- La educación financiera puede ayudarle a sentirse más cómodo con el dinero, facilitando el cumplimiento de sus metas tanto actuales como futuras.
- Los hábitos de ahorro, gasto y endeudamiento que desarrolle en la universidad pueden afectar su salud financiera a largo plazo.
- Dado que muchas transacciones financieras ahora se realizan en línea, es igualmente importante entender cómo usar las herramientas digitales de forma segura y eficiente.
Digamos que la educación financiera es como hacerse amigo de su dinero. Cuanto más pronto se sienta cómodo con el dinero, y el dinero con usted, más rápido estará en camino hacia el logro de sus metas.
Como alumno universitario, tiene muchas cosas en las que pensar. Y aunque quizás sus finanzas personales no estén en primer lugar en su lista de prioridades, cuando menos deben formar parte de esa lista. Aquí le explicamos por qué: Lo que haga hoy con sus finanzas, es decir, cómo gasta, ahorra y establece hábitos con respecto a su dinero, puede afectar su bienestar financiero a largo plazo.
Administrar su dinero es una habilidad básica para la vida que le puede ayudar a lograr sus metas y vivir de una manera más cómoda. Cuando sabe cómo aprovechar al máximo el dinero que gana, se abre un mundo de oportunidades para usted. Cuanto más pronto empiece a desarrollar su educación financiera, más pronto se beneficiará de su creciente conocimiento sobre las finanzas.
¿Qué es la educación financiera?
En términos simples, la educación financiera es el conocimiento relacionado con los conceptos financieros, como los presupuestos, ahorros, inversiones y la administración del débito y crédito. Una persona con conocimientos financieros por lo general sabría cómo crear un presupuesto y ceñirse a este, pagar las facturas a tiempo para evitar cargos por pago atrasado y monitorear los gastos para prevenir sobregiros. También comprenderá cuáles son las características que debe buscar al abrir una nueva cuenta de cheques o de ahorros, cómo abordar la liquidación de deudas y cómo establecer una meta adecuada para un fondo para emergencias. La educación financiera más avanzada podría incluir cómo invertir en acciones, bonos y fondos mutuos.
Saber cómo gestionar el crédito de forma inteligente puede ayudarle a establecer un puntaje de crédito sólido, lo que permite que sea más sencillo alquilar un apartamento, obtener la aprobación para un préstamo para automóvil o calificar para recibir mejores tasas de interés en una tarjeta de crédito. Si comprende cómo hacer un presupuesto eficazmente, es más sencillo cubrir sus gastos mensuales, hacer una reserva de ahorros y tener dinero sobrante para entretenimiento o metas personales.
Es importante comprender que la educación financiera no sucede de la noche a la mañana; una vez que aprenda lo básico, puede continuar desarrollando sus conocimientos a medida que las circunstancias de su vida requieran más perspectivas. en este momento de su vida, la educación financiera puede permitirle tomar decisiones financieras cotidianas inteligentes (¿Me puedo permitir salir a almorzar hoy? ¿Está bien si pago estos jeans con mi tarjeta de crédito?), así como planificar para el futuro (¿Cuánto debo guardar cada mes para la jubilación?).
Puede determinar cuál es su nivel de educación financiera al plantearse preguntas como las siguientes:
- ¿Tengo el conocimiento para elaborar un presupuesto mensual y ceñirme a este?
- ¿Puedo desarrollar un plan para ahorrar para varias metas a la vez?
- ¿Comprendo la forma en que diversas conductas financieras afectan mi puntaje de crédito?
- Si fuese a comprar un vehículo, ¿sabría cómo comparar los contratos de financiamiento?
- ¿Cuáles son las mejores maneras de evitar el fraude financiero?
- ¿Cuáles son mis opciones para liquidar la deuda de mi préstamo estudiantil?
Una vez que haya considerado con detenimiento sus prioridades personales, puede empezar a buscar información que le ayude a consolidar su educación financiera en esas áreas. En algunos casos, consultar con un profesional financiero puede ayudarle a tomar decisiones financieras inteligentes mientras sigue aprendiendo.
Fundamentos sobre la elaboración de presupuestos
Un presupuesto es simplemente un plan con respecto a cuánto dinero entra y cómo vuelve a salir. Es común que los estudiantes universitarios piensen que un presupuesto es restrictivo, pero en realidad es todo lo contrario. Un presupuesto claro puede ayudar a eliminar el estrés en las decisiones de gasto. Una vez que sus facturas y metas estén cubiertas, sabrá exactamente cuánto le queda disponible, así que podrá disfrutar de algo de “dinero para diversión” sin tener que analizar en exceso cada compra.
La regla 50/30/20
Una manera de crear un presupuesto es usando la regla 50/30/20. Así sus ingresos se dividen en tres categorías:
- 50 % para gastos básicos (las cosas que necesita), como alquiler, comestibles y transporte.
- 30 % para gastos discrecionales (las cosas que quiere), como salir a comer, entretenimiento o viajes.
- 20 % para metas financieras, como ahorrar y liquidar deudas.
Por ejemplo, si gana $1,600 al mes en un trabajo de medio tiempo, lo ideal sería destinar $800 a gastos básicos, $480 a gastos discrecionales y $320 al pago de deudas o contribuciones de ahorro. Estas pautas pueden ayudarle a tomar decisiones de gasto y a determinar si necesita reducir gastos en alguna de las tres categorías.
Presupuesto de base cero
El presupuesto de base cero es otra opción popular. Con este método, cada dólar tiene una función específica, de modo que sus ingresos netos menos el total de ahorros y gastos es igual a cero. En vez de mantener un presupuesto fijo de mes a mes, el presupuesto de base cero se reinicia mensualmente y se basa en sus ingresos exactos. Esto puede ser efectivo para estudiantes cuyos ingresos son variables o que desean adoptar un enfoque más detallado en el seguimiento de sus gastos. Aunque requiere un poco más de esfuerzo cada mes, ofrece una mayor precisión y flexibilidad.
Administración responsable de las deudas
Desde los préstamos estudiantiles hasta las tarjetas de crédito, los estudiantes suelen tener su primer contacto con las deudas a una edad temprana. Las decisiones que tome hoy pueden persistir durante mucho tiempo, así que vale la pena entender los conceptos básicos. Antes de asumir alguna deuda, piense en cómo utilizará el dinero. La deuda que se utiliza para invertir en cosas destinadas a mejorar su futuro, como una hipoteca o un préstamo estudiantil, generalmente se considera “deuda buena”. Por otro lado, solicitar dinero prestado para cosas que va a consumir o que empiezan a depreciarse de inmediato se considera “deuda mala”.
Mantener deudas puede generar altos costos por intereses y aumentar el riesgo de deber más de lo que puede pagar cómodamente. Evite usar el crédito para compras impulsivas o para mantener un estilo de vida que no pueda costear, y liquide el saldo total dentro del período de gracia siempre que sea posible.
Estrategias para liquidar deudas
Cuando las deudas empiezan a acumularse, se pueden volver abrumadoras en poco tiempo. Seguir una estrategia comprobada puede ayudarle a avanzar de manera constante hacia la liquidación de sus saldos.
El método de avalancha se centra en pagar el saldo mínimo de todas las deudas pendientes y destinar pagos extras a la deuda que tiene la tasa de interés más alta. Esto puede ayudar a reducir el monto de interés total que se paga con el tiempo. El método de bola de nieve se centra en liquidar primero los saldos más bajos, lo que puede ayudarle a mantenerse motivado y generar impulso. Ambos métodos pueden ser eficaces si da prioridad a la liquidación de deudas.
Tomar decisiones inteligentes diariamente
La educación financiera empieza con el conocimiento, pero las decisiones que toma en el día a día son las que de verdad marcan la diferencia. Para establecer una base sólida, enfóquese en estas acciones financieras inteligentes:
- Ahorre antes de gastar: Destine una parte a sus ahorros apenas reciba su pago, en vez de esperar para ver cuánto quedó.
- Revise sus cuentas: Revise sus saldos y transacciones regularmente para detectar rápidamente errores, fraudes o sobregiros accidentales en sus cuentas.
- Establezca pagos automáticos: Esto puede ayudarle a evitar la omisión de pagos y cargos por pagos atrasados, los cuales pueden ser costosos y perjudicar su crédito.
Asimismo, los errores menores podrían derivar fácilmente en dificultades financieras innecesarias. Intente evitar estos errores comunes:
- Gastar sin saber cuál es su situación actual: No realice compras sin saber cuánto dinero tiene disponible para gastar. Echar un vistazo rápido a su aplicación bancaria puede ayudarle a evitar sobregiros o deudas.
- Usar crédito para mantener su estilo de vida: Si utiliza tarjetas de crédito con regularidad para gastos cotidianos, como comestibles o gasolina, es momento de revisar su presupuesto.
- Olvidar las suscripciones: Los costos de los servicios de streaming, las aplicaciones y las membresías se acumulan rápidamente. Revise sus suscripciones regularmente y cancele cualquier servicio que no esté utilizando activamente.
Desarrollar la educación financiera digital
Hoy en día, muchas transacciones financieras se llevan a cabo en línea, por lo que es importante comprender cómo usar las herramientas financieras digitales de forma eficiente y segura. Esto incluye:
- Banca en línea y aplicaciones móviles: Muchos bancos ofrecen aplicaciones móviles que le permiten monitorear los gastos, hacer transferencias de dinero y establecer metas de ahorro. Aprender a usar estas herramientas de forma efectiva puede ayudarle a gestionar su dinero sobre la marcha.
- Los pagos digitales y la seguridad: las opciones de pagos digitales, como las billeteras móviles, son convenientes, aunque es importante emplear las mejores prácticas de seguridad. Esto incluye permitir la autenticación de dos factores y usar una VPN segura al acceder a las cuentas financieras a través del wifi público.
- Evitar el fraude digital: los estafadores constantemente encuentran nuevas maneras de robar la información personal. Reconocer los correos electrónicos de suplantación de identidad, evitar los enlaces sospechosos y tener cuidado con las ofertas financieras no solicitadas puede ayudar a proteger sus cuentas.
- Protección de sus cuentas: usar contraseñas seguras y únicas para las cuentas financieras y habilitar las alertas de actividad sospechosa incorpora un nivel de protección adicional.
Incorpore la educación financiera en su vida
Si está listo para empezar a desarrollar su educación financiera, se encuentra en el lugar correcto. PNC My Finance Academy hace que sea fácil aprender sobre finanzas a través de podcasts, webcasts, vídeos y artículos de lectura rápida como este. De hecho, hay una variedad de herramientas en línea que puede utilizar, así como cursos que puede tomar cuando tenga tiempo.
También debe asegurarse de hacer preguntas cuando se encuentre en una situación financiera nueva: por ejemplo, pida a su representante bancario que le explique por completo las ventajas que una cuenta de ahorros ofrece con respecto a otra al decidir cuál es la cuenta correcta para usted. Cuanto más conocimiento tenga, mejor se sentirá. Su educación financiera puede ayudarle a asumir el control de su dinero y sentar las bases para que su futuro sea exitoso.
Consejos rápidos para ayudarle a mantener el rumbo
Desarrollar educación financiera y hábitos sólidos requiere tiempo. A medida que perfecciona sus habilidades, estos consejos rápidos pueden ayudarle a mantener la constancia:
- Utilice la aplicación móvil de su banco para monitorear las transacciones y los saldos.
- Establezca un fondo para emergencias para evitar depender del crédito.
- Configure alertas de cuenta para que le notifiquen sobre cualquier actividad inusual.
- Aproveche los descuentos para estudiantes cada vez que pueda.
- Evite llevar consigo su tarjeta de crédito cuando sienta la tentación de gastar de más.
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