La vida cambia rápidamente y un plan patrimonial desactualizado puede generar desafíos para las personas que más le importan.

  • Las revisiones regulares ayudan a que su plan patrimonial se mantenga alineado con sus deseos y circunstancias actuales. Los eventos importantes de la vida a menudo indican que es momento de realizar una actualización.
  • Los cambios de los activos, las leyes tributarias o las prioridades personales pueden requerir ajustes para asegurar que su plan se mantenga vigente y minimice las posibles complicaciones legales o fiscales.
  • Las actualizaciones implican revisar todos los documentos, consultar con profesionales y comunicar los cambios a los beneficiarios, albaceas y otras personas clave.
  • Evite los errores comunes, como las designaciones desactualizadas de beneficiarios, los documentos inaccesibles y no dar importancia a los activos digitales, para proteger su legado y reducir el estrés de sus seres queridos.

Muchas personas dan un respiro de alivio después de crear un plan patrimonial, aunque marcar esto como una tarea “terminada” puede generar problemas imprevistos más adelante. A medida que el tiempo pasa, sus circunstancias pueden cambiar. Las relaciones cambiantes, las situaciones financieras que evolucionan y las actualizaciones realizadas a las leyes pertinentes podrían afectar su plan original. 

Revisar y actualizar su plan patrimonial periódicamente ayuda a que se mantenga alineado con sus deseos y puede reducir el riesgo de complicaciones para sus seres queridos. Entonces, ¿con qué frecuencia debe hacer esto? Si bien cada situación es distinta, ciertos eventos clave a menudo sirven como un recordatorio de que es momento de darle otro vistazo.

¿Cuándo y por qué debe actualizar su plan patrimonial?

Un plan patrimonial funciona mejor cuando refleja sus circunstancias y prioridades actuales. Aunque quizás no piense en la planificación patrimonial a diario, ciertas situaciones pueden crear brechas entre cómo se ejecutarían los documentos y lo que usted desea en sí. Estas son algunas circunstancias comunes que a menudo generan la necesidad de una revisión.

Cambios de las relaciones
El matrimonio, el divorcio, el nacimiento o la adopción y el fallecimiento pueden afectar la forma en que se distribuirán sus bienes. Es probable que las mascotas necesiten cuidadores y, posiblemente, fideicomisos. 

Cambios de situación
Las personas cambian con el tiempo. Es posible que la persona que nombró como albacea ahora sea demasiado mayor para cumplir con esa responsabilidad. Es posible que uno de los beneficiarios haya desarrollado una dependencia a las drogas o al alcohol. Es posible que uno de los beneficiarios se haya declarado insolvente. 

Cambios en el valor de los activos
Es posible que los cambios en el valor de sus activos (ya sea el incremento o la disminución) requieran una revisión meticulosa de su plan. Las consecuencias fiscales suelen variar: puede haber implicaciones de impuestos federales o, en algunos casos, estatales, dependiendo del valor de sus bienes. 

Cambio de ubicación
Las leyes que rigen las sucesiones y la disposición de bienes varían de un estado a otro. Si se muda a otro estado, actualice su plan para evitar que las leyes de su nuevo estado cambien su plan. 

Cambios de las leyes tributarias
Las leyes tributarias estatales y federales pueden cambiar con frecuencia. En colaboración con sus asesores legales y fiscales, debe considerar cómo tales cambios pueden afectarle a usted y a sus beneficiarios. 

Acontecimientos actuales
A medida que el mundo cambia, en ocasiones los documentos existentes requieren modificaciones o actualizaciones para gestionar de manera adecuada los asuntos actuales. 

Cambio de parecer
Desde luego, siempre cabe la posibilidad de que simplemente cambie de parecer respecto a las disposiciones de sus documentos, como las personas que recibirán sus activos o las que se encargarán de cumplir su voluntad.

Cómo actualizar su plan patrimonial

Seguir un proceso estructurado al actualizar su plan patrimonial ayuda a asegurar que no se le pase nada. Estos seis pasos pueden ayudar a hacer que la tarea sea menos abrumadora.

1. Revisar los documentos existentes

Comience por reunir todos sus documentos actuales de planificación patrimonial y léalos detenidamente. Tome nota de cualquier información desactualizada, cambios en las circunstancias o disposiciones que ya no reflejan sus deseos. Preste atención a las personas designadas, las descripciones de los activos y las instrucciones específicas que podrían necesitar ajustes. 

2. Identificar los cambios necesarios

Haga una lista de cualquier cosa que deba actualizarse con base en su situación actual. Esto puede incluir la designación de nuevos beneficiarios, el cambio de las asignaciones de activos o la actualización de la información de contacto. Si el plan patrimonial incluye documentos de atención médica, tal vez deba actualizar sus preferencias con respecto a la atención médica.

3. Consultar con profesionales

Colabore con un abogado de planificación patrimonial para analizar los cambios propuestos y asegurar que usted entienda las implicaciones. Un profesional en impuestos y un asesor financiero también pueden ofrecer perspectivas valiosas.

4. Actualizar los documentos legales

Dependiendo de los cambios, es posible que necesite actualizar múltiples documentos, entre ellos:

  • Última voluntad y testamento: actualiza los beneficiarios, las albaceas, las disposiciones relativas a la tutela y las instrucciones de distribución de activos. También designa las albaceas/representantes personales, y a los tutores de los hijos menores de edad.
  • Poder notarial financiero: cambia quién puede hacerse cargo de sus asuntos financieros mientras usted vive.
  • Poder notarial para atención médica: actualiza quién toma las decisiones médicas en su nombre y proporciona instrucciones específicas relacionadas con sus preferencias médicas.
  • Documento de voluntades anticipadas: revisa sus preferencias para la atención médica y el tratamiento al final de la vida.
  • Exención HIPAA: asegura que las personas correctas puedan acceder a su información médica cuando sea necesario.
  • Fideicomiso revocable: le permite al otorgante administrar y controlar los activos mientras viva, realizar cambios según sea necesario y designar a otra persona para que se haga cargo de la administración si este fallece o queda incapacitado. También indica quién recibe los activos tras el fallecimiento del otorgante. Es similar a un testamento, pero evita el proceso de validación testamentaria.

5. Comunicar los cambios a las partes relevantes

Una vez que haya finalizado las actualizaciones, notifique a todas las partes relevantes sobre los cambios que les competen. Esto puede incluir la asignación de nuevos albaceas o la eliminación de los actuales, así como agentes de atención médica, tutores y beneficiarios, o la destitución de estos. Realizar este paso en el presente puede evitar confusiones más adelante. También permite que todas las partes hagan preguntas con respecto a sus funciones y asegura que comprendan plenamente lo que usted desea.

6. Guardar los documentos actualizados en una ubicación segura

Guarde sus documentos modificados en una ubicación segura y accesible y asegure que las personas de confianza sepan dónde encontrarlos. Para integrar un nivel de seguridad adicional, considere dejar copias con su abogado y proporcionar instrucciones a las partes relevantes con respecto a cómo recuperarlas cuando se necesiten.

Evite estos errores comunes

Incluso una actualización patrimonial debidamente estructurada puede ser insuficiente si se omiten ciertos detalles. Tomar medidas para prevenir estas omisiones comunes puede ahorrar tiempo, gastos y frustración tanto a usted como a sus seres queridos.

Olvidar actualizar las designaciones de beneficiarios

Algunos activos, como las cuentas de jubilación y el seguro de vida, se transfieren directamente al beneficiario designado mediante los términos de la cuenta y no mediante su testamento. Las cuentas conjuntas y otros bienes que se posean de forma conjunta con otra persona a menudo se transfieren automáticamente al titular supérstite. Si estas designaciones están desactualizadas, es posible que los activos se transfieran a una persona a quien usted ya no pretendía dejarlos. Siempre revise y actualice dichas designaciones al momento de hacer cambios a su plan patrimonial.

No informar a las personas clave

Si bien no se le exige que notifique a ninguna de las personas designadas en sus documentos, resulta útil que les avise con anticipación. Las personas designadas para ocupar funciones que entran en vigor mientras usted vive, como los agentes de atención médica o un poder notarial financiero, deben comprender sus responsabilidades. Quienes se nombren en su testamento, como los tutores o las albaceas, actúan una vez que usted haya fallecido. Sin embargo, pueden beneficiarse si conocen con anticipación cuáles son las intenciones que usted tiene. Las sorpresas durante una crisis generan estrés innecesario y confusión. Comunicar con antelación le permite avisar a las personas que tienen una función, confirmar que estén dispuestas a cumplirla y asegurar que comprendan lo que usted desea.

Guardar los documentos en ubicaciones inaccesibles

Si no es posible encontrar sus documentos actualizados cuando se necesiten, sus esfuerzos pueden verse estropeados. Debe guardarlos en una ubicación segura, pero también debe asegurar que las personas de confianza sepan dónde se ubican y puedan acceder a ellos una vez que usted fallezca.

No dar importancia a los activos digitales

Las cuentas en línea, el almacenamiento en la nube, los perfiles de redes sociales y las criptomonedas requieren instrucciones claras para su acceso y administración. Sin una planificación adecuada, dichos activos se pueden perder o volverse inaccesibles. Elabore un inventario de sus activos digitales e incluya instrucciones para acceder a ellos. Considere si desea que dichos activos se conserven, se transfieran o se eliminen.

Ignorar los cambios legales o fiscales recientes

Cuando hay cambios en las leyes del impuesto de sucesión o del impuesto sobre donaciones, ciertas disposiciones de su plan quizás ya no tengan sentido. Las actualizaciones que no tienen en cuenta dichos cambios pueden dar lugar a consecuencias fiscales imprevistas o complicaciones administrativas.

Crear incongruencias en los documentos

Su testamento, documentos de fideicomisos, designaciones de beneficiarios y poderes notariales deben ser congruentes. De lo contrario, las instrucciones contradictorias pueden dar lugar a disputas legales, lo que genera costos y retrasos innecesarios. Asegúrese de que su abogado patrimonial conozca y haya revisado todos los documentos legales relacionados con sus bienes.

Asegúrese de que su plan patrimonial funcione según lo previsto

Si bien actualizar su plan patrimonial requiere cierto esfuerzo, hacerlo ayuda a proteger a sus seres queridos y su legado. Mantener los documentos al día y asegurar que sean precisos puede evitar confusiones y retrasos en un momento que ya de por sí es estresante. Si ha experimentado un cambio significativo en su vida, sus finanzas o sus prioridades, quizás sea momento para programar una revisión. 

Cuándo revisar su plan patrimonial: lista de verificación

Además de revisar su testamento con regularidad y sus documentos de planificación patrimonial cada tres o cinco años, también debe considerar revisar su plan patrimonial cuando se presenten estas situaciones y eventos de la vida:

  • Tras el nacimiento o adopción de un hijo, nieto u otro miembro de la familia
  • Después de un matrimonio o divorcio (ya sea el suyo, el de un miembro de la familia o el de otro beneficiario)
  • Tras el fallecimiento de un miembro de la familia o de alguien que haya nombrado en su testamento
  • Cuando desee financiar la educación de un hijo, nieto u otra persona
  • Cuando los hijos, nietos u otros herederos lleguen a la edad adulta
  • Si un hijo, nieto u otro miembro de la familia desarrolla problemas personales (p. ej., adicción a las drogas o al alcohol, deudas considerables o enfermedades mentales)
  • Tras producirse cambios en las circunstancias de su albacea, tutor o fideicomisario (lo que incluye si no ha tenido noticias de ellos durante algún tiempo)
  • Cuando el valor de sus activos aumente o disminuya significativamente
  • Al adquirir o enajenar un activo significativo
  • Nuevo empleo, desempleo o jubilación
  • Tras empezar una empresa o al contemplar la transferencia de una empresa
  • Cuando ocurran cambios significativos en su empresa, tales como la incorporación de un nuevo socio o el fallecimiento de uno de ellos
  • Después de implementarse cambios a las leyes tributarias
  • Cuando esté próximo a cumplir la edad de 73 años (la edad en la cual se requiere que comience a tomar distribuciones de su cuenta individual para la jubilación, 401(k) u otro plan calificado)
  • Después de mudarse a un estado diferente
  • Si le diagnostican una enfermedad crónica o terminal o una discapacidad

Para obtener más información, comuníquese con su asesor de PNC Private Bank®.