Ser propietario de una empresa es uno de los desafíos más importantes que puede enfrentar. Es un esfuerzo que puede presentar múltiples complejidades, sobre todo cuando se trata de gestionar las finanzas. Existe la creencia generalizada de que combinar las finanzas empresariales y las personales es una receta para el desastre. Para protegerse de ello, muchos propietarios procuran mantener ambas por separado.

Sin embargo, la realidad es que las finanzas personales y las empresariales tienden a interconectarse. El crecimiento, la volatilidad y las oportunidades inevitablemente generarán interacción entre ambas, y es en esos momentos cuando resulta verdaderamente rentable trabajar con una banca privada que entienda ambos mundos.

“Ya sea que esté enfrentando consecuencias fiscales, debatiendo entre reinvertir o tomar distribuciones, o afrontando un evento de liquidez importante, es fundamental para su futuro financiero que su socio bancario entienda el panorama completo”, afirma Don Heberle, director de PNC Private Bank. “Una banca privada está especialmente calificada para ofrecer servicios de integración financiera empresarial y personal”.

Lo último que cualquier propietario de empresa desea es tener remordimientos financieros. Con base en la valiosa información obtenida de nuestro primer informe Business Owner Wealth Insights, analicemos las cuatro razones principales por las que la integración podría ser adecuada para usted.

1. Una sola banca que entiende ambos mundos

A menudo hemos escuchado a propietarios de empresas decir que habrían deseado establecer límites financieros más claros desde el principio. Las normas, regulaciones e implicaciones fiscales para individuos y empresas difieren significativamente, y la falta de claridad desde el principio frecuentemente conduce a que muchos propietarios enfrenten serios problemas más adelante.

Los propietarios de empresas con frecuencia buscan orientación sobre asuntos complejos, como la creación de planes de compensación estructurados o la reducción de transferencias improvisadas entre cuentas personales y empresariales. También necesitan orientación sobre los asuntos fiscales, legales y financieros que surgen con frecuencia.

Sin embargo, la mayoría de estos temas no son intuitivos, por lo que no es de extrañar que el 88 % de los propietarios de empresas encuestados recientemente por PNC Private Bank afirme que valora contar con un asesor dedicado que entienda ambos mundos.

Una banca privada con la debida experiencia en finanzas empresariales y personales elimina la incertidumbre y la confusión en torno a estos temas. Es un único punto de contacto que aprovecha una vasta experiencia en banca personal y empresarial, con un equipo de asesores a su disposición, para asegurar que cada acción esté alineada con sus metas personales y empresariales a largo plazo.

Además, los propietarios de empresas destacan que aprecian el tiempo ahorrado y la fricción evitada al poder acceder a múltiples cuentas y métricas a través de la plataforma de una sola institución. No hay más pérdida de tiempo ni estrés; solo simplicidad y eficiencia que muchos propietarios ni siquiera saben que pueden tener.

2. Un equipo especializado enfocado en propietarios de empresas

El diseño de compensaciones, las distribuciones, la estructura organizacional, el mapeo de liquidez, la sucesión y otros aspectos abarcan una amplia gama de disciplinas fiscales, legales y de inversión, y conciliar los distintos puntos de vista suele recaer directamente en los propietarios. Si bien algunos aceptan el desafío, la banca integrada libera al propietario de empresa de gran parte de esa carga, permitiéndole dedicar más tiempo a hacer crecer su negocio.

En PNC Private Bank, esto comienza con un estratega de relaciones que actúa como su principal punto de contacto en la organización. Detrás de esta persona se encuentra un equipo diverso que incluye un asesor de inversiones, un estratega empresarial o patrimonial, un asesor bancario, un asesor fiduciario y más. Este equipo conecta los puntos entre las implicaciones legales, fiscales y de prioridades.

Son profesionales con gran trayectoria en estrategia fiscal, planificación patrimonial y transiciones empresariales. Dado que entienden plenamente el panorama financiero del cliente, podrán determinar con claridad a quién involucrar y en qué momento, y ajustarán los planes a medida que evolucionen las necesidades; se acabó la asesoría que solo aborda una pequeña parte del panorama general.

3. Mejor toma de decisiones mediante una estrategia integrada

El 30 % de los propietarios de empresas que participaron en la encuesta de PNC afirma haber enfrentado un conflicto de interés en algún momento de su carrera. Esto probablemente se debe a que, durante las etapas iniciales de crecimiento de un negocio, muchos se enfrentan a situaciones que no encajan claramente en una sola categoría.

Se deben tomar decisiones difíciles, tales como si se deben reinvertir las ganancias del trimestre o aumentar las distribuciones personales, o si resulta más inteligente inyectar fondos personales en el negocio cuando el flujo de caja disminuye o tal vez solicitar una línea de crédito, sin dejar de lado las implicaciones que mover dinero entre diferentes cuentas tiene sobre su situación fiscal y su plan patrimonial.

Abordar estas incertidumbres suele requerir equilibrar las opiniones de diversos profesionales fiscales, legales y patrimoniales. Sin embargo, una banca privada con experiencia en temas de propiedad empresarial puede coordinar todo el espectro, enmarcando las opciones en términos de riesgo, rendimiento, horizonte temporal y objetivos personales.

Así, en lugar de que la asignación de capital, las reservas de liquidez, las estructuras de crédito, la compensación, las distribuciones y la planificación del legado funcionen por separado, ahora pueden complementarse y reforzarse entre sí. Las decisiones complicadas ya no se toman por separado, sino en conjunto, lo que le permite conocer sus efectos de gran alcance antes de que surjan problemas y asegurar que cada decisión que tome sea la más adecuada para el éxito a largo plazo del negocio y para su futuro personal.

4. Prepararse con anticipación para los eventos de liquidez importantes

Un evento de liquidez es uno de los momentos más emocionantes en la vida de muchos propietarios de empresas, pero probablemente también es uno de los más desconcertantes. Hasta ese momento, muchos propietarios han pasado años con su patrimonio concentrado en el negocio que tanto han luchado por construir. Ahora, una fusión, adquisición, oferta pública inicial (IPO), transferencia u otra forma de salida hace que esos activos ilíquidos se vuelvan líquidos repentinamente.

Ahora el desafío pasa del crecimiento empresarial al crecimiento personal, y consiste en asignar, proteger y alinear ese capital importante con las metas individuales. Muchos en esta situación afirman que se sintieron poco preparados para ese momento porque estaban tan enfocados en lograr que ocurriera que no consideraron lo que harían una vez que llegara. Las causas de esta consternación frecuentemente se remontan a décadas atrás y se originan en decisiones de priorizar el negocio sobre las metas personales.

Sin embargo, aprovechar la banca integrada antes de la transición de un negocio puede permitir a muchos evitar este desenlace, ya que los asesores pueden alinear las decisiones empresariales necesarias con las expectativas personales a futuro. Esto permite sustituir la reacción por la estrategia y generar un compromiso que tranquiliza y protege los activos futuros mucho antes de una salida. Las prioridades personales, las rutas fiscales y la estructura posterior a la transacción se delinearán cuidadosamente, lo que convertirá el desenlace en un auténtico renacer.

Unir todas las piezas

La integración de las finanzas personales y empresariales a través de una banca privada permite a los propietarios de empresas ganar rapidez, claridad y confianza para elevar el nivel de sus metas financieras. Los riesgos se identifican antes de que se conviertan en problemas. Las decisiones son informadas e intencionadas. Los resultados son esperados en lugar de fortuitos. Los propietarios ya no tienen que ser quienes conecten los puntos; en cambio, al recurrir a una institución como PNC Private Bank, contarán por fin con un socio que se sitúa en la intersección de sus objetivos personales y empresariales, con una estrategia diseñada para alcanzarlos.

Enseñanzas clave

  • Trabaje con un asesor que entienda su panorama financiero completo; la orientación integrada ayuda a aclarar cuándo reinvertir, cuándo retirar fondos y cómo cada decisión afecta los objetivos a largo plazo.
  • Implemente medidas de seguridad rigurosas para asegurar la separación total entre los fondos personales y los empresariales, minimizar así los problemas fiscales evitables y fomentar una disciplina financiera a largo plazo. 
  • Planifique con anticipación y de manera proactiva para eventos importantes, como las transiciones de liquidez, ya que las decisiones tempranas sobre reinversión, retiros y transferencias entre cuentas determinan el futuro de su patrimonio, la flexibilidad financiera y los resultados fiscales.
  • Apóyese en un equipo asesor unificado para evitar la necesidad de coordinar por su cuenta la orientación legal, fiscal, contable, crediticia y de inversiones, y asegurar así que los hitos empresariales y las metas personales se mantengan alineados.