Resumen:

  • El fraude sin tarjeta física ocurre cuando se utiliza información de tarjetas robadas para realizar compras en las que no se presenta la tarjeta en físico.
  • Las herramientas de protección como el servicio de verificación de dirección (Address Verification System, AVS), la comprobación del valor de verificación de la tarjeta (Card Verification Value, CVV), el monitoreo de transacciones y las soluciones de detección de fraudes pueden ayudar a disminuir el riesgo.
  • Monitorear las tasas de aprobación, los contracargos (transacciones devueltas) y los tiempos de respuesta de los reembolsos puede ayudar a las empresas a identificar problemas antes de que se vuelvan costosos.
  • Conozca cómo las herramientas de mitigación del fraude para pequeñas empresas de PNC pueden ayudarle a aceptar pagos de manera segura, gestionar el riesgo de fraude y ofrecer una experiencia del cliente sin contratiempos.

Para varias pequeñas empresas, las ventas en línea son una parte esencial de su negocio. Ya sea que los clientes compren en línea, por teléfono o desde un dispositivo móvil, los pagos digitales ofrecen la comodidad y flexibilidad que los consumidores de hoy en día esperan.

Sin embargo, esa comodidad también conlleva un riesgo creciente: el fraude sin tarjeta física (card-not-present, CNP).

A medida que las empresas expanden sus canales de venta digitales, comprender los esquemas más comunes de fraude sin tarjeta física e implementar medidas de protección prácticas puede ayudar a proteger los ingresos, preservar la confianza del cliente y reducir los costosos contracargos.

“La buena noticia es que disminuir el fraude no tiene por qué significar un proceso de pago complicado”, señala Sean McDonald, director de soluciones para comerciantes de PNC Bank. “Muchas pequeñas empresas pueden ayudar a reducir el riesgo al comprender los esquemas de fraude CNP más comunes y poner en práctica algunas medidas de protección básicas”.

¿Qué es el fraude sin tarjeta física?

El fraude sin tarjeta física ocurre cuando alguien utiliza información de tarjetas de crédito o débito robadas para realizar una compra sin presentar la tarjeta físicamente.

La magnitud del problema es considerable: aproximadamente el 70 % de los fraudes relacionados con tarjetas ocurren en transacciones sin tarjeta física, y se proyecta que las pérdidas globales por este tipo de fraude alcancen los $49,000 millones para el año 2030 [1].

Debido a que no se presenta la tarjeta en físico, las empresas pueden tener una mayor dificultad para confirmar que la persona que realiza la compra sea el titular autorizado. Si bien el fraude puede afectar a empresas de cualquier tamaño, las pequeñas empresas suelen resentir el impacto de manera más directa a través de las pérdidas por contracargos y el tiempo que se requiere para resolver las disputas.

Pruebas de tarjetas

Una de las formas más comunes de fraude sin tarjeta física es la prueba de tarjetas (card testing). Los estafadores utilizan datos de tarjetas robadas para verificar si una cuenta está activa; por lo general, lo hacen al enviar múltiples transacciones de montos bajos antes de intentar realizar compras por montos más elevados.

Las señales de alerta de las pruebas de tarjetas pueden incluir:

  • Un aumento repentino de transacciones por montos pequeños
  • Múltiples intentos de pago mediante el uso de diferentes tarjetas
  • Un volumen inusualmente elevado de transacciones rechazadas

“Muchos propietarios de empresas esperan que el fraude se manifieste como una sola transacción grande y sospechosa”, señala McDonald. “En realidad, a menudo comienza con una serie de transacciones pequeñas diseñadas para verificar si una tarjeta robada es aceptada”.

Fraude de triangulación

El fraude de triangulación es más complejo. En este esquema, un estafador crea una tienda en línea falsa y acepta pagos de clientes que no sospechan nada. Luego, el delincuente utiliza la información de pago robada para comprar productos a un comercio legítimo y hace que esos artículos se envíen directamente al cliente.

El cliente recibe la mercancía y es posible que nunca se dé cuenta de que algo anda mal. Mientras tanto, el comercio legítimo puede enfrentar contracargos y pérdidas financieras cuando finalmente se reporta la transacción realizada con la tarjeta robada.

Debido a que estas transacciones pueden parecer legítimas al principio, las empresas deben monitorear patrones de pedidos inusuales y actividades de envío que difieran significativamente del comportamiento normal del cliente.

Fraude amistoso

No todos los contracargos provienen de actividades delictivas.

El fraude amistoso ocurre cuando el titular de una tarjeta disputa una transacción válida. Puede ser involuntario, por ejemplo, cuando un cliente no reconoce un cargo, o intencional, como cuando un cliente disputa a sabiendas una compra legítima para obtener un reembolso mientras se queda con el producto o servicio. En otros casos, el cliente puede saltarse el proceso de reembolso del comercio e ir directamente con el emisor de su tarjeta.

Los ejemplos comunes incluyen:

  • un cliente no reconoce el nombre de la empresa en su estado de cuenta;
  • un familiar realiza una compra sin el conocimiento del titular de la tarjeta;
  • un cliente se olvida de un pago recurrente; o
  • un cliente disputa a sabiendas una compra legítima para recibir un reembolso mientras conserva el producto o servicio.

“El fraude amistoso es uno de los desafíos más comunes que enfrentan los comercios en línea”, señala McDonald. “Algunas disputas comienzan debido a una confusión, mientras que otras pueden involucrar un uso indebido e intencional del proceso de contracargo. La comunicación clara antes y después de una compra puede ayudar a prevenir disputas innecesarias y respaldar la respuesta del comercio cuando se cuestiona una transacción válida”.

Cómo desarrollar una estrategia de prevención del fraude adecuada

Las pequeñas empresas no necesitan un equipo especializado en fraudes ni un presupuesto de nivel corporativo para fortalecer la seguridad de sus pagos. A menudo, el enfoque más eficaz consiste en implementar múltiples herramientas de protección en niveles.

Usar el servicio de verificación de dirección (AVS)

El AVS compara la dirección de facturación ingresada durante el proceso de pago con la información que el emisor de la tarjeta tiene registrada. Las inconsistencias pueden ayudar a identificar transacciones potencialmente fraudulentas antes de que sean aprobadas.

Los servicios de verificación de cuentas de PNC ayudan a las empresas a detectar y evitar posibles esquemas de fraude de suplantación de identidad y estafas diseñadas para desviar pagos legítimos hacia un delincuente.

Solicitar la verificación del CVV

Exigir el código de seguridad de la tarjeta añade otro nivel de validación y puede ayudar a prevenir el uso no autorizado de números de cuenta robados.

Monitorear el volumen de transacciones

Las herramientas de monitoreo de transacciones pueden alertar sobre un número inusual de intentos de pago desde el mismo dispositivo, cuenta o dirección IP en un corto período de tiempo. Esta actividad puede ser una señal temprana de un ataque de prueba de tarjetas.

Aprovechar las herramientas avanzadas de detección de fraude

Las herramientas modernas de prevención de fraudes evalúan en tiempo real la información del dispositivo, los patrones de transacciones, los comportamientos de compra y las señales de riesgo para identificar actividades que difieran del comportamiento normal del cliente.

Por ejemplo, PNC Merchant Services® ofrece funciones de gestión de fraude que pueden ayudar a las empresas a evaluar transacciones, monitorear actividades sospechosas y aplicar controles basados en el riesgo diseñados para equilibrar la seguridad y la experiencia del cliente.

Tres métricas que vale la pena monitorear cada mes

“Docenas de datos pueden brindar información sobre la eficacia de los controles de fraude de una pequeña empresa”, menciona Josh Del Valle, director de fraude empresarial de PNC. “Sin embargo, monitorear algunos indicadores clave puede ayudar a los propietarios de empresas a identificar rápidamente problemas potenciales y determinar dónde se requieren ajustes”.

1. Tasa de aprobación

Mide el porcentaje de transacciones que se autorizan con éxito.

Una disminución en la tasa de aprobación podría indicar que los controles de fraude están generando una fricción innecesaria para los clientes legítimos, o bien, que hay problemas en el procesamiento de pagos que requieren atención.

2. Índice de contracargos

Este indicador mide el porcentaje de transacciones que derivan en contracargos. Como parámetro de alerta práctica, un índice de contracargos cercano al 1 % requiere atención inmediata, ya que las redes de tarjetas y los procesadores de pagos pueden comenzar a someter a los comercios a un mayor escrutinio al alcanzar o aproximarse a ese nivel.

Un aumento en los contracargos puede ser señal de actividad fraudulenta, problemas en el servicio al cliente, confusión con la facturación o fallas en la experiencia de pago.

3. Tiempo de procesamiento de reembolsos

La rapidez con la que una empresa responde a las solicitudes de reembolso puede afectar directamente la satisfacción del cliente y los índices de disputas.

“Cuando los clientes pueden resolver un problema rápidamente con el comerciante, por lo general es menos probable que lo conviertan en un contracargo”, señala Del Valle. “Las respuestas rápidas y una buena documentación pueden marcar una diferencia significativa”.

Las pequeñas acciones pueden generar grandes beneficios

El fraude sin tarjeta física es una realidad cada vez más común en el comercio digital, pero no tiene por qué convertirse en un costo al hacer negocios. Al comprender los esquemas de fraude más comunes, implementar controles en niveles y monitorear algunos indicadores clave de rendimiento, las empresas pueden proteger mejor sus ingresos mientras mantienen una experiencia del cliente positiva.

“A medida que el comercio en línea continúe evolucionando, también lo harán las tácticas de fraude”, señala Del Valle. “Las empresas que se mantienen informadas y proactivas suelen estar en la mejor posición para proteger tanto sus operaciones como a sus clientes”.

Proteger a su empresa con una seguridad de pagos más inteligente

Proteja su empresa con soluciones de pago diseñadas para el entorno digital actual. Conozca cómo las herramientas de mitigación de fraude para pequeñas empresas de PNC pueden ayudarle a aceptar pagos de manera segura, gestionar el riesgo de fraude y ofrecer una experiencia del cliente sin contratiempos.

Preguntas frecuentes:

¿Cuál es la diferencia entre la prueba de tarjetas y el fraude amistoso?

La prueba de tarjetas consiste en que los delincuentes utilizan información de tarjetas robadas para verificar si una cuenta está activa, a menudo mediante transacciones de bajo monto. El fraude amistoso ocurre cuando el titular legítimo de una tarjeta disputa una compra válida, ya sea por confusión o por un uso indebido e intencional del proceso de contracargo.

¿Cuál es un buen índice de contracargos para una pequeña empresa?

Por lo general, una pequeña empresa debe tener el objetivo de mantener su índice de contracargos muy por debajo del 1 %. Un índice cercano al 1 % requiere atención inmediata, ya que puede ser señal de fraude, problemas en el servicio al cliente o confusión en la facturación.

¿Cómo ayuda el AVS a prevenir el fraude sin tarjeta física?

El AVS compara la dirección de facturación proporcionada en el proceso de pago con la dirección que el emisor de la tarjeta tiene registrada. Una inconsistencia puede alertar a la empresa sobre una transacción potencialmente fraudulenta antes de que se apruebe la compra.

¿Qué debo hacer si sospecho de un esquema de fraude de triangulación?

Detenga el pedido cuando sea posible, revise el pedido en busca de patrones de pago o de envío inusuales y póngase en contacto con su procesador de pagos para recibir orientación. Conserve los registros de las transacciones, las entregas y las comunicaciones con el cliente en caso de que necesite responder a una disputa.