar en momentos en los que de otro modo no donarían. Al ofrecer opciones de inversión responsable a los donantes, las organizaciones sin fines de lucro pueden destacar la forma en que el dinero de la filantropía se pone a trabajar, haciendo uso de todas las herramientas a su disposición para el logro de su misión. A continuación se presentan algunos ejemplos de causas relacionadas con la misión que las organizaciones sin fines de lucro pueden implementar desde la perspectiva de la inversión responsable (Figura 2).

Figura 2. Causas relacionadas con la misión a implementar desde la perspectiva de la inversión responsable

 

Fuente: PNC

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Un exalumno y donante potencial a quien le apasiona combatir el cambio climático podría negarse a donar dinero a su alma máter hasta que la universidad deje de invertir en combustibles fósiles. Reconocemos que para la universidad quizás no tenga sentido tomar esta decisión de inversión. La inversión responsable, ya sea como parte del programa de inversión en dotaciones o del programa de donación planificada de la universidad, podría ser una manera de atraer a dicho donante. Se deben destacar las maneras en que el donante podría prevenir daños, beneficiar a las partes interesadas y contribuir a las soluciones del cambio climático. Por ejemplo, la donación del donante se podría sumar al fondo temático de alimentos y agricultura sostenibles de la dotación. Debido a que la forma de las estrategias de donación planificada es variable, podría haber implicaciones especiales para realizar la implementación de una perspectiva de inversión responsable. Antes de hacer un análisis a profundidad, demos un repaso de los tipos comunes de instrumentos de donación planificada:

  • Anualidad de donaciones a organizaciones benéficas: Un contrato entre el donante y la organización benéfica en el que el donante dona dinero o activos a la organización benéfica a cambio de una renta vitalicia.
  • Fideicomiso benéfico de bienes remanentes: Un fideicomiso benéfico irrevocable que proporciona un flujo de ingresos al donante, al cónyuge o a la familia durante un periodo de tiempo. Los bienes remanentes del fideicomiso se distribuyen a la organización benéfica. Las contribuciones al fideicomiso podrían ser elegibles para una deducción del impuesto sobre la renta.
  • Fondo asesorado por los donantes: El donante crea una cuenta con una organización benéfica pública patrocinadora y realiza contribuciones irrevocables en efectivo u otros activos. Los donantes conservan los derechos de asesoramiento sobre futuras subvenciones. Estas contribuciones podrían dar lugar a una deducción del impuesto sobre la renta.
  • Fondo de ingresos reunidos: Un fideicomiso benéfico administrado por la organización benéfica en el que el donante aporta activos a un fondo común. A cambio, el donante o el beneficiario recibe una participación proporcional de los ingresos del fondo reunido durante su vida. Los donantes podrían recibir una deducción parcial inmediata del impuesto sobre la renta.

En el caso de las anualidades de donaciones a organizaciones benéficas (CGA) o de los fideicomisos benéficos de bienes remanentes, podría haber consideraciones únicas en cuanto a implementar la inversión responsable, dependiendo de la asignación de activos. Por ejemplo, ¿la póliza requiere una división de 70/30 entre el capital y la renta fija, o dicha división debe ser más conservadora, por ejemplo, un 40 % de capital y un 60 % de renta fija? La asignación de activos podría afectar los tipos de estrategias de inversión responsable disponibles durante la estructuración de la cartera. Por ejemplo, se podrían descartar títulos específicos fácilmente mediante el uso de cuentas administradas por separado. Las regulaciones estatales también pueden establecer los umbrales de asignación de activos. En California, donde incluso algunos instrumentos de renta fija se clasifican como capital, se establece un máximo de un 50 % sobre los capitales para anualidades de donaciones, lo que posiblemente podría impedir la inversión en determinadas cosas, por ejemplo, en un fondo de bonos ecológicos.

Las necesidades de liquidez probablemente también influyan en los tipos de estrategias de inversión responsable que se pueden emplear en una cartera. Como regla general, las carteras de donación planificada suelen evitar la inversión en títulos que no generen liquidez diaria. Por ejemplo, las inversiones de impacto ilíquidas realizadas en mercados privados, que suelen tener horizontes temporales prolongados o periodos de restricción en los que los activos no se pueden retirar sin que haya sanciones, podrían estar limitadas.

Los fondos asesorados por los donantes (DAF) implican un menor número de consideraciones únicas en comparación con las CGA y no implican regulaciones estatales. Los DAF ofrecen mayor flexibilidad con respecto a las opciones de asignación de activos e inversión. Las carteras DAF de inversión responsable de PNC se ofrecen con la misma combinación de asignación de activos que las opciones de inversión tradicionales, se estructuran usando el mismo proceso y cuentan con exposición de mercado muy similares. Sin embargo, se centran específicamente en los administradores de inversión que consideran activamente los factores ESG en su proceso de selección de inversiones y acciones.

Cuando la teoría se pone a prueba

Volviendo a la idea de un donante potencial que se centra en una causa específica (p. ej. el cambio climático y dejar de invertir en combustibles fósiles), hay dos consideraciones clave que se deben poner en la balanza.

  1. Proporciona opciones de inversión responsable que sean atractivas para una base de donantes de una organización específica.
  2. No puedes complacer a todos y, si intentas hacerlo, normalmente esto generará ineficiencias administrativas.

Teniendo esto en cuenta, particularmente en el contexto de los instrumentos de donación planificada tradicionales y los DAF, no resulta viable ofrecer 100 opciones diferentes de grupos de inversión. Sin embargo, si una categoría de inversión responsable coincide con tu misión, principios fundamentales o valores organizacionales, ofrecer dicha categoría como opción de inversión puede hacer que tu organización sea más atractiva ante los donantes. En nuestra experiencia, es mejor dejar que los donantes elijan entre los grupos de inversión tradicionales y los grupos de inversión responsable. Si se hace correctamente, hemos identificado que esto puede ayudar a aumentar el compromiso de los donantes.

Para más información, comunícate con Christopher McGurn, director de soluciones de donaciones planificadas al correo christopher.mcgurn@pnc.com, o comunícate con tu representante de PNC.


Versión accesible de los gráficos

Figura 1: Espectro de inversión responsable

Esta figura muestra el espectro de inversión responsable, que va de la inversión tradicional a la filantropía. La inversión tradicional únicamente emplea criterios financieros sin tener en cuenta consideraciones adicionales. Después, la inversión socialmente responsable elimina las compañías o los sectores cuyas actividades son objetables. Luego, la inversión sostenible en ESG brinda apoyo proactivo a las causas al evaluar los factores ESG y establecer un compromiso con estos. Al avanzar hacia el extremo de la filantropía del espectro, la inversión temática se centra en objetivos de impacto específicos y en la obtención de retornos financieros. Después, la inversión de impacto hace hincapié en los objetivos de impacto, mientras que los retornos financieros tienen una importancia secundaria. Por último, en la filantropía se considera el impacto en primer lugar y no se tienen en cuenta los beneficios financieros.

Figura 2. Causas relacionadas con la misión a implementar desde la perspectiva de la inversión responsable

La figura presenta ejemplos de causas relacionadas con la misión que las organizaciones sin fines de lucro pueden implementar desde la perspectiva de la inversión responsable. La inversión socialmente responsable descarta las compañías cuyas actividades son objetables, como las que implican: tabaco, alcohol, juegos de apuestas, armas, pornografía y combustibles fósiles. La inversión sostenible en ESG se compromete activamente con asuntos relacionados con: emisiones de CO2, privacidad de los datos, reducción de residuos, seguridad de los productos, diversidad e inclusión y remuneración de los ejecutivos. Por último, la inversión temática implicaría inversiones que ofrecen soluciones para los objetivos de impacto, tales como: cambio climático, educación, atención médica, agricultura, alimentos y nutrición e inclusión financiera.