Uno de los desafíos más difíciles de dirigir una empresa es equilibrar la distribución del efectivo, es decir, qué parte se reinvierte en la empresa frente a qué parte se distribuye para las necesidades personales de flujo de caja de los propietarios. Si bien ese equilibrio se verá afectado en parte por la estructura de su empresa y sus obligaciones tributarias, la creación de un plan de distribución eficaz debe estar impulsada, principalmente, por sus metas financieras a largo plazo.

“A medida que una empresa madura y el flujo de caja se vuelve más predecible, la necesidad de una política de distribución estratégica cobra mayor importancia”, afirmó Jim Benedict, director de Soluciones para Propietarios de Empresas de PNC Private Bank. “Y aunque parezca contrario a la lógica, el mejor lugar para empezar es por el final. ¿Qué es lo que, en última instancia, desea hacer con su patrimonio?”   

"Equilibrar las necesidades financieras de su empresa con sus metas financieras personales es una prioridad para los propietarios de empresas. En el reciente informe Business Owner Wealth Insights de PNC Private Bank, casi el 90 % de los propietarios de empresas encuestados afirmaron que reevalúan activamente sus decisiones para alinear sus metas de crecimiento empresariales y personales. Lograr el equilibrio adecuado requiere de estrategia y disciplina, las cuales son fundamentales para el éxito a largo plazo.

Considere las siguientes estrategias para crear un plan de distribución que equilibre mejor la continuidad del crecimiento de su empresa con sus metas de ingresos personales y de generación de patrimonio. 

Planear la trayectoria de su empresa

Una clave para crear una política de distribución eficaz para su empresa consistirá en evaluar los posibles planes de crecimiento o las oportunidades en la industria. Sus metas de crecimiento empresarial a futuro influirán en la cantidad de capital que necesitará retener o reinvertir en la empresa para alcanzar dicho crecimiento.

Una estrategia de distribución sólida comienza con una visión clara de hacia dónde se dirige la empresa y una evaluación de las oportunidades disponibles en su industria. Una industria madura con una demanda predecible puede significar que es apropiado realizar distribuciones más consistentes. Por el contrario, es posible que una empresa en etapa de crecimiento, en la que la innovación continua, la expansión o las adquisiciones sean necesarias, deba retener una mayor parte de las ganancias para financiar su crecimiento futuro.

Evaluar factores como el crecimiento esperado del mercado, la posible competencia y los impactos regulatorios con sus asesores financieros puede ayudar a alinear las distribuciones con la hoja de ruta estratégica de la empresa.

Contemplar los gastos futuros

Las necesidades de gastos de capital son una de las limitaciones más prácticas respecto a qué proporción de las ganancias se puede distribuir. El crecimiento requerirá inevitablemente inversiones en equipos, tecnología, instalaciones, talento o infraestructura, y esos costos no necesariamente se distribuyen de manera uniforme a lo largo del tiempo. Su estrategia de distribución de dividendos debe contemplar no solo las necesidades de capital actuales de su empresa, sino también las inversiones futuras previstas que estén vinculadas a sus metas de crecimiento.

Retener suficientes ganancias para financiar internamente los gastos que impulsan el crecimiento reduce la dependencia de la deuda y puede fortalecer el balance general. Por el contrario, distribuir demasiado capital puede provocar la pérdida de oportunidades o una dependencia excesiva de préstamos en momentos inoportunos.

Siempre habrá gastos imprevistos, pero diseñar un plan de distribución que contemple los gastos de capital proyectados puede ayudarle a que las distribuciones sean una asignación estratégica del capital excedente, en lugar de una extracción de ganancias por defecto.

“Sabemos que la planificación orientada al futuro es importante para los propietarios de empresas”, afirmó Benedict, al referirse a que casi el 70 % de los participantes de la encuesta de PNC Private Bank señalaron que centran su planificación en las necesidades futuras frente a las necesidades actuales. “En el caso de la reinversión, contar con una estrategia orientada al futuro puede ayudar a maximizar la cantidad que se puede retirar para uso personal, sin dejar de priorizar el crecimiento de la empresa a largo plazo”.

Satisfacer las necesidades de patrimonio de su familia

Si bien satisfacer las necesidades de crecimiento continuo de la empresa es importante, su estrategia de distribución debe reflejar las realidades financieras personales de los propietarios. Para la mayoría de los propietarios, la empresa es su principal o única fuente de ingresos. Las distribuciones pueden ser necesarias para financiar los gastos de manutención y los ahorros para la jubilación en el presente, pero también para cumplir con las metas de legado financiero familiar y de filantropía comunitaria para el futuro.

En última instancia, los propietarios que generan patrimonio en su balance personal gozan de mayor flexibilidad respecto al momento y la magnitud de las distribuciones requeridas. También cuentan con mayor flexibilidad respecto al momento y la naturaleza de su transición fuera de la empresa. No obstante, es prudente considerar las metas patrimoniales a largo plazo al formular las distribuciones de una empresa. ¿Desea dejar una herencia para su familia? ¿Existen organizaciones benéficas u otras necesidades comunitarias que desee satisfacer mediante donaciones filantrópicas? Su plan de distribución debe reflejar esas metas, a la vez que contempla la necesidad potencial de flexibilidad en función de las necesidades cambiantes de su empresa.    

Una estrategia de distribución bien diseñada puede proporcionar distribuciones predecibles y planificadas que respalden el estilo de vida actual y las metas futuras de los propietarios, sin poner en riesgo la empresa.

Revisar de forma constante a medida que su empresa madura

El equilibrio entre la reinversión y la distribución a los propietarios evolucionará de forma natural a medida que madure la empresa. En las fases iniciales, una reinversión sustancial puede ser más indispensable para impulsar la escala y el valor de la empresa. A medida que el flujo de caja se vuelva más predecible, es probable que suceda lo mismo con su estrategia de distribución.

Establecer un ritmo disciplinado con su equipo de asesores puede ayudar a garantizar que tanto sus metas patrimoniales personales como las metas de crecimiento de su empresa se tengan en cuenta en su estrategia de distribución de dividendos. Dichas revisiones deben incluir una evaluación de cómo se asignan las ganancias entre la remuneración de los propietarios, las iniciativas de crecimiento estratégico y sus reservas de capital a largo plazo.

Reinvertir en su empresa es indispensable para el crecimiento; sin embargo, es un proceso dinámico que evolucionará a medida que su empresa madure y sus metas financieras personales cambien con el tiempo. Al considerar las metas de crecimiento futuras de su empresa, planificar los gastos de capital necesarios para alcanzarlas y equilibrarlos con sus necesidades financieras personales, podrá crear un plan de distribución de dividendos diseñado para respaldar sus metas patrimoniales a largo plazo.

“Las estrategias de distribución más eficaces no son reactivas; son intencionales”, afirmó Benedict. “Cuando los propietarios de empresas fundamentan sus decisiones tanto en el futuro de la empresa como en el futuro que imaginan para su patrimonio, las distribuciones se convierten en una herramienta para el éxito a largo plazo, no en un sacrificio entre el presente y el futuro”.