Tener un bebé puede traer cambios significativos en el estilo de vida y en medio de la emoción de planificar la nueva llegada, es fundamental considerar lo que esto significa para tus finanzas.

Crear un plan financiero que cubra cosas como presupuesto, ahorros y manejo de deuda puede ayudarte a prepararte para la llegada del bebé. Esta lista de verificación resume las tareas financieras más críticas que los padres deben estar listos para realizar.

1. Planifica tu presupuesto

Es posible que tengas un presupuesto regular que guíe el gasto de tu hogar cada mes, pero tener un bebé significa hacer algunos ajustes.

Por ejemplo, puedes tener que agregar categorías de gasto para cubrir cosas como:

  • ropa, mantas y accesorios de bebé.
  • pañales y pañitos húmedos.
  • biberones y leche de fórmula si no planeas alimentarlo con leche materna.
  • cuidado infantil.

Al mismo tiempo, puede haber cambios en las categorías regulares de tu presupuesto.

Tal vez gastes más en abarrotes y menos en restaurantes una vez que nazca el bebé. O, puedes tener que pagar más en copagos o primas del seguro médico si acudes a un pediatra fuera de tu red o si cambias de una cobertura individual a un plan familiar.

También debes considerar cómo se verán afectados tus ingresos con la llegada de tu bebé. Quizás tú y tu pareja trabajan, pero uno de ustedes quiere o tiene que quedarse en casa con el bebé a tiempo completo. Perder una parte de tus ingresos puede requerir que debas recortar gastos no esenciales para que el presupuesto para tu bebé funcione.

2. Reevalúa tus ahorros

Contar con ahorros que cubran emergencias es crucial en cualquier momento, pero especialmente una vez que te conviertes en padre de familia. Si tu hijo se enferma, tu fondo de emergencia puede ayudarte a cubrir cualquier pérdida de ingresos si tienes que pedir tiempo libre en el trabajo.

Una vez que has revisado tu presupuesto, mira lo que has dejado aparte para la época de las vacas flojas. La mayoría de expertos recomienda tener ahorros que cubran gastos equivalentes de tres a seis meses en caso de emergencia. Si aún no los tienes, no te asustes.

Comienza eligiendo un monto de dinero a ahorrar para cada persona en tu familia, como 1,000 USD. De esa forma, si eres tú y tu pareja, más el bebé, tu meta de ahorro inmediato sería 3,000 USD.

Revisa tu presupuesto nuevamente antes de que llegue el bebé. Revisa cuánto podrías ahorrar con tus ingresos mensuales antes de que llegue el bebé. Desglosa el monto que puedes ahorrar de cada cheque, y luego automatiza un depósito directo en tu cuenta de ahorros cada vez que recibas un cheque de pago. Si eres cliente de PNC, eso es algo que puedes configurar fácilmente con Virtual Wallet(R) de PNC. Puedes aumentar tus ahorros agregando dinero extra cuando sea posible, como un bono del trabajo, devoluciones, reembolsos o cualquier obsequio en efectivo que recibas por el bebé.

3. Aprovecha lo que haya disponible en el trabajo

Tu empleador puede ofrecer beneficios o ventajas que pueden ayudarte con la planificación financiera para la llegada de un bebé. Por ejemplo, puedes tener acceso a beneficios de licencia remunerada o beneficios por discapacidad a corto plazo para ayudar a compensar cualquier salario perdido durante el tiempo que tomes libre después del nacimiento. O puedes usar tu cuenta de ahorros para la salud o tu cuenta de gastos flexibles para cubrir algunos de los costos médicos durante el primer año de tu bebé. Solo el costo del parto puede variar entre 5,000 USD y 11,000 USD, dependiendo de dónde vivas.

Una vez que haya nacido el bebé, también podrías evaluar otros beneficios orientados al bebé que tu compañía pueda ofrecer. Algunos empleadores ofrecen a sus trabajadores la oportunidad de comprar bonos de ahorros para la universidad con un descuento. Otros pueden ofrecer la equiparación de contribuciones para una cuenta de ahorros universitaria 529, similar a la equiparación del plan 401(k).

Conversar con el departamento de recursos humanos de tu compañía con anticipación a la llegada del bebé puede ayudarte a aprovechar cualquier beneficio disponible. En el caso de una equiparación de 529, no tienes que esperar hasta que nazca el bebé. Puedes establecer una cuenta 529 en la que tú o tu cónyuge aparezcan como beneficiarios para hacer uso de las contribuciones de equiparación, y luego pones a tu hijo como beneficiario.

4. Piensa sobre el ahorro a largo plazo

Empezar a ahorrar para los costos universitarios puede trabajar a tu favor, pero también puedes querer pensar en un ahorro para la jubilación. Si abriste una cuenta de ahorros universitaria 529 o una cuenta de ahorros Coverdell para tu hijo, las contribuciones automáticas pueden ayudarte a que ese dinero aumente en el largo plazo. Una vez que se establezcan esas contribuciones, puedes enfocarte en tu jubilación.

Primero, fíjate en lo que estás contribuyendo en tu plan 401(k) o en un plan similar en el trabajo.

Vale la pena contribuir por lo menos con lo suficiente para calificar para la equiparación completa que ofrezca la compañía, ya que este es dinero gratis que puedes usar para ahorrar para la jubilación. Si no alcanzas a cubrir el monto, revisa tu presupuesto nuevamente para ver si es posible aumentar tu tarifa de contribución.

Luego, busca otras oportunidades de ahorro, como una cuenta individual para la jubilación (IRA, por sus siglas en inglés). Puedes agregar dinero a una IRA además de lo que estés ahorrando en el trabajo, o usarla en lugar de un plan 401(k), si tu empleador no te lo ofrece. Por ejemplo, PNC ofrece IRA tradicional y Roth, y es fácil establecer contribuciones automáticas desde tu cuenta corriente.

Una vez que el bebé nazca y comiences a acostumbrarte a tu nueva realidad financiera, es momento de pensar en otras necesidades que puedes querer cubrir, aparte de la jubilación, ahorros de emergencia o ahorros universitarios. Por ejemplo, puedes querer adquirir un seguro de vida, si aún no lo tienes. Y crear un plan para pagar deudas puede devolver dinero a tu presupuesto a medida que tu familia crece. Todas estas son cosas que tu asesor financiero puede ayudarte a planificar. Si estás listo para conversar sobre tu situación financiera general mientras esperas convertirte en padre de familia, comunícate con PNC hoy para programar una cita con un asesor financiero.