Explore las similitudes y diferencias entre los préstamos personales y los préstamos con garantía hipotecaria, así como las alternativas, para encontrar la opción que más le convenga.

  • Los préstamos personales permiten a los prestatarios acceder a una suma global de dinero sin la necesidad de una garantía.
  • Los préstamos con garantía hipotecaria permiten a los propietarios obtener una suma global de dinero respaldada por el valor líquido de su vivienda, para lo cual se utiliza la vivienda como garantía para respaldar el préstamo. 
  • Los préstamos personales suelen ofrecer un financiamiento más rápido y un proceso de solicitud más sencillo, mientras que los préstamos con garantía hipotecaria suelen ofrecer límites de préstamo más altos, tasas de interés más bajas y períodos de amortización más largos.

Los gastos de monto elevado forman una parte inevitable de la vida. Dichos gastos pueden ser planificados (p. ej., llevar a cabo un proyecto de remodelación del hogar o ampliar la familia mediante la adopción o los tratamientos de fertilidad). No obstante, dichos gastos también pueden ser imprevistos (como suele ocurrir con los gastos de emergencia, tales como las reparaciones del automóvil o los gastos médicos). 

Los préstamos personales constituyen una solución para los solicitantes elegibles que buscan solicitar dinero prestado para cubrir gastos de monto elevado. Sin embargo, si usted es propietario de una vivienda, también puede acceder a un préstamo con garantía hipotecaria. 

En este artículo, analizaremos ambas opciones. Conocerá:

  • Qué es un préstamo personal y cómo funciona
  • Qué es un préstamo con garantía hipotecaria y cómo funciona
  • Cómo determinar cuál es la opción que más le conviene
  • Las alternativas financieras que podrían resultar más convenientes para ciertos prestatarios en lugar de un préstamo personal o un préstamo con garantía hipotecaria.

¿Qué es un préstamo personal?

Un préstamo personal le permite solicitar prestada una suma global de dinero que se reembolsa en quotas mensuales durante un plazo predeterminado con una tasa de interés fija.

La mayoría de los préstamos personales son sin garantía, lo que significa que no requieren que usted utilice sus bienes como garantía. No obstante, algunos prestamistas también ofrecen préstamos personales con garantía, los cuales son respaldados por activos, tales como un vehículo, acciones o una cuenta de ahorros.[1] 

Los préstamos personales normalmente ofrecen una tasa de interés fija, por lo que la tasa no cambia durante el plazo del préstamo. Esto significa que los pagos mensuales se mantienen fijos en un monto constante y predecible mes con mes.   

¿Cómo funciona un préstamo personal?

Los préstamos personales pueden destinarse a una amplia variedad de propósitos, tales como la consolidación de deudas, mejoras para el hogar, gastos médicos, costos de mudanza, bodas u otras compras importantes.

Los préstamos personales funcionan de la siguiente manera:

  1. Usted solicita un monto fijo de dinero. El monto aprobado normalmente depende de factores como su puntaje de crédito, su nivel de ingresos y sus obligaciones de deuda actuales.[2]
  2. El prestamista evalúa su solicitud para determinar si califica, así como la tasa de interés y el plazo a los que podría acceder.
  3. Si el prestatario acepta los términos del préstamo y firma los documentos de cierre, el préstamo se constituye como un contrato legalmente vinculante.
  4. Posteriormente, el prestamista realiza el desembolso de los fondos en una suma global, normalmente en un plazo de uno a tres días laborales. 
  5. La amortización inicia de inmediato, y el primer pago normalmente debe realizarse en un plazo de 30 a 60 días. Cada pago generalmente cubre tanto el capital como los intereses (aunque el porcentaje del pago que se destina a cada categoría puede variar a lo largo del plazo, de manera que los primeros pagos se destinan en mayor medida a los intereses, y los pagos posteriores al capital).     

Ventajas y desventajas de los préstamos personales

Si bien los términos específicos de cualquier préstamo pueden variar según el prestamista, las condiciones económicas y el perfil financiero del solicitante, los préstamos personales generalmente presentan ciertas ventajas y desventajas en comparación con los préstamos con garantía hipotecaria.

Los beneficios de un préstamo personal incluyen los siguientes:

  • No se requiere una garantía hipotecaria (incluso quienes viven en inmuebles arrendados pueden calificar para un préstamo personal).
  • En la mayoría de los casos, no se requiere ningún tipo de garantía.
  • Los procesos de solicitud y los tiempos de desembolso de fondos son relativamente rápidos.

Las posibles desventajas de los préstamos personales incluyen las siguientes:

  • Tasas de interés promedio más elevadas (particularmente en el caso de créditos sin garantía, los cuales suponen un mayor riesgo para el prestamista)
  • Montos máximos de préstamo más bajos
  • Períodos de amortización más cortos
  • Sin posibilidad de beneficios del impuesto sobre los ingresos 

¿Qué es un préstamo con garantía hipotecaria?

Un préstamo con garantía hipotecaria constituye una suma global que los propietarios elegibles solicitan en préstamo sobre el valor líquido de su vivienda.[3] El valor líquido es el valor de su vivienda menos las deudas vigentes sobre la misma (por ejemplo, una hipoteca).[3] Si bien generalmente no es posible acceder a la totalidad del valor líquido de su vivienda, muchos prestamistas le permiten solicitar prestado hasta el 70 % o el 80 % del valor de la relación préstamo-valor combinada (CLTV). 

Por ejemplo, si su vivienda tiene un valor de $600,000 y el saldo de su hipoteca es de $400,000, el valor líquido de su vivienda es de $200,000. Si el prestamista le autoriza solicitar prestado el 75 % de su CLTV (al tener en cuenta factores como su puntaje de crédito, su relación deuda-ingresos (DTI) y las políticas generales del prestamista), usted podría solicitar prestados hasta $50,000 mediante un préstamo con garantía hipotecaria.   

Por definición, los préstamos con garantía hipotecaria se emiten con garantía, ya que la vivienda se utiliza como garantía para el préstamo. El incumplimiento de pago del préstamo podría dar lugar a una ejecución hipotecaria, lo que significa que el prestamista tendría la facultad de adjudicarse la propiedad en caso de que el prestatario incurra en morosidad.[4]

Al igual que los préstamos personales, los préstamos con garantía hipotecaria generalmente ofrecen una tasa de interés fija, lo que permite que sus pagos parciales mensuales permanezcan constantes durante todo el plazo del préstamo. 

¿Cómo funciona el préstamo con garantía hipotecaria?

En términos generales, los préstamos con garantía hipotecaria pueden destinarse a los mismos propósitos que los préstamos personales, lo que incluye la consolidación de deudas, mejoras para el hogar, gastos médicos y compras de monto elevado. 

Los préstamos con garantía hipotecaria funcionan de la siguiente manera:

  1. Usted solicita un monto fijo de dinero. El monto máximo del préstamo a menudo depende de factores como el valor líquido de su vivienda, la proporción de dicho valor que los prestamistas están dispuestos a financiar, su puntaje de crédito, sus ingresos y sus deudas vigentes.
  2. El prestamista evalúa su solicitud para determinar si califica, (así como la tasa de interés y los plazos que le pueden ofrecer). Es importante señalar que este proceso de evaluación normalmente requiere una tasación de la propiedad para determinar también su valor actual.  
  3. Si ambas partes acuerdan proceder con la operación, se redactan y suscriben los documentos del préstamo, con lo que se constituye un contrato legal y vinculante.
  4. El prestamista entrega los fondos en una suma global. 
  5. Al igual que sucede con los préstamos personales, la amortización de los préstamos con garantía hipotecaria inicia de inmediato, pues el primer pago parcial generalmente debe cubrirse en un plazo de 30 a 60 días, y cada pago comprende una porción tanto del capital como de los intereses.       

Ventajas y desventajas de los préstamos con garantía hipotecaria

Los posibles beneficios de los préstamos con garantía hipotecaria incluyen los siguientes:

  • Tasas de interés promedio más bajas (debido a que el préstamo está respaldado por la vivienda, lo que brinda una mayor seguridad para el prestamista)
  • Montos máximos de préstamo más altos
  • Períodos de amortización más largos
  • Los intereses podrían ser deducibles de impuestos si los fondos se destinan a mejoras para el hogar elegibles (por favor consulte su situación particular con un asesor fiscal calificado)

Las posibles desventajas de los préstamos con garantía hipotecaria incluyen las siguientes:

  • La propiedad debe cumplir con los requisitos de valor líquido establecidos por el prestamista para ser elegible
  • Un proceso de solicitud más prolongado y detallado
  • En caso de incumplimiento de pago, la vivienda puede correr el riesgo de ser objeto de una ejecución hipotecaria
  Préstamo personal Préstamo con garantía hipotecaria
Requisitos de garantía A menudo son sin garantía, lo que significa que no se necesita una garantía Con garantía; se utiliza su vivienda como garantía
Montos de préstamo Montos de préstamos generalmente más bajos Suele autorizar montos de préstamo más altos, según el valor líquido disponible
Tasas de interés Normalmente es más alta debido a que el préstamo no está respaldado por una garantía Normalmente es más baja debido a que el préstamo está respaldado por su vivienda
Plazos de amortización Normalmente de dos a siete años, aunque algunos prestamistas ofrecen plazos más largos Normalmente de cinco a 30 años
Plazo de desembolso de los fondos Normalmente más rápido; los fondos suelen estar disponibles en cuestión de días Generalmente más lento debido a la evaluación de riesgos, la tasación y los requisitos de cierre
Cargos Puede incluir comisiones de apertura y otros cargos del prestamista. Puede incluir cargos de tasación, comisiones de apertura, costos de cierre y otros cargos del prestamista.
Riesgos El incumplimiento de pago puede perjudicar su crédito y, de ser el caso, derivar en la adjudicación de la garantía (si el préstamo cuenta con un respaldo con garantía). El incumplimiento de pago puede perjudicar su crédito y posiblemente dar lugar a una ejecución hipotecaria.
Implicaciones fiscales Por lo general, los intereses no son deducibles de impuestos para gastos personales. Los intereses podrían ser deducibles de impuestos en determinados casos, si los fondos se destinan a mejoras para el hogar elegibles.

Cuándo debe optar por un préstamo personal

Un préstamo personal podría ser más conveniente que un préstamo con garantía hipotecaria si:

  • Usted no es propietario de un bien inmueble o no cuenta con el valor líquido suficiente en su vivienda para ser elegible para un préstamo con garantía hipotecaria.
  • Necesita un monto de dinero comparativamente menor.
  • El tiempo apremia.
  • No está dispuesto a comprometer su vivienda como garantía real (quizás debido a la aversión al riesgo).

Cuándo debe optar por un préstamo con garantía hipotecaria

Situaciones en las que es preferible un préstamo con garantía hipotecaria (p. ej., gastos de monto elevado, tasas más bajas, período de amortización más largo, valor líquido suficiente).

Un préstamo con garantía hipotecaria podría ser una solución preferible si:

  • Usted cuenta con el suficiente valor líquido para ser elegible.
  • Está buscando la opción que tenga la tasa más baja.
  • Necesita un monto de dinero comparativamente mayor.
  • Un período de amortización más largo resulta adecuado.
  • Dispone del tiempo necesario para completar el proceso de solicitud del préstamo con garantía hipotecaria, lo que incluye la realización de la tasación de la vivienda.

Tres alternativas a los préstamos personales y a los préstamos con garantía hipotecaria

1. Línea de crédito con garantía hipotecaria (Home Equity Line of Credit, HELOC)

Una HELOC es una línea de crédito renovable que está respaldada por el valor líquido de su vivienda. A diferencia de los préstamos con garantía hipotecaria y los préstamos personales, las líneas de crédito con garantía hipotecaria (HELOC) le permiten disponer del capital de forma gradual, en lugar de recibir una suma global.[5] Esto puede resultar útil en las situaciones en las que el monto total requerido no se conoce con anticipación (como suele ocurrir, por ejemplo, con las renovaciones del hogar).

Una HELOC consta de dos fases: el período de disposición y el período de reembolso. Durante el período de disposición (que suele ser de tres a diez años), usted puede realizar disposiciones de capital contra la línea de crédito según sea necesario, hasta el monto máximo, con pagos mensuales comparativamente bajos. Durante el período de amortización (que suele ser de cinco a treinta años), se reembolsa la totalidad del monto junto con los intereses. 

Al evaluar una HELOC frente a un préstamo personal, debe tener en cuenta que las HELOC están garantizadas por la vivienda, por lo que el incumplimiento de pago podría dar lugar a la ejecución hipotecaria. Por el contrario, el incumplimiento de pago de un préstamo personal normalmente no pone en riesgo la pérdida de la vivienda.

2. Refinanciamiento con retiro de efectivo

El refinanciamiento con retiro de efectivo sustituye su hipoteca actual por una nueva con un saldo mayor y bajo nuevos términos, los cuales incluyen una nueva tasa de interés.[6] La nueva hipoteca, al ser por un monto mayor, liquida en su totalidad el saldo de la hipoteca anterior, lo que genera un remanente de dinero para proporcionarle fondos. 

Debido a que esta operación reestructura la totalidad de su hipoteca, el refinanciamiento con retiro de efectivo normalmente solo es viable en términos financieros si la nueva tasa de interés es inferior a la tasa de su hipoteca actual. Al igual que sucede con todas las hipotecas, el refinanciamiento con retiro de efectivo será garantizado por la propiedad.

3. Tarjetas de crédito.

Las tarjetas de crédito son líneas de crédito renovables sin garantía. Usted puede solicitar prestado según sea necesario, hasta el límite de crédito, realizar pagos mensuales para reducir el saldo y volver a solicitar prestado. Las tarjetas de crédito generalmente se renuevan de forma indefinida, por lo que puede continuar cargando gastos a la tarjeta y realizar el pago de los cargos durante años, o incluso décadas. 

Las tarjetas de crédito generalmente tienen tasas de interés elevadas, y el acceso inmediato a los fondos podría dificultar el control del nivel de gasto. Las tarjetas de crédito pueden ser útiles ante una contingencia; no obstante, por lo general no constituyen una solución financiera segura a largo plazo.

Cómo elegir entre un préstamo personal y un préstamo con garantía hipotecaria

Al evaluar opciones de financiamiento, el primer paso consiste en analizar sus necesidades y metas. ¿Qué cantidad necesita? ¿De qué manera el uso de los fondos afectará su vida, tanto en términos financieros como prácticos? 

A continuación, evalúe su elegibilidad para cada tipo de préstamo. ¿Cuenta con el suficiente valor líquido contra el cual pedir prestado? ¿Su puntaje de crédito y su relación deuda-ingresos (DTI) actuales son suficientes para acceder a términos con los que se sienta cómodo?

Y, por último, considere el proceso de solicitud, los plazos de amortización y su tolerancia personal al riesgo al elegir la opción que mejor se adapte a sus necesidades. 

En caso de duda, puede buscar la orientación de un asesor financiero o consultar con un prestamista para obtener perspectivas sobre las opciones de préstamos a su disposición. También puede contactar a los representantes del Centro de Préstamos Hipotecarios de PNC Bank por teléfono al 1-855-762-9545. 

Una vez que conozca sus opciones, estará preparado para afrontar los gastos importantes de la vida, en el momento y de la forma en que estos se presenten.