Recibir su primer salario es emocionante y representa la oportunidad perfecta para comenzar a establecer hábitos financieros inteligentes desde el primer día.

Resumen del artículo

  • Un presupuesto es, simplemente, un plan para determinar cómo gastar, ahorrar y gestionar las deudas.
  • Start by understanding your take-home pay, writing down fixed and variable expenses, and categorizing them as wants or needs
  • Utilice la regla 50/30/20 para ayudar a guiar sus metas de gasto y ahorro.
  • No espere que su primer presupuesto sea perfecto. Apéguese a este, monitoree sus gastos y realice ajustes según sea necesario.

Usted acaba de ganar su primer salario. Es algo muy importante.

Ahora, el dinero se encuentra en su cuenta bancaria, a la espera de que usted decida qué hacer con él. Sus próximas decisiones pueden marcar la pauta de su futuro financiero. Crear un plan ahora puede ayudarle a sentir que tiene más control sobre el destino de su dinero.

Si el término “presupuesto” le causa incomodidad, no se preocupe. No se trata de hojas de cálculo complicadas ni de reglas estrictas que le impidan disfrutar de una parte de sus ingresos mensuales. Al contrario, se trata simplemente de un plan que le ayuda a organizar sus gastos, establecer el hábito del ahorro y evitar endeudarse. Estos seis consejos pueden ayudarle a empezar.

Comenzar con su salario neto

Al recibir su primer salario, es posible que note que la cantidad es menor a la esperada. Esto se debe a que el salario o la tarifa por hora acordados al aceptar el empleo reflejan su sueldo bruto, es decir, el monto total devengado antes de impuestos y deducciones.

Puede identificar con precisión el destino de ese dinero revisando detalladamente su recibo de nómina. Por lo general, este documento mostrará las retenciones de impuestos federales y estatales, así como las contribuciones al Seguro Social y Medicare. Asimismo, es posible que identifique deducciones correspondientes a las primas de seguros de salud y a las contribuciones a planes de jubilación. 

El monto restante se denomina ingresos netos o salario neto. Este es el monto que efectivamente se deposita en su cuenta bancaria y constituye el punto de partida para la elaboración de su presupuesto. 

Calcular sus ingresos mensuales regulares

Conocer sus ingresos netos es un excelente primer paso, pero ¿qué sucede si estos no son los mismos todos los meses? 

Si su remuneración es por hora, es posible que el monto de su salario varíe de un periodo de pago a otro. Para evitar sobreestimar la cantidad que tiene disponible para gastar, base su presupuesto en el salario más bajo que espere recibir. Resulta más seguro planificar sobre la base de una cifra menor y constante, en lugar de asumir que siempre trabajará horas extras. Cuando perciba un salario mayor, le resultará más sencillo destinar el dinero excedente al ahorro o al pago de deudas. 

Tener un salario fijo normalmente implica cobrar la misma cantidad en cada periodo de pago; no obstante, si su frecuencia de pago es cada dos semanas, algunos meses podrían incluir un pago adicional. Para calcular sus ingresos mensuales regulares, sume su salario neto anual y divídalo entre 12. O bien, si prefiere adoptar un enfoque más conservador, base su presupuesto en dos pagos de cada mes y considere cualquier tercer cobro como un pago adicional. 

Independientemente de su forma de remuneración, evite incluir bonificaciones, horas extras o ingresos por trabajos secundarios en su presupuesto base. En lugar de ello, considere estos montos como fondos adicionales que pueden destinarse al ahorro o a la liquidación de deudas.

Planificar su primer presupuesto

Una vez que conozca los ingresos con los que cuenta, es momento de analizar sus gastos. Comience por registrar todos aquellos gastos que, por lo general, se mantienen constantes cada mes. Esto puede incluir:

  • Renta
  • Servicios públicos (agua, electricidad)
  • Transporte (pago de automóvil, estacionamiento, gasolina)
  • Seguro.
  • Factura de servicio telefónico
  • Pagos de préstamos estudiantiles.

Después, calcule los gastos flexibles, tales como:

  • Abarrotes
  • Salidas a cenar
  • Entretenimiento
  • Ropa
  • Suscripciones

Luego, clasifique cada gasto como una “necesidad” o un “deseo”. Esto le brindará un panorama claro sobre los aspectos en los que cuenta con flexibilidad. Cuando el dinero escasee, usted ya sabrá qué costos son fijos y en cuáles puede reducir gastos.

Comenzar a establecer ahorros y un fondo para emergencias

Su presupuesto no estará completo hasta que haya determinado cuánto ahorrará cada mes. Sume dicho monto a sus gastos fijos como si se tratara de una factura obligatoria. Resulta más sencillo ahorrar de manera constante si “ahorra antes de gastar”, en lugar de esperar a ver cuánto dinero le queda al final de cada mes. 

La regla 50/30/20 puede ayudar a guiar sus decisiones en cuestiones de gastos y ahorros. Este esquema sugiere distribuir su salario neto de manera que sus gastos se asignen aproximadamente de la siguiente forma:

  • 50 % para necesidades
  • 30 % para deseos
  • 20 % para ahorros y amortización de deudas

Si bien el presupuesto de cada persona es distinto, estas pautas pueden ayudarle a tomar mejores decisiones financieras. Si no se aproxima a alcanzar su meta de ahorro, revise sus gastos actuales para identificar si hay alguno del que pueda prescindir. Realizar pequeños cambios, como cancelar las suscripciones que no utilice o cocinar en casa en lugar de comer fuera, puede ayudarle a generar un mayor margen de maniobra en su presupuesto. 

Si el 20 % aún le parece inalcanzable, comprométase a ahorrar al menos un monto pequeño en cada período de pago. Incluso $25 o $50 pueden acumularse significativamente con el paso del tiempo. 

Monitorear y hacer ajustes

Diseñar un presupuesto es sencillo; sin embargo, mantener la disciplina para cumplirlo a menudo requiere práctica. Muchas personas subestiman sus gastos, en particular cuando comienzan a percibir su primer salario. Utilice una aplicación para elaborar presupuestos, una hoja de cálculo o incluso una libreta para hacer seguimiento de cada dólar que gaste durante los primeros meses. Esto ayuda a visualizar el destino real de su dinero y comparar dicho flujo con sus estimaciones.

Una vez que cuente con más datos, regrese y haga ajustes a su presupuesto según sea necesario. Después, céntrese en seguir el plan. Al finalizar cada mes, revise su progreso e identifique tanto los aciertos como las áreas en las que exista margen de mejora.

Si su situación financiera cambia, actualice el presupuesto para que este refleje su nueva realidad. Si sus gastos aumentan, es posible que deba reducir el gasto en otra área. Si recibe un aumento, considere incrementar sus ahorros o destinar una parte a la liquidación de deudas.

Errores comunes que debe evitar

Quienes elaboran un presupuesto por primera vez suelen cometer el error de adoptar un enfoque de todo o nada. Si excede el presupuesto en una categoría, no descarte el plan por completo. Simplemente realice los ajustes necesarios y continúe. Identifique los factores que hacen que se desvíe de su presupuesto y busque la manera de evitarlos o incorporarlos en su planificación futura. 

Asimismo, es común olvidar los gastos irregulares. Si no se prepara, los gastos como las reparaciones del automóvil, los regalos y los viajes pueden desestabilizar su presupuesto. Evite las complicaciones de último minuto y el estrés innecesario al reservar una pequeña cantidad cada mes para contar con la flexibilidad necesaria cuando surja este tipo de gastos. 

Por úlitmo, recuerde que seguir un presupuesto no debe percibirse como un castigo. Si no hay espacio para las actividades que realmente disfruta, es más probable que termine abandonando todo el plan por frustración. Por lo tanto, reserve una cantidad razonable para sus deseos y permítase cierto margen de flexibilidad. Mientras se mantenga dentro de esos límites, podrá darse algún gusto ocasional sin tener que cuestionar cada una de sus compras. 

Empezar a construir su base financiera

Su primer presupuesto no será perfecto. Quizás ni siquiera esté cerca de serlo. Sin embargo, no se rinda. Establecer buenos hábitos de gasto y ahorro en este momento puede ayudarle a evitar deudas innecesarias y prepararse para el éxito futuro.

Al crear un plan, ceñirse a él en la medida de lo posible y realizar ajustes sobre la marcha, ya se encuentra en una posición de ventaja. ¿Está listo para dar el siguiente paso? Explore My Finance Academy de PNC Bank para consultar más consejos y recursos financieros.