La educación universitaria es un gasto que a menudo se financia con préstamos estudiantiles. El costo de asistir a la universidad excede lo que algunas familias son capaces de planificar, por lo que solicitar préstamos es un hecho habitual. Sin embargo, si haces algo de planificación, puedes minimizar tu gasto general.

Qué opciones tienes antes de solicitar un préstamo

Antes de solicitar un préstamo, pregúntate a ti mismo, ¿tienes que pedir prestado el monto total de la matrícula? Date el tiempo para investigar becas y subvenciones, las cuales pueden cubrir una parte del costo de la matrícula. Estas son algunas de las medidas que puedes implementar hoy a medida que buscas un préstamo accesible que sea conveniente para ti:

  • Puedes encontrar subvenciones que son otorgadas por tu universidad o al investigar en línea.
  • Es posible que califiques para una subvención con base en la participación de un familiar tuyo en una organización.
  • Quizás puedas considerar elegir una universidad local para beneficiarte de la matrícula de residente estatal.
  • Otras opciones incluyen aprovechar los programas que ofrecen algunas corporaciones, es decir, programas que podrían rembolsar gran parte del costo.
  • Otra opción para ahorrar es tomar en cuenta la opción de pago que se ofrece sobre el préstamo.
  • Si eres capaz de reducir tus gastos corrientes, podrás evitar grandes facturas mensuales en préstamos estudiantiles y enfocarte en tus metas futuras.

Después de minimizar los costos y maximizar los fondos alternativos, es posible que aún tengas que solicitar un préstamo. En la mayoría de los casos de los alumnos de tiempo completo, tendrás que reembolsar cualquier préstamo que tú o tu familia haya solicitado al poco tiempo de la graduación. Esta calculadora, disponible en el centro de préstamos estudiantiles de PNC, te puede ayudar a entender el impacto y los costos de solicitar un préstamo.

Una vez que hayas solicitado un préstamo, es hora de pensar sobre la manera de reembolsarlo.

¿Y si tienes más de un préstamo?

Si tienes más de un préstamo, quizás debas considerar refinanciar varios préstamos para combinarlos en uno solo.

Algunos de los beneficios del refinanciamiento son la posible reducción de la tasa de interés del préstamo, cambiar el monto del pago para que se ajuste mejor a tu presupuesto o tus metas, o contar con la capacidad de posiblemente liberar al cofirmante.

¿Cómo el tipo de préstamo afecta tus opciones de reembolso?

Antes de que decidas refinanciar, uno de los primeros pasos es averiguar si el refinanciamiento te ofrece realmente un beneficio. Para comprender y comparar tus opciones de refinanciamiento y consolidación, el primer paso es evaluar todos tus préstamos, así como sus plazos y opciones de reembolso.

Determinar el tipo de préstamo que tienes y los detalles particulares de dicho préstamo, como la tasa, el plazo de reembolso y la disponibilidad de una prórroga, son elementos clave al momento de elegir una opción que sirva con base en tus circunstancias personales.

Primeramente, determina si el préstamo es federal o privado para averiguar cuáles son tus opciones de reembolso.

Préstamos privados

Podrías descubrir que si decides refinanciar con un prestador privado o que no sea un banco, podrías beneficiarte de una tasa de interés más baja. Sin embargo, el plazo de tu préstamo podría cambiar y en lugar de pagar durante 10 años en el periodo de reembolso estándar, tu periodo de reembolso se puede reducir. Es posible que los préstamos privados también ofrezcan una suspensión temporal del cobro y una prórroga. Si decides refinanciar el préstamo, se tomaría como un nuevo préstamo con una nueva tasa, plazo de pago y características de producto y beneficios. 

Si eliges un prestador privado para refinanciar tus préstamos federales, es posible que pierdas las opciones de reembolso que ofrece el gobierno.

Sin embargo, si tu tasa de interés es muy alta, refinanciar un préstamo con un prestador privado podría ser una mejor opción. Una vez más, es importante tener en cuenta la manera en que esto podría modificar los beneficios de préstamos federales que se relacionan con el préstamo original.

Préstamos federales

Los préstamos federales a menudo pueden incluir opciones de reembolso flexibles, como la prórroga, la suspensión temporal del cobro o incluso la opción de elegir un nuevo plan de pagos para extender el reembolso del préstamo.

Si el pago de tu préstamo estudiantil es muy elevado para tu presupuesto actual y tienes un préstamo federal, considera un plan de reembolso de préstamo estudiantil que no sea el plan de reembolso estándar. Las opciones de plan de reembolso pueden variar.

También hay planes de pago para préstamos federales, tales como:

  • Plan de reembolso de graduado
  • Plan de reembolso aplazado
  • Plan de reembolso “pay as you earn” (paga según lo que ganes)
  • Plan de reembolso sujeto a ingresos, o
  • Plan de reembolso variable según ingresos.

Para saber si tienes préstamos federales, visita el sitio web del National Student Loan Data System (Sistema Nacional de Datos de Préstamos Estudiantiles, NSLD), el cual es la base de datos central de ayuda estudiantil del Departamento de Educación de los Estados Unidos.

¿Cómo puedes crear tu propio plan de reembolso?

La mayoría de los préstamos estudiantiles, si no todos, no penalizan los prepagos. Es posible que no tengas que apegarte al plan de pago predefinido si quieres aportar pagos adicionales. Sin embargo, debes hablar con tu prestador o administrador del préstamo para determinar cómo se aplican los pagos adicionales.

Puedes usar una calculadora para estimar tu nuevo pago mensual. Después, simplemente empiezas a realizar los pagos de montos superiores sobre tu préstamo existente.

Una segunda opción implica refinanciar tu préstamo estudiantil con un banco para disminuir la tasa de interés y reducir el plazo del préstamo. Es posible que tus pagos mensuales también aumenten con este método, aunque con una tasa de interés más baja, es decir, cada vez que realices un pago una mayor parte del pago se aplicará a liquidar el capital.

No hay nada que impida que realices pagos para reducir la carga de la deuda de tu préstamo estudiantil. Sin embargo, también puedes establecer un plan para minimizar la deuda total que solicites en préstamo. Elabora un plan para que puedas solicitar un préstamo por el menor monto posible y, cuando sea el momento de reembolsarlo, estarás en una mejor posición para hacer o manejar el pago de tus préstamos al emplear las sugerencias anteriores. Además, si puedes adelantar tus pagos y liquidar tu préstamo más rápido, estarás mucho más cerca de lograr otras metras, como comprar una casa.