¿El 2026 marcará el cuarto año consecutivo de sólido rendimiento del mercado? Este año, hemos elaborado una armonía de tres partes para describir lo que creemos que depara el futuro a medida que los inversionistas enfrentan una combinación de desafíos habituales y nuevos. Nuestros 10 temas principales anuales tienen la finalidad de ayudar a los inversionistas a navegar estas tendencias continuas, así como las fuerzas principales que anticipamos que emerjan para los mercados en el año nuevo.
10. Claridad para las criptomonedas
Después de que las criptomonedas sufrieran uno de sus años de peor desempeño en comparación con la mayoría de los activos tradicionales, ya que el bitcoin tuvo un retroceso del 24 % respecto del índice S&P 500® en 2025, los inversionistas de criptomonedas han comenzado el año 2026 con más preguntas que respuestas que hace un año. El impulso tras la aprobación de la legislación sobre criptomonedas estables en julio de 2025, la Ley para Guiar y Establecer la Innovación Nacional en los Estados Unidos para las Monedas Estables (GENIUS, por sus siglas en inglés), aún no se ha traducido en una mayor claridad regulatoria para la industria de las criptomonedas en general. Mientras tanto, la Ley para la Claridad del Mercado de Activos Digitales de 2025, o Ley CLARITY, se encuentra a la espera de acciones por parte del senado a comienzos de 2026.
Sigue habiendo niveles de ambigüedad, desde la jurisdicción legal y la transmisión de dinero hasta las definiciones y la aplicación normativa, lo que probablemente continúe dando forma a la industria de las criptomonedas y a las oportunidades de los inversionistas. Se vislumbra claridad en el horizonte, aunque esta llegará de forma incremental y desigual entre regiones y tipos de activos.
9. Obstáculos de valoración sostenidos
Aunque parezca difícil de creer, la relación precio-ganancias (P/E) futura del índice S&P 500 básicamente no ha tenido cambios respecto del nivel que tenía a principios de 2025, es decir, 21.5x al 1ro de enero de 2025 en comparación con 22.0x al 2 de enero de 2026, a pesar del impresionante rentabilidad del 17.9 % que el índice generó en 2025. Las 10 mayores acciones del índice cerraron 2025 con una relación P/E promedio futura de 33.9x en comparación con el 21.0x de las 490 acciones restantes. Dado que se prevé que el crecimiento de las ganancias supere el 14 % en 2026, se espera que se desarrolle un escenario similar en comparación con el año 2025, en el que las ganancias fueron el principal impulsor de los retornos del mercado, y no la expansión de los múltiplos de valoración.
Dicho esto, considerando que las valoraciones se encuentran en niveles elevados para el mercado en general, aunque no en el territorio de burbuja, es posible que los mercados experimenten el “tipo positivo” de contracción de múltiplos durante todo el año 2026, es decir, una contracción en la que la aceleración del crecimiento sostenido de las ganancias finalmente genere una disminución neta en las valoraciones (la “E” supera el ritmo de la “P” en P/E). En general, se espera que el 2026 sea un año de retornos positivos para los mercados.
8. Innovación en inteligencia artificial / automatización / robótica
Se espera que los casos de uso de inteligencia artificial (IA) se aceleren en 2026 a medida que la diseminación de los agentes de IA se vuelva más generalizada en sectores como los de atención médica y servicios financieros. La velocidad de la innovación también debería comenzar a mostrar avances en hardware, robótica industrial y de consumo, transporte y otras áreas, que deberían empezar a evidenciar un cambio al alza en el ciclo de innovación de la IA.
Una adopción más generalizada de la IA, al traducirse en mejoras de eficiencia, podría dar a los márgenes operativos (que ya se aproximan a un máximo histórico del 13.6 %) un impulso adicional en 2026 para ayudar a sostener la trayectoria del crecimiento de las ganancias.
7. Ganancias de productividad impulsadas por el gasto de capital
Después de tres años de un enfoque de gastos de capital sumamente concentrado en la construcción de la infraestructura de IA y centros de datos, se espera que surjan nuevas fuentes de demanda de gastos de capital en 2026, lo que supone, en nuestra opinión, una evolución sana del ciclo. En parte, esta nueva demanda e inversión debe ser respaldada por la disposición de depreciación de bonos del 100 % sobre los activos tangibles nuevos y usados que formó parte de la Ley One Big Beautiful Bill aprobada en julio de 2025.
La disposición de depreciación de bonos del 100 % es un poderoso incentivo para los gastos de capital, ya que permite a las empresas deducir por completo el costo de los activos elegibles durante el año en que se pongan en servicio, en lugar de depreciarlos durante varios años. Se espera que esto repercuta directamente en la actividad de inversión fija no residencial, lo que posiblemente ayude a seguir impulsando los pronósticos de crecimiento del PIB en 2026 (el consenso es de 4.9 % en 2025 y de entre 1.8 % y 2 % en 2026) y en el futuro.
6. Fundamentos sólidos: crecimiento económico y de las ganancias
A diferencia del debilitamiento continuo de los datos económicos que se observó durante todo el año 2025, lo que incluye las encuestas, las expectativas y la opinión del consumidor y del inversionista, los datos económicos concretos, como el crecimiento del PIB, las ventas minoristas y las ganancias corporativas, han seguido sorprendiendo al alza y deberían mantener su solidez en 2026. Impulsado en gran medida por el sólido crecimiento salarial y el incremento de la productividad, se espera que el gasto minorista siga siendo un impulsor clave para el crecimiento económico en 2026.
Después de acelerarse tanto en 2024 como en 2025, también se espera que el crecimiento de ganancias del índice S&P 500 continúe dicha tendencia en 2026. Aunque el sector de tecnología impulsado por la IA estuvo a la delantera en 2025, se espera que otros sectores, como el financiero y el industrial, impulsen el crecimiento de los ingresos y ayuden a que los márgenes de ganancias registren nuevos máximos históricos en 2026.
5. Curva de rendimiento más pronunciada debido a los déficits y niveles de deuda
Si bien la Reserva Federal (Fed) ha reducido su tasa oficial a razón de aproximadamente 175 puntos base (pb) desde mediados de septiembre de 2024, el rendimiento de los bonos del Tesoro de EE. UU. a 10 años de hecho ha tenido un incremento aproximado de entre 80 y 100 pb durante el mismo período. Pasó de 3.6 % a un máximo de 4.9 % y finalmente se ubicó en 4.2 % al 31 de diciembre de 2025. Desde la aprobación de la Ley One Big Beautiful Bill el 4 de julio de 2025, el rendimiento de los bonos del Tesoro a 2 años ha tenido una disminución aproximada de 30 pb, mientras que los bonos del Tesoro a 30 años han tenido una disminución de apenas 3 pb. Ambas partes de la curva de rendimiento se están empinando, lo que refleja una preocupación continua del inversionista con respecto a los niveles de déficit y deudas de los Estados Unidos.
Si bien la política de la Fed generalmente puede influir en el extremo corto de la curva, el extremo largo es anclado al alza por las expectativas de los inversionistas en torno a la inflación, el crecimiento y el riesgo. El déficit del presupuesto federal de los Estados Unidos de -5.3 % sigue siendo sustancialmente más amplio que su promedio a 30 años de -3.9 %, y el déficit de la cuenta actual está cerca del nivel mínimo observado desde 2007. Los actuales déficits gemelos deben poner presión en las tasas a largo plazo para llevarlas al alza, incluso si las acciones de la Fed llevan las tasas a corto plazo a la baja. Traducción: el mercado de bonos no está dando mucho margen a los legisladores en 2026.
4. Año de elecciones intermedias: ¿habrá un cambio de control?
Aunque pueden suceder muchas cosas entre el presente y las elecciones intermedias de noviembre de 2026, los mercados de predicción actualmente indican que el consenso del mercado prevé un cambio de control. Históricamente, durante las elecciones intermedias, el partido que controla la Casa Blanca casi siempre ha perdido escaños en la Cámara de Representantes, lo cual ha sucedido en 20 de las últimas 22 elecciones intermedias.
Un gobierno dividido, es decir, un gobierno en el que el partido político que controla la Casa Blanca no mantiene la mayoría del control en el Congreso, suele ser el resultado más favorable para el mercado. Los mercados prefieren el estancamiento, ya que este limita la posibilidad de que se presenten sorpresas políticas sustanciales. Históricamente, un gobierno dividido también ha generado los mayores retornos del mercado, cuyo promedio se encuentra en el rango del 13 % o más.
3. Las tensiones geopolíticas continúan elevadas
El mes de febrero marcará el cuarto año del inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania, y parece que no hay soluciones inmediatas para poner fin al conflicto. Además, la tensión creciente en el Medio Oriente y en Nigeria, así como los ataques aéreos estratégicos y la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro al inicio del año nuevo, se suman al conjunto de conflictos geopolíticos que los inversionistas probablemente enfrentarán en 2026.
Desde la perspectiva del inversionista, los mercados históricamente solo han prestado atención a los eventos geopolíticos durante unos cuantos días si estos interrumpen sustancialmente la producción petrolera. Al momento en que se redactó el presente texto, no se espera que las acciones llevadas a cabo por el ejército y las autoridades policiales estadounidenses en Venezuela produzcan ese efecto; así, aunque no se prevén resultados específicos, estos eventos en general siguen siendo un factor incierto para los mercados en 2026.
2. Herramientas de política monetaria más adaptativas
Los mercados de futuros de fondos federales prevén uno o dos recortes de 25 pb en las tasas de interés en 2026, lo que coloca al ciclo de reducción de tasas total en aproximadamente 200 a 225 pb desde septiembre de 2024. Aunque parece que nos estamos acercando al final del ciclo y que una o dos reducciones de 25 pb quizá no suenen muy acomodaticias en términos relativos, hay más en el panorama que solo las reducciones de tasas.
De hecho, se espera que la Fed utilice otras herramientas de su conjunto de herramientas oficial para generar una adaptabilidad adicional en 2026. Los ejemplos incluyen la flexibilización cuantitativa para ayudar a gestionar la liquidez del mercado financiero a corto plazo, la inclinación de la composición de su balance a favor de los bonos del Tesoro a corto plazo y en detrimento de los valores respaldados por hipotecas, además de la provisión de una orientación futura más moderada.
Es probable que los mercados consideren que un nuevo presidente de la Fed en 2026 (¿quizás alguien llamado Kevin?) represente una acción más moderada, pero la composición total de la Fed y los gobernadores que finalmente sean ratificados en el cargo serán fundamentales para determinar cómo se desarrolla la política monetaria a partir de ahora. Todo esto es para decir que se espera que la política monetaria sea un impulso importante para los mercados, una vez más en 2026.
1. Incertidumbre en torno a la política fiscal estadounidense
Se espera que la confusión relacionada con la incertidumbre de la política fiscal continúe hasta bien entrado el 2026. Los principales problemas a monitorear incluyen:
- La inminente fecha límite del límite de deuda a principios de este año
- El presupuesto federal y las asignaciones no resueltas que podrían provocar otro cierre del gobierno
- Los posibles déficits de los fondos de fideicomisos de infraestructura
- Los debates relativos a las prórrogas o la permanencia de la política fiscal
- Un fallo de la Corte Suprema con respecto a los aranceles y la política comercial, y
- Un enfoque en los programas de derechos en un año que celebrará elecciones intermedias
...... por nombrar solo algunos.
Considerando el amplio espectro de los posibles resultados en torno a cada uno de estos problemas, se espera que la política fiscal se mantenga bastante agitada en 2026, tal como lo fue en 2025, y que al final sea la principal fuerza impulsora de los mercados financieros globales.
Canciones del año 2026
- “Purple Haze” — Jimi Hendrix, 1967
- “The Song Remains the Same” — Led Zeppelin, 1973
- “Mr. Blue Sky” — Electric Light Orchestra, 1977
En 2025, nuestro himno de mercado fue “Purple Haze” de Jimi Hendrix, lo que resultó ser una selección un tanto apta para un entorno rodeado por la incertidumbre política. Los inversionistas se encontraban navegando un entorno de señales contradictorias y preguntas sin respuesta referentes a la inflación, las tasas de interés, la salud del consumidor, los resultados de la elección, los aranceles, las tasas impositivas corporativas y el déficit del presupuesto federal, entre otras cosas. Si bien tuvimos cierta claridad a medida que avanzó el año, la metáfora era muy evidente: la visibilidad se vería gravemente limitada en medio de la confusión.
Al avanzar hacia 2026, y por primera vez en más de una década de seleccionar referencias musicales para los mercados, este año presentará una armonía de tres partes, que le ofrecerá una banda sonora durante todo el transcurso del año, con la expectativa de que la incertidumbre finalmente dé paso a cielos despejados hacia finales del año. Para 2026, hemos seleccionado la canción de rock clásico “The Song Remains the Same”, de Led Zeppelin, y la canción de rock progresivo “Mr. Blue Sky”, de Electric Light Orchestra, dos legendarias bandas de rock inglesas.
¿Por qué? Ya que, pese a los titulares y el escándalo a corto plazo, la melodía subyacente del mercado no ha cambiado mucho respecto de hace un año. Estamos ingresando al año nuevo con valoraciones elevadas y una coyuntura de aceleración del crecimiento económico y de las ganancias, aunque el impulsor individual más importante de los mercados en 2026 probablemente continúe siendo la confusión derivada de la incertidumbre política, hasta que, según lo previsto, se disipe hacia finales del año.
Además de la interpretación literal de “the song remains the same” (la canción sigue siendo la misma), su significado subyacente a menudo se interpreta como el reflejo de la continuidad y la universalidad pese al cambio. Sugiere que aunque las circunstancias, los lugares y las experiencias evolucionan, la esencia, es decir, la “canción” se mantiene constante.
“Mr. Blue Sky” en general se interpreta como una celebración del optimismo y la renovación después de un período de tristeza, que en nuestro caso está representado por la confusión en torno a la incertidumbre de la política.
En conjunto, estas canciones transmiten el tema de la atemporalidad. Las principales verdades y emociones de la vida persisten, incluso a medida que el mundo cambia. La música tiene que ver con el trayecto, no con el destino. De acuerdo, tal vez tenga un poco que ver con el destino, presentándose en la forma de retornos positivos del mercado y “nada más que cielos despejados hacia finales del año”.
En mi opinión, las canciones tratan sobre la constancia en medio de la transformación, lo que las convierte en una metáfora poderosa para los mercados: las fuerzas estructurales y los impulsores a largo plazo se mantienen intactos en gran medida, incluso mientras el mercado improvisa a su alrededor, generando oportunidades tácticas de asignación de activos para los inversionistas en 2026. Quizás el ritmo varíe, pero la melodía es familiar.
Para los inversionistas, el mensaje de este año es simple: no se pierda en los solos, concéntrese en el ritmo subyacente. Los mismos impulsores perdurables están dando forma a las oportunidades, y mantener la disciplina y la agilidad será más importante que nunca. El desafío implica filtrar el ruido, subir el volumen y escuchar la melodía que perdura.