Enseñanzas clave

  • La estructura legal que ayudó a impulsar su empresa podría no ser la más adecuada para respaldar su crecimiento futuro.
  • El aumento de los ingresos, la expansión de las operaciones, la contratación de empleados y la búsqueda de financiamiento pueden brindar oportunidades para reevaluar si su estructura actual sigue alineada con sus metas.
  • Revisar periódicamente la estructura de su empresa puede ayudar a garantizar que la base de su empresa siga posicionada para respaldar tanto las necesidades actuales como las aspiraciones futuras.

La estructura legal de una empresa debe respaldar tanto sus operaciones actuales como sus metas futuras. Si bien lo más importante es que la estructura de una empresa permita el éxito inmediato en la mayor medida posible, esta no debería obstaculizar el crecimiento de los ingresos ni la expansión del personal; y si lo hace, quizás sea el momento de revisar las necesidades de su organización.

A medida que una empresa madura, surgen diferentes necesidades. La empresa en sí puede comenzar a verse muy diferente de lo que era en su etapa inicial; por ello, es fundamental reevaluar si la estructura de la empresa sigue respaldando hacia dónde se dirige la organización. Para lograrlo, es importante familiarizarse con las estructuras empresariales más comunes para ayudar a determinar la opción más adecuada para su empresa.

Entender las estructuras empresariales más comunes

Elegir una estructura empresarial es una de las primeras decisiones que toman muchos emprendedores, pero esta decisión inicial no tiene por qué ser permanente. Es por esto que resulta importante tener una noción general de las principales estructuras disponibles.

A medida que una empresa crece, los propietarios pueden decidir si vale la pena reestructurarla; sin embargo, siempre es recomendable consultar cualquier decisión importante con asesores comerciales, profesionales fiscales y legales para comprender mejor las leyes y regulaciones de su jurisdicción.

Empresa unipersonal
Una empresa que es propiedad de una sola persona y es operada por ella. Las empresas unipersonales se eligen a menudo por su simplicidad y pueden ser un punto de partida común para profesionales independientes y nuevos propietarios de empresas.

Sociedad
Una estructura en la que dos o más personas comparten la propiedad de una empresa. Por lo general, las responsabilidades, la toma de decisiones y la participación en las ganancias se definen mediante acuerdos entre los socios.

Compañía de responsabilidad limitada (LLC)
Una LLC incorpora aspectos tanto de las sociedades como de las corporaciones. Es una entidad legal independiente cuyos miembros son sus propietarios, la cual puede brindar flexibilidad en la administración y la titularidad, al tiempo que ofrece una estructura empresarial más formal.

Corporación
Una corporación es una entidad legal independiente que pertenece a los accionistas. Las corporaciones generalmente tienen una estructura de propiedad y gobierno más formal, y pueden ser muy adecuadas para empresas con planes de crecimiento, expansión o inversión a largo plazo.

No existe una estructura que sea universalmente "la mejor". La decisión correcta depende de varios factores, tales como el tamaño de la empresa, la estructura de propiedad, los planes de crecimiento y los objetivos a largo plazo. Esos factores cambiarán con el tiempo, por lo que lo más recomendable es consultar periódicamente la siguiente lista de verificación para determinar si ha llegado el momento de considerar un cambio.

1. La complejidad financiera de su empresa ha aumentado

Los cambios en la situación financiera de una empresa son el indicador más evidente de que es necesario revisar su estructura. Si bien las primeras etapas de crecimiento suelen traer consigo un modelo de ingresos relativamente sencillo, con gastos limitados y un flujo de caja claro, el tiempo traerá realidades financieras más sofisticadas, como nuevos productos o servicios, diversas fuentes de ingresos, propietarios adicionales y planes de expansión, que pueden generar consideraciones financieras más complejas.

Los propietarios de empresas podrían plantearse las siguientes preguntas:

  • ¿Han crecido los ingresos significativamente?
  • ¿El mantenimiento de libros y la contabilidad se están volviendo más complicados?
  • ¿Han cambiado las consideraciones fiscales?
  • ¿Hay partes interesadas adicionales involucradas en las decisiones financieras?

El crecimiento es un avance positivo, pero también conlleva el riesgo de que la empresa se vea sobrecargada y, potencialmente, quede rebasada si este proceso frena las operaciones que antes eran eficientes. Si el crecimiento está afectando a su empresa, quizás sea el momento de conversar con profesionales legales, fiscales y financieros calificados para identificar qué estructura permitirá mejor a la empresa poner sus finanzas bajo control.

2. Su perfil de riesgo es diferente al que tenía en la etapa inicial

Si bien el crecimiento es motivo de celebración, también puede traer consigo una mayor visibilidad y riesgo. Una empresa que antes atendía solo a unos cuantos clientes no tiene la misma exposición al riesgo que una que atiende a miles; lo mismo ocurre con aquella que dejó de operar desde la sala de la casa y se mudó a un local comercial.

A medida que las empresas se expanden, los propietarios pueden asumir responsabilidades adicionales relacionadas con:

  • Empleados
  • Ubicaciones físicas
  • Equipo e inventario
  • Contratos con clientes
  • Relaciones con proveedores
  • Requisitos específicos de la industria

Conforme aumenta la presencia de la organización, los propietarios a menudo se encuentran equilibrando las oportunidades con la protección. Aunque la incorporación de nuevos empleados y la mudanza a nuevas oficinas pueden generar expectativas de mayores ganancias, los errores en la nómina pueden generar frustración e implicaciones fiscales imprevistas, las inconsistencias en la gestión de recursos humanos pueden crear riesgos de incumplimiento normativo y la planificación de impuestos puede volverse aún más abrumadora.

Si la estructura actual de una compañía está creando más problemas de los que soluciona, esa es otra razón para reconsiderar dicha estructura.  

3. Se está preparando para la siguiente etapa de crecimiento

La expansión de una empresa requiere tiempo y esfuerzo, pero, lo más importante, a menudo exigirá inversión adicional. Una inyección de efectivo permite a una compañía contratar más empleados, comprar equipo, abrir nuevas ubicaciones o expandir sus servicios; sin embargo, determinar de dónde debe provenir esa inversión puede ser una tarea ardua.

¿Debería la empresa incorporar inversionistas externos? ¿Debería explorar financiamiento adicional? ¿Se debería considerar una fusión o adquisición? Estas preguntas forman parte de una conversación más amplia sobre el éxito futuro de la compañía y el rumbo que quienes la dirigen tienen previsto para ella.

En lugar de ver la estructura legal simplemente como una decisión administrativa, los propietarios de empresas pueden beneficiarse al considerar cómo se alinea con su estrategia de crecimiento. Si su estructura actual hace que los inversionistas o las instituciones financieras desconfíen de hacer negocios, es hora de analizarla más de cerca.

Esto es particularmente cierto para las empresas que están entrando en un período de crecimiento rápido. A medida que los planes se vuelven más grandes y las necesidades de financiamiento más sofisticadas, a los propietarios les puede resultar útil evaluar si la base de su empresa está posicionada para respaldar lo que viene después.

4. Está pensando más allá del presente

El crecimiento ha sido un tema recurrente y un factor importante a considerar; sin embargo, a menudo es el que más se pasa por alto. Muchos propietarios se concentran en las operaciones diarias y en el éxito a corto plazo de su empresa y no consideran el panorama general de dónde estará la empresa en cinco, diez o veinte años a futuro. Sin embargo, cada decisión que tome un propietario afectará su futuro.

Es posible que los propietarios de empresas eventualmente deban considerar:

  • Plan de sucesión
  • Incorporar familiares a la empresa
  • Añadir socios
  • Vender la compañía
  • Transferir las responsabilidades de liderazgo
  • Preservar un legado para las futuras generaciones

Estas no son preguntas reservadas únicamente para las grandes corporaciones. Incluso las empresas relativamente pequeñas pueden beneficiarse al comprender cómo los planes futuros pueden afectar las decisiones actuales.

Cuanto más a futuro miren los propietarios, más valiosas suelen volverse estas conversaciones. Una estructura que respalda las metas actuales no necesariamente se alineará con la visión futura, especialmente cuando hay transiciones de propiedad o planes de crecimiento importantes de por medio.

Las conversaciones periódicas con asesores de confianza de PNC pueden ayudar a los propietarios de empresas a evaluar si su estructura actual sigue respaldando tanto las prioridades a corto plazo como las ambiciones a largo plazo.

El crecimiento es una buena razón para hacer preguntas

No existe un punto universal en el que una empresa "supere" su estructura legal. En muchos casos, la respuesta dependerá de las metas de la compañía, el modelo de propiedad, la industria y sus planes futuros.

Lo importante es reconocer que ninguna decisión comercial es permanente y que cada una de ellas afectará su éxito a largo plazo. Ya sea que su compañía esté organizada como una empresa unipersonal, sociedad, sociedad de responsabilidad limitada (LLC) o corporación, todas conllevan sus propios tipos de control, responsabilidad legal e implicaciones fiscales que los propietarios deben tener en cuenta.

Para determinar cuál es la adecuada para usted, debe revisar la estructura de su empresa, incluso si al final no realiza ningún cambio. Es posible que se dé cuenta de que su estructura actual sigue siendo favorable, pero que debe considerar otras opciones en un futuro cercano. En última instancia, la estructura correcta es aquella que ayuda a su empresa a operar eficazmente en el presente, mientras respalda sus aspiraciones para el futuro.

Si está evaluando cómo el crecimiento empresarial, las necesidades de financiamiento, los cambios de propiedad o los planes a largo plazo podrían afectar a su empresa, considere buscar asesoramiento de profesionales legales y fiscales calificados para comprender las implicaciones de sus opciones. 

Un representante bancario empresarial de PNC puede servir de base para conversaciones más amplias sobre el crecimiento empresarial, soluciones bancarias, gestión del flujo de caja y planificación futura.